Marta Castro (41) continúa en su particular nube tras el nacimiento de Covadonga, una niña que llegó a su vida el pasado 15 de abril y que se ha convertido en su primer bebé en común con Rodri Fuertes, su actual pareja. La creadora de contenido y el que fuera concursante de Gran Hermano 17 cumplen así su sueño de formar una bonita familia. "Tu mamá y tu papá te aman con locura. No tenemos palabras", comentó la influencer en sus redes sociales tras anunciar la buena nueva. En estos primeros días de vida para la pequeña, que ya está en casa con su hermano Hugo -de cinco años y fruto de su matrimonio con el expiloto de motos Fonsi Nieto-, ala ilusión no puede ser mayor.
Desde su nacimiento, Marta no ha dudado en compartir las mejores instantáneas de sus dos pequeños. Hace una semana vimos cómo Hugo abrazaba a Covadonga tras su llegada a casa, una preciosa estampa que no dudó en mostrar a sus seguidores. Ahora, dicha postal se repite, confirmando que el hermano mayor ha caído rendido a los pies de su hermanita, que sin duda encontrará en él uno de sus mayores apoyos cuando crezca. "Cuando pensaba que no iba a poder querer a nadie igual de repente el amor se multiplica. Soy una chica con suerte", ha dicho la influencer recientemente tras ver el recibimiento de su hijo hacia Covadonga.
Este sábado, la creadora de contenido ha compartido otro tierno momento que ha presenciado con sus propios ojos: Hugo ensimismado con la recién nacida. Para mostrar cómo se siente al verles tan cariñosos, ha empleado la canción You've got a friend in me, de Toy Story, consciente de que ambos pasarán momentos inolvidables juntos. Para Marta, esta segunda maternidad ha sido muy distinta, no solo por el cambio de vida que ha experimentado o por la experiencia acumulada tras el nacimiento de Hugo. El embarazo fue el resultado de un tratamiento de fertilidad, un proceso largo y, en ocasiones, exigente, que la pareja afrontó unida y con positivismo.
En otra imagen compartida este sábado, Marta muestra su nuevo rincón de paz: la habitación en la que está dispuesta la cunita de la pequeña Covadonga, rodeada de plantas y con una decoración de lo más calmante. Para que Hugo viva esta nueva etapa con la misma ilusión que sus padres, la creadora de contenido está cuidando cada detalle. La influencer no quiere que su hijo se sieta como 'el príncipe destronado' tras la llegada de Covadonga, así que tanto ella como su pareja se están volcando en él con la misma energía que con la recién nacida -aunque las necesidades de esta última sean más urgentes tras el parto-.
Una familia deseada
La llegada de Covadonga culmina un camino que Marta y Rodri compartieron con sus seguidores desde el principio. La pareja anunció que esperaba su primer hijo en común el 30 de septiembre de 2025, con un vídeo en el que mostraban unos patucos y la incipiente barriguita de Marta. "El corazón nos late más fuerte que nunca… porque muy pronto seremos uno más. Ha sido un camino largo y no siempre fácil, pero ha sido un camino juntos, con esperanza y fe en cada paso", admitían entonces. Esta segunda maternidad llegaba para Marta en un momento de estabilidad personal y profesional, y con la experiencia de haber criado a Hugo, quien nació en 2020. Fue dos años después cuando ella y Fonsi Nieto terminaron con su matrimonio, y en buenos términos, por el bien de su pequeño.
¿Por qué la han llamado Covadonga?
"Es un nombre superespecial y significa mucho para nosotros", dijo Marta Castro tras dar a luz a su primera niña, y el único hijo en común con Rodri Fuertes. ¿Por qué es tan especial para ellos y qué significa el nombre de Covadonga? El nombre deriva del latín 'cova dominica', que se traduce como "cueva de la señora", en referencia a la Virgen María. Es un nombre intrínsecamente unido a la tradición cristiana. El motivo es que la leyenda dice que la Virgen de Covadonga ayudó a que Don Pelayo ganara una importante batalla contra los musulmanes, en los que estos tenían un ejército muy superior en cuanto al número de hombres. Según la tradición, Don Pelayo se había refugiado, junto a sus hombres, en las montañas asturianas del actual concejo de Onís: allí, persiguiendo un día a un malhechor, descubrió la cueva en la que ya se veneraba a la Virgen.










