Muere Gwen Farrell, actriz de 'M*A*S*H' y primera mujer árbitra de boxeo profesional en California


Fue una de las enfermeras de la icónica comedia ambientada en la guerra de Corea que llegó a España en los años 80


© Los Angeles Times via Getty Imag
Amaya Rubio HerrerosRedactora de Actualidad
2 de mayo de 2026 a las 15:46 CEST

La actriz Gwen Farrell, recordada por sus múltiples apariciones en la mítica serie M*A*S*H, ha fallecido a los 93 años en Sherman Oaks (Los Ángeles), tal y como confirmó su hijo, Keith Farrell, a TMZ. Por el momento no han trascendido las causas de su muerte. Su fallecimiento pone fin a una vida marcada por una larga trayectoria ligada a la televisión, el cine, el deporte y una personalidad que, según su familia, “irradiaba amor, fortaleza y sabiduría”.

Gwen Farrell con gorro militar verde en una escena de la serie 'Marsh'© Serie 'M*A*S*H
Gwen Farrell con gorro militar verde en una escena de la serie 'M*A*S*H'

Nacida en Austin (Texas), Farrell inició su carrera a principios de los años setenta. Su debut llegó en 1972, en el segundo episodio de M*A*S*H, la comedia dramática ambientada en la guerra de Corea que se convirtió en un fenómeno cultural en Estados Unidos.

A lo largo de las 11 temporadas de la serie, Farrell interpretó a varias enfermeras —entre ellas Nurse Butler, Nurse Wilson, Nurse Able y Nurse Gwen— y apareció en 26 episodios, además de figurar en los créditos de apertura corriendo hacia el helicóptero, una de las imágenes más icónicas de la ficción.

Gwen Farrell era la enfermera (centro de la imagen)© Serie M*A*S*H
Gwen Farrell caracterizada como enfermera

Su presencia constante, aunque en papeles secundarios, la convirtió en una de las caras reconocibles del universo M*A*S*H, una serie que marcó a toda una generación y cuyo final —emitido en 1983 el mismo año que llegó a España de la mano de Televisión Española— sigue siendo uno de los episodios más vistos de la historia de la televisión estadounidense.

Una pionera en el boxeo y una vida más allá de la pantalla

La vida de Gwen Farrell no se limitó a los platós. En los años setenta comenzó a trabajar como representante de boxeadores en Los Ángeles, un giro profesional que la llevó a romper barreras en un ámbito dominado por hombres. En 1980 se convirtió en la primera mujer con licencia oficial como árbitra de boxeo profesional en California.

Gwen Adair, fotografiada en el gimnasio Wild Card de Los Ángeles, es la primera mujer en arbitrar una pelea por el título mundial e hija del fundador de Fatburger© Getty Imagen
Gwen Adair, fotografiada en el gimnasio Wild Card de Los Ángeles, es la primera mujer en arbitrar una pelea por el título mundial e hija del fundador de Fatburger

Su carrera en el ring continuó creciendo: en 1988, hizo historia al convertirse en la primera mujer en arbitrar un combate por un título mundial, según Los Angeles Times, citado por Forbes. Más tarde, en 2005, ingresó en el World Boxing Hall of Fame bajo su nombre de casada, Gwen Adair.

Además del boxeo y la interpretación, Farrell estaba ligada al negocio de la restauración. Era hija de Lovie Yancey, fundadora de la cadena de hamburgueserías Fatburger, y durante años gestionó uno de los restaurantes de la marca, un vínculo que reforzó su imagen de mujer trabajadora, versátil y profundamente arraigada a sus orígenes.

El adiós de su familia y un legado silencioso

Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, su familia lanzó una campaña en GoFundMe para cubrir los gastos del funeral. En ese mensaje, sus allegados ofrecieron un retrato íntimo y emotivo de la actriz, destacando cuánto siginificaba para su familia. "Era abuela, una luz que nos guiaba y una fuente constante de amor y sabiduría. Tenía la habilidad de hacer que quienes la rodeaban se sintieran apoyados, comprendidos y queridos sin necesidad de reconocimiento”.

“Su partida deja un profundo vacío en nuestros corazones”, añadieron, subrayando que su legado va mucho más allá de sus apariciones en pantalla o de sus logros deportivos. También han querido agradecer "el cariño y el apoyo recibidos durante este momento de duelo”.

Aunque nunca buscó el protagonismo, Gwen Farrell dejó huella en tres mundos muy distintos: la televisión, el cine y el boxeo. Participó en películas como Soylent Green, Coffy, Earthquake o The Towering Inferno, títulos emblemáticos de los años setenta. También destacan sus apariciones en Starsky y Hutch.

Su figura representa a esas mujeres que abrieron camino en espacios donde casi no había referentes femeninos. Su vida —entre cámaras, cuadriláteros y negocios familiares— fue, como escribió su familia, una lección de " fortaleza”.