Jesús Vázquez ha cumplido 60 años y, desde entonces, no ha tenido inconveniente en mostrarse tal y como es, sin miedo ni prejuicios ante lo que otros puedan pensar u opinar sobre él. Si el carismático presentador de televisión confesó recientemente que había dejado el alcohol y aludía los motivos que le habían llevado a hacerlo, ahora se sincera sobre cómo se sintió tras abandonar Mediaset, la que había sido su casa durante prácticamente toda su carrera, nada menos que 25 años. El que fuera conductor de La quinta marcha, Hablando se entiende la vasca, Operación Triunfo, Supervivientes y La Voz Kids, entre otros, se sinceró con Aimar Bretos en su programa de LaSexta sobre su polémica salida de Mediaset.
Una decepción que le llevó al límite
Vazquez no hizo mención al nombre del grupo audiovisual, pero el actual presentador de RTVE se refirió a ella como "la otra empresa en la que estaba" como prefirió llamarla. Explicó que desde su marcha tuvo que acudir a terapia. "No fue muy bonito el final y la salida, después de tantos años de darles mi vida, salí disgustado, deprimido y decidí que me hacía falta ayuda. Es sanísimo, ayuda muchísimo y la gente no tiene por qué sufrir tanto. Hay profesionales que te ayudan a encauzar tus problemas y que estés mejor. Si me ves en diciembre era otra persona".
El presentador reconoce que lo más sintió es "decepción", porque "yo le di mi vida a Mediaset y no me sentí correspondido al final. Una decepción tan grande que me llevó a un estado de tristeza, de pena... me llegué a plantear dejarlo todo. Me retiro, tengo 60 años, sin personas a mi cargo, la carrera hecha después de 36 años, y económicamente tengo una situación buena", confesó el ganador del premio Ondas, tres TP de Oro y el Micrófono de Oro.
Vázquez confesó que lo que más lamentó fue que todo le llegara de golpe: "Me tocó todo a la vez, los 60, el final de una etapa laboral, la incertidumbre ante lo que iba a pasar, se me mezcló un jaleo en la cabeza".
Su renacer profesional
Pero el sol volvió a salir para él, RTVE le abrió de nuevo las puertas a finales de 2025, y desde entonces Jesús Vázquez ha vuelto a tener un papel destacado en La 1. Allí ha participado como copresentador del Benidorm Fest 2026 y, más recientemente, el pasado sábado 16 de mayo, estuvo al frente del segundo especial de La casa de la música, el programa que ocupó el espacio que antes tenía Eurovisión. Su regreso a TVE no ha sido puntual, sino una incorporación con continuidad. La cadena ha vuelto a confiar en él para eventos de gran proyección, especialmente en formatos musicales y especiales de entretenimiento, donde su experiencia como presentador es un verdadero acierto para los telespectadores.
El apoyo de su marido
El pilar fundamental de su recuperación no ha sido solo la terapia, sino también su marido, Roberto Cortés con quien comparte una relación estable y feliz desde hace más de dos décadas. Roberto se convirtió en su mayor apoyo durante los meses más duros y, tras la decisión de Jesús de dejar el alcohol, él también adoptó una rutina más saludable para acompañarlo en el proceso.
A sus 60 años, el presentador vive un momento de equilibrio y bienestar. Continúa trabajando en televisión, pero con una actitud más consciente, centrada en cuidarse y en comprender mejor sus propias necesidades. Para él, este cambio no es únicamente físico, también supone una transformación emocional y un ejercicio profundo de autoconocimiento.
Una lección de vida
Con su testimonio, Jesús Vázquez lanza un mensaje valioso sobre la importancia de cuestionar ciertos hábitos que tratamos de normalizar y de situar la salud en un primer plano. Su sinceridad ayuda a visibilizar un tema que muchas veces se evita y demuestra que pedir ayuda o cambiar hábitos puede ser un acto de valentía.








