Marcia Lucas, la montadora ganadora del Óscar que desempeñó un papel fundamental en la creación de la trilogía original de Star Wars y en algunas de las películas más queridas de Hollywood, ha fallecido a los 80 años. Según informó la abogada de la familia este viernes, Deidre Von Rock, la exesposa de George Lucas murió el pasado 27 de mayo en su casa de Rancho Mirage, en California, tras una larga lucha contra un cáncer metastásico. Su familia estuvo con ella acompañándola hasta sus últimos momentos.
Nacida como Marcia Lou Griffin, se convirtió en una de las montadoras más respetadas de la industria cinematográfica y fue considerada una fuerza creativa decisiva detrás de algunos de los clásicos del cine moderno como El retorno del Jedi (1983), de George Lucas; Taxi Driver (1976) o New York, New York (1977), ambas de Martin Scorsese.
En un comunicado compartido con Variety, su familia rindió homenaje a su extraordinaria vida y legado: ”Marcia será recordada como una narradora brillante, una pionera para las mujeres en el cine, una madre y abuela cariñosa, una anfitriona generosa y una amiga leal cuyo humor y carisma llenaban cada lugar al que iba”.
También destacaron que “su influencia en el cine es imborrable, pero quienes mejor la conocieron recordarán cómo hacía que la vida se sintiera más vívida, más bella, más divertida y más llena de amor”. Y añadieron: “Su trabajo era conocido por su inteligencia emocional, ritmo y humanidad; una rara habilidad para encontrar la verdad de una escena y aportar emoción, dinamismo y claridad a la pantalla”.
Para los cinéfilos, su contribución a la película original de Star Wars es ya legendaria. Compartió el Óscar al Mejor Montaje por Star Wars (1977) junto a Richard Chew y Paul Hirsch, en una cinta que se convirtió en fenómeno mundial y transformó la cultura popular para siempre. Con los años, su papel en el éxito de la franquicia fue cada vez más reconocido por fans y expertos, hasta el punto de que muchos la describían como el “arma secreta” de George Lucas, elogiando su instinto narrativo y su sensibilidad emocional en el montaje.
Una dilatada carrera profesional
Su trayectoria en Hollywood comenzó junto a su entonces marido. Tras trabajar como asistente de montaje en THX 1138 (1971), asumió la edición principal de American Graffiti (1973), un éxito inesperado que consolidó a George Lucas como una de las voces jóvenes más prometedoras del cine estadounidense. Marcia y George se casaron en 1969 y pasaron gran parte de la década de 1970 colaborando profesionalmente mientras construían una vida juntos. En 1981 adoptaron a su hija, Amanda Lucas, quien más tarde desarrolló una carrera en las artes marciales mixtas.
Aunque se tomó un tiempo para dedicarse a la maternidad, regresó en 1983 para colaborar en El retorno del Jedi, el capítulo final de la trilogía original. Y aunque ella y George terminaron divorciándose ese año, su influencia en la obra más célebre de él siguió siendo innegable. Poco después se casó con Tom Rodrigues, director de producción del centro Skywalker Ranch. Su unión solo duró una década.
Hoy, Marcia Lucas es recordada como una de las montadoras más influyentes de su generación y como una pionera que ayudó a dar forma al cine moderno. Su trabajo continúa inspirando a cineastas, montadores y cinéfilos de todo el mundo, y su legado perdura cada vez que el público vuelve a viajar a una galaxia muy, muy lejana.








