Es uno de los actores más talentosos de nuestro país, además de uno de los hombres más deseados, pero llegar a este punto no ha sido fácil. Aunque muchos piensen que la vida de Maxi Iglesias (35) ha sido un camino de rosas, la realidad es muy diferente. El protagonista de Valeria, Velvet, Punto Nemo y Física o química no ha estado exento de dificultades que han forjado su personalidad. Hay dos experiencias que le han marcado especialmente: el bullying que sufrió en el colegio y la muerte de su padre cuando era solo un niño, una pérdida que cambió por completo a toda la familia. De estas dos dolorosas circunstancias se ha sincerado como nunca el propio actor.
El bullying que sufrió de niño y en Física o Química
Con la perspectiva que da el tiempo, Maximiliano Teodoro Iglesias Acevedo (así se llama el actor) ha lanzado un poderoso mensaje. "El bullying que os hayan podido hacer es porque la gente no tiene ni idea y le da miedo lo que no conoce. Se metían conmigo por todo: por el color de pelo, por el nombre, por querer hacer películas en un colegio en el que nadie quería hacerlas...", ha dicho en 100 % Únicos. También dio detalles de ese acoso cuando participó en Planeta Calleja, donde explicó que las personas que le hacían bullying "eran las que tenían cierto físico y cierta como superioridad”.
Cuando todo parecía solucionado, volvió a revivir la pesadilla en el trabajo que marcó para siempre su carrera interpretativa. "No contentos con eso, cuando salgo del colegio de verdad, me hacen bullying en el colegio de mentira, mis compañeros de Física o Química. Yo era un personaje que, a priori, no era ni muchísimo menos el más protagonista, y como iba haciendo las cosas medianamente bien, pues cada vez me iban dando más; a algunas personas eso no les caía muy bien, porque ellos se sentían más preparados, mejores actores...”, le dijo a Victoria Martín en su podcast. "Uno de ellos, que a día de hoy creo que es mi amigo, me pidió perdón y todo. Me dijo: Tío, la verdad es que te teníamos mucha rabia, nos dabas envidia. Lo siento”, añadió sobre esta cuestión que ha superado gracias a terapia.
La muerte de su padre
Maxi Iglesias tenía seis años cuando perdió a su padre a causa del cáncer, un duro revés que marcó un punto de inflexión: "Con esa edad sabes que falta una persona importante para ti, pero no eres consciente. Es más adelante cuando sí piensas que ya no está, hasta el día de hoy. Hay una parte de mí que se muere de ganas de poder hablar con él y saber qué puede opinar", ha dicho en el citado programa de Mediaset en el que 30 reporteros con autismo exponen sus preguntas.
De un momento a otro, la realidad familiar cambió: "La vida no tenía sentido para ella si no estaba él. No llegó a entrar en una depresión porque tenía que sacar adelante una casa, no teníamos mucho dinero, así que no le dio tiempo. Estuvo siempre al pie del cañón para que no me faltara de nada. Pero, en lo emocional, creo que no le dio tiempo, intentó que no la viera débil. Ella es mi mayor heroína, con diferencia".
El actor, que es también piloto de aviones y se ha adentrado en el mundo de la literatura, ha confesado que no tiene recuerdos de su padre: "Son recuerdos que vienen condicionados de fotos, pero no puedo recordar su voz, me encantaría y me da mucha pena".
Pausa para cuidar a su abuela
Lo que le ha tocado vivir le ha hecho tener una escala de prioridades inamovible, con su familia en primera posición. Es por eso que decidió pausar su carrera para cuidar personalmente de su abuela, que murió hace dos años. "Me pude permitir el lujo de parar para darle mi tiempo a una persona que para mí ha sido la más importante en mi vida. El regalo fue de ella a mí, viajamos juntos, hablamos, fuimos a la playa, de paseo, a tomar una cerveza... Cosas simples que cuando estás en la rueda de trabajar, no te da tiempo. Es lo mejor que he hecho en mi vida".







