Cuando un año atrás, Rocío Hazan (29) y Damián Aramendi (43) empezaron a soñar con su boda, ninguno de los dos tuvo dudas: no sería en Madrid, donde viven hace cuatro años junto con una perrita llamada "Maite", sino en Argentina. A partir de ese momento, la cantante y actriz -que es la única hija que la cantante Lucía Galán tuvo con el empresario Alberto Hazan- y el músico y productor musical empezaron a delinear la celebración que, finalmente, se concretó el domingo 29 de marzo, cuatro días después de que formalizaran su unión civil en el Registro Civil de la calle Uruguay, en la ciudad de Buenos Aires.
Y tuvo lugar en Astilleros Milberg, en el partido de Tigre. Entre trescientos invitados, se destacó la presencia de figuras de diferentes ámbitos, como la conductora Verónica Lozano, la periodista Silvina Chediek y la abogada Ana Rosenfeld, así como también las modelos Teresa Calandra y Evelyn Scheidl, y periodistas del espectáculo como Ángel de Brito y Susana Roccasalvo.
El mundo de la música también dijo presente: Sandra Mihanovich, Patricia Sosa, Oscar Mediavilla, Manuela Bravo, Marilina Ross y Marcela Morelo fueron algunas de los reconocidos intérpretes que fueron recibidos por la mamá de la novia, Lucía Galán, que ofició de orgullosa anfitriona. "Fue uno de los días más mágicos de mi vida", resumió Lucía, emocionadísima, sobre esta jornada que mezcló elegancia y emoción: estuvieron las amigas de la primaria y de la secundaria de Rocío; y se sumaron amigos que viajaron de México y familiares de España (de Asturias y del País Vasco). Y, por supuesto, hubo mucha y buena música.
Momentos para el recuerdo
Cerca de las seis de la tarde, Rocío, enfundada en un impactante diseño de seda, de línea imperio y una amplia cola de Pronovias, entró al salón acompañada por su padre, Alberto. Damián, elegantísimo con un traje de Boggi, de Milán (lo compraron en un viaje que hicieron con amigos por Italia antes del casamiento) la esperaba en un altar liderado por alguien muy especial: Jorge Bucay. El escritor, que es gran amigo de la familia, fue el encargado de oficiar una ceremonia conmovedora.
No fue el único momento emotivo de la fiesta, que terminó a las 4 de la mañana. Joaquín Galán, el tío de Rocío, tomó la palabra y les dedicó unas sentidas palabras sobre la importancia de la comunicación en la pareja que no sólo emocionaron a los recién casados, sino a todos los invitados. Después del vals, no hubo quien no saliera a bailar al ritmo de la música del DJ Rudy y de la participación de la banda de cumbia Los Totora. Y uno de los momentos más divertidos fue cuando, en la pista montada en Astilleros Milberg, Lucía y Joaquín recrearon junto con Verónica Lozano Olvídame y pega la vuelta, uno de los imbatibles hitazos del dúo Pimpinela, pero un remix de la versión ideal para bailar sin parar.
Un flechazo al ritmo de Pimpinela
Fue en una gira que los Pimpinela hicieron por México hace más de seis años donde surgió el flechazo entre Rocío y Damián. En ese momento, mientras Rocío acompañaba a su madre y a su tío, Damián era el business manager del dúo, una actividad que sigue realizando, además de ser, en la actualidad, director de Voltereta Music, una productora de festivales y conciertos en Madrid.
Cuando en 2019 los Pimpinela recibieron el Grammy a la Trayectoria en Las Vegas, Estados Unidos, la onda entre ellos saltaba a la vista. Sobre esos comienzos, Rocío le dice a ¡HOLA! Argentina: "Todos veían lo que pasaba entre nosotros... ¡menos nosotros! Cuando oficializamos nuestra relación, mamá, divertida, nos dijo 'Chicos: todos lo sabíamos hace un montón'. Y nos dijo que ver cómo nos queríamos y nos acompañábamos era, para ella, increíble. 'Como madre -me dijo-, no puedo pedir más que eso".













