Curro Romero, de 92 años, permanece ingresado desde el martes en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla debido a una neumonía por aspiración, una infección pulmonar que se produce cuando alimentos, líquidos o secreciones pasan accidentalmente a las vías respiratorias y llegan a los pulmones. Se trata de una complicación relacionada con la enfermedad de Parkinson que padece desde hace años, y que puede dificultar la deglución y favorecer este tipo de complicaciones.
Afortunadamente, la evolución del torero es muy favorable. Se encuentra tranquilo y muy animado. Si continúa respondiendo bien al tratamiento, podría recibir el alta este viernes para continuar con el antibiótico a casa.
Según ha contado su mujer, Carmen Tello, a la periodista Beatriz Cortázar, el llamado Faraón de Camas comenzó hace unos días a tener fiebre y una saturación de oxígeno muy baja. La situación le preocupó tanto que decidió no esperar a una ambulancia y llevarlo directamente en coche al hospital para que pudieran atenderlo cuanto antes.
Una salud muy delicada
La salud de Curro Romero es muy delicada desde hace tiempo. El pasado mes de abril tuvo que ser hospitalizado por una crisis respiratoria. "Me asusté bastante", reconoció entonces Carmen Tello. "Estamos en un '¡ay!' todo el rato porque le cuesta mucho tragar", explicó.
En septiembre de 2025, el diestro ingresó por una neumonía que se complicó con el covid y su mujer se mostraba "bastante agobiada" por la gravedad de la situación. En aquellos momentos de incertidumbre, Carmen Tello se aferraba a las ganas de vivir del torero. "Claro que sí, que le gusta la vida. Quiere vivir. Entonces, las personas que quieren vivir, pues luchan mucho, ¿sabes?".
Curro Romero también ha sufrido en los últimos años otros contratiempos de salud, como una infección en las vías urinarias que le afectó al riñón y una fractura de fémur en mayo de 2024. Además, en 2020 anunció que había superado un cáncer de laringe tras someterse a 38 sesiones de radioterapia. "Gracias a Dios, el tumor ha desparecido", declaró entonces Carmen Tello, aliviada, a la revista ¡HOLA!. "Se lo han cogido a tiempo. Si no, lo que se habría formado...", añadió. Tras superar esta grave enfermedad, el diestro estaba "como nuevo". "Está superfuerte. Bueno, la voz la tiene todavía mal, pero recuperándola poco a poco", explicó su mujer.






