La gran noche de Tristán Domecq: así presentó su renovado universo creativo en el corazón de Madrid


Jaime Cantizano, Andrea Pascual y otros invitados arropan al interiorista en un día muy especial


© t-domec
Ani MoroRedactora senior
25 de septiembre de 2026 a las 15:47 CEST

Madrid volvió a convertirse en punto de encuentro para algunas de las figuras más destacadas del universo del interiorismo, la decoración y el estilo de vida. El motivo no era otro que la presentación de la nueva etapa profesional de Tristán Domecq, que reunió en su emblemático espacio de la calle Castelló 59 a clientes, colaboradores, amigos y numerosos rostros conocidos para celebrar la evolución de su firma bajo una nueva identidad: t—domecq Studio+Store.

El estudio del interiorista Tristán Domecq inaugura una nueva etapa: t-domecq Studio+Store© t-domecq
El interiorista Tristán Domecq inaugura t—domecq Studio+Store

Después de más de 14 años de trayectoria, el reconocido interiorista da un paso más en su carrera agrupando bajo una misma marca su trabajo creativo, sus proyectos de interiorismo y su estrecha relación con el mundo del objeto y el diseño. Una transformación que también se refleja en su espacio del barrio de Salamanca.

El espacio de Castelló 59 no funciona únicamente como una tienda. Concebido como una extensión natural de la mirada creativa de Tristán Domecq, reúne en un mismo lugar la colección propia de la firma, piezas de diseño contemporáneo, antigüedades y objetos seleccionados personalmente por el interiorista. Un universo que refleja la estética que ha definido sus proyectos durante más de una década y que ahora encuentra una identidad común bajo el sello t—domecq Studio+Store.

Entrada del estudio de Tristán Domecq© t-domecq
Entrada de t-domecq en la madrileña calle Castelló 59

La velada reunió a invitados procedentes de distintos ámbitos vinculados a la creatividad, la moda y la comunicación. Entre los asistentes destacaron Jaime Cantizano, Andrea Pascual, Sally Hambleton, Inés Marinero, Vega Royo-Villanova, Pablo Erroz, Lucía Gómez-Acebo, Pilar Perea, Marta de la Rica e Inma Manresa, además de Guillermo Revilla, vinculado al sector lifestyle. 

Tristán Domecq estuvo acompañado de numerosos amigos en la inauguración© t-domecq
Tristán Domecq estuvo acompañado de numerosos amigos

Entre conversaciones sobre diseño, arquitectura y estilo de vida, los asistentes recorrieron el espacio descubriendo nuevas piezas de la colección t—domecq, así como una selección de objetos y antigüedades elegidos por el interiorista. La atmósfera, relajada y sofisticada, convirtió la cita en uno de esos encuentros que reflejan el estrecho vínculo entre la creatividad, la artesanía y el arte de vivir. 

Una reflexión sobre el paso del tiempo y el valor de las piezas

Lejos de plantear una inauguración tradicional, Tristán Domecq quiso convertir el encuentro en una reflexión sobre el valor de los objetos y su capacidad para trascender generaciones. ¿Qué piezas seguirán teniendo sentido dentro de cien años? ¿Cuáles conservarán su belleza y su utilidad pese al paso del tiempo? Sobre estas cuestiones giró gran parte de la experiencia diseñada para los invitados.

En su estudio de Castelló 59 en Madrid, Tristán Domecq reunió a un nutrido grupo de amigos© t-domecq
Tristán Domecq inicia una nueva etapa con su estudio de interiorismo

Más allá de una presentación al uso, el encuentro giró en torno a una pregunta tan sencilla como sugerente: ¿qué merece permanecer?. Esa idea se trasladó a los asistentes a través de una experiencia participativa que les invitaba a elegir la pieza de la colección t—domecq que, en su opinión, podría formar parte de un legado familiar y seguir teniendo sentido dentro de un siglo.

Una propuesta que refleja una de las principales inquietudes creativas del estudio: la búsqueda de objetos capaces de trascender modas pasajeras y conservar su vigencia a través del tiempo. La votación permitió a cada invitado establecer una relación personal con las piezas expuestas, escogiendo aquella que, por su diseño, materialidad o carácter, consideraba capaz de perdurar y pasar de una generación a otra.

Tristán Domecq inicia una nueva etapa transformado su estudio en un nuevo concepto t-domecq Studio+Store© t-domecq
t—domecq Studio+Store nace con la idea de crear y seleccionar piezas capaces de trascender su tiemp

La tienda abrió además sus puertas mostrando tanto la colección propia de la firma como nuevas incorporaciones y una cuidada selección de antigüedades y piezas singulares. El resultado fue un recorrido por diferentes épocas y estilos unidos por un mismo hilo conductor: la atención al detalle, la calidad de los materiales y la vocación de permanencia.

Una evolución natural

Esta nueva identidad marca un momento importante para el estudio fundado por Tristán Domecq en 2012. Lo que comenzó tras la reforma de su propia vivienda terminó convirtiéndose en una de las firmas de interiorismo residencial de alta gama más reconocidas de nuestro país. Desde entonces, ha desarrollado más de un centenar de proyectos, construyendo una identidad basada en la proporción, la sobriedad y una interpretación contemporánea de lo atemporal.

Imagen de algunos objetos de t-domecq Studio+Store© t-domecq
Imagen de algunos objetos de t—domecq Studio+Store

Con el tiempo llegó también Somos Arista (2018), la constructora propia del estudio, una incorporación que permitió integrar arquitectura, ejecución e interiorismo bajo una misma dirección y acompañar cada proyecto desde su concepción hasta su materialización final. Y ahora en 2026, el estudio evoluciona hacia t—domecq Studio+Store. Con él, el interiorista busca dar coherencia a todas las expresiones de su universo creativo, integrando bajo una misma visión los proyectos de interiorismo y la selección de objetos, mobiliario y piezas con personalidad propia.

Han pasado 14 años desde que Tristán Domecq fundó t—domecq en Madrid© t-domecq
Han pasado 14 años desde que Tristán Domecq fundó t—domecq en Madrid

La cita contó además con una propuesta gastronómica firmada por Eliza Arcaya, propietaria de Café Murillo, uno de los bistró más conocidos en la capital española, de la que pudieron disfrutar los asistentes durante una noche marcada por el diseño, la inspiración y las conversaciones en torno a la belleza de las cosas bien hechas.

La celebración se convirtió así en la mejor carta de presentación de esta nueva etapa, una evolución que mantiene intacta la esencia de Tristán Domecq y su apuesta por crear espacios y objetos pensados para perdurar.