Sara Carbonero es uno de los rostros más polifacéticos del panorama mediático de nuestro país. Comenzó su trayectoria como periodista cuando aún estaba cursando la carrera haciendo prácticas para Radio Marca y, tras pasar por las ondas de la Cadena SER, dio el salto a la fama cuando se incorporó al equipo de Informativos Telecinco de la mano de Pedro Piqueras. Ahí conoció a su 'comadre', mejor amiga y hermana todo en uno, la también comunicadora Isabel Jiménez. De esto hace ya más de una década, y ambas siguen compartiendo uno de los vínculos más admirados, conviviendo también en lo laboral —juntas fundaron Slowlove en el año 2015 y, desde entonces, han abierto incluso siete tiendas físicas—.
Su reaparición tras la muerte de su madre
Es con motivo de la apertura de la última de estas cuando Sara Carbonero ha reaparecido tras la muerte de su madre, Goyi Arévalo, quien fallecía el pasado 13 de abril. Un durísimo golpe para la periodista —ya que compartía una relación de lo más estrecha con su progenitora— quien ha ido compartiendo en redes sociales cómo ha ido afrontando su nueva realidad. Sin embargo, es la primera vez que la vemos alejada de las pantallas tras la pérdida de su pilar fundamental hace ya poco más de un mes.
¿Cómo te encuentras Sara? Tus hijos son un gran apoyo, tu chico... Iker también ha estado ahí apoyándote. ¿Cómo lo estás llevando?
Pues nada, con mucha pena, como toca. Pasando el duelo como pueda, despacito. Sin... bueno, es que no hay muchas palabras, sin intentar evitar ninguna etapa. Ahora es lo que toca, o sea, toca pasarlo mal, sufrir... Pues eso, entrando de lleno en el sufrimiento, atravesándolo, para luego... Entiendo que, con el tiempo, pues... nunca voy a estar bien. Nunca voy a estar bien, nunca voy a... mi vida no va a ser nunca igual, pero por lo menos que no duela tanto, porque ahora todavía es muy reciente. Así que bueno, intento hacer cosas en el día, que mis hijos me vean bien, rodearme de buenos amigos y ya está, pero realmente estoy mal, o sea, mal, entiéndase, no es que esté mal de que me pase nada, pero estoy muy triste.
Luego el recuerdo te hará más feliz y lo vivirás de otra forma
No lo sé
Muy orgullosa de sus hijos, sus pilares fundamentales
Tal y como ha confesado —aunque lo ha demostrado anteriormente en incontables ocasiones—, sus hijos Martín y Lucas (fruto de su matrimonio con Iker Casillas, a quien felicitó ayer por su 45 cumpleaños y con quien mantiene una estrecha relación incluso cinco años después de su divorcio), de 12 y 9 años respectivamente, se han convertido en sus apoyos fundamentales en estos momentos tan complicados para ella.
Ambos han sacado lo mejor de cada uno de sus padres, según hemos podido ver en las contadas situaciones en las que han tomado protagonismo, siendo el primogénito la estrella de la última anécdota que podemos ofrecer de ejemplo. Martín, ha heredado el don de su padre en el fútbol y juega como portero como alevín A del Real Madrid y, además, ha sacado la capacidad comunicativa de su madre —quien ejerció como reportera deportiva durante gran parte de su carrera—, tal y como demostró durante su primera entrevista el pasado mes de abril. Un hito del que Sara se ha mostrado increíblemente orgullosa.
Sara, sabemos que no te gusta hablar mucho, pero se ha hecho viral tu pequeño. ¡Cómo habla! ¡Qué profesional es! ¡Es un máquina!
Sí, muchas gracias. Bueno, con un poquito de... A ver, a mí me dio un poco de miedo, la verdad, porque no sabía que iba a tener tanta repercusión. Era una entrevista dentro de un torneo, en un contexto deportivo, que bueno, ya está, que había emitido permiso, por supuesto, a su padre y a mí. No vimos nada malo en que tres compañeros tal hablaran. Y luego creo que se ha hecho un poco de bola, ¿no? Y ya está, está fenomenal. ¿Yo qué te voy a decir de él? Que yo estoy súper orgullosa de cómo es.
¿Cómo se quieren los hermanos?
Sí, cómo se quieren los hermanos... ¡que luego en casa se están pegando todo el día! Pero sí, se quieren un montón. Pero ahora ya quiero quiero bajar el perfil, porque son muy pequeños y me gustaría que siguiera siendo así y que se les deje un poquito tranquilos.
¿Le diste algún consejo como periodista?
No, la verdad es que no, que fue él mismo. Ni siquiera estábamos juntos, porque fue en un torneo que él estaba concentrado y yo estaba en casa. Y me llamó el delegado, 'Oye, ¿le das permiso a Martín para la entrevista?', 'Sí, sí y tal'. No me dio tiempo a darle un consejo. Pero él habla... Es un niño bastante maduro para su edad. Y sí, me encantó, me encantó.
Isabel Jiménez, su otro gran apoyo
Durante todo este mes, Sara se ha refugiado también en su círculo más cercano más allá de sus hijos o su hermana Irene, donde hay dos grandes protagonistas: Jota Cabrera, su chico desde hace año y medio, e Isabel Jiménez, su 'comadre' —como se llaman ellas de forma cariñosa—. Con ella comparte más que su vocación por la comunicación y su amistad va más allá de un vínculo platónico; así lo han demostrado en cada ocasión en donde las hemos visto juntas.
Además de coincidir en los platós de los Informativos Telecinco, donde se conocieron allá por el 2011, Isabel y Sara fundaron la marca Slowlove (en 2015) donde sus valores y principios se fusionaron con su pasión por la moda. Ahora, más de una década después, las periodistas siguen creciendo empresarialmente juntas. ¿El secreto? El gran amor y respeto que se tienen. La que fuera reportera deportiva ha indicado en el último evento de su firma que siempre "nos hemos compenetrado muy bien", tanto profesional como personalmente, y que conocer a su íntima fue "un regalo de la vida".









