Alejandra Prat se sinceró, como no lo había hecho nunca hasta ahora, sobre las adicciones de su hermano Federico. La hija del recordado Joaquín Prat y Marianne Sandberg acudió como invitada al programa de Ana Milán Ex. la vida después y habló largo y tendido sobre cómo ella y su familia han afrontado esta dura situación. Su hermano Joaquín Prat expresaba en televisión que "ya no me quedan lágrimas" y se dirigía a su hermano Fede, al que llevan más de doce años tratando de ayudar, y le decía "despierta", en un intento desesperado por hacerle ver que en la vida vale la pena luchar y recordarle que, pese a todo, sigue teniendo una familia que lo apoya. Su madre ya reveló en un desagarrador testimonio que lo había intentado todo, y se lamentaba porque cree que si su marido siguiera vivo nada de esto habría ocurrido.
Alejandra descubre en su entrevista lo muchísimo que sufrió su madre. "Mi madre ha sufrido muchísimo. Desde tener que ir a pagar a gente y a distintos sitios, hasta pensar a qué lugares tendría que acudir para saldar lo que mi hermano había consumido y le habían fiado. Que te desvalije la casa, que venda tus recuerdos… ha ocurrido de todo", narra sin poder evitar emocionarse. La periodista y campeona de doma clásica asegura que es durísimo ver cómo no puedes ayudar a un ser querido en circunstancias así. "Duele muchísimo. Mis hijos este verano, viéndole, también me vieron romperme. Nunca me he roto delante de mi hermano porque no quiero que sufra quiero que sienta que estamos ahí y que él decida cuándo, porque no le puedes obligar", relata comprensiva.
La hermana de Joaquín Prat, presentador de El tiempo justo, revive el origen de las adicciones de su hermano, ese primer contacto de su hermano con el mundo de la droga. Como ya había relatado Marianne Sandberg, su hijo navegaba como marino mercante y un día el capitán le ofreció a él y a sus compañeros probar la cocaína. "El trabajaba fuera de casa muchas horas, en barcos, iba y venía constantemente se le hizo bola y su jefe le dijo: ‘prueba esto porque te vas a sentir mejor y vas a poder seguir adelante’. Y añade: "Se la ofreció su jefe, la persona que debía cuidarlo, como quien tiene a un equipo a su cargo, pero para mí cuidar no es eso", confiesa Alejandra, aludiendo a ese momento en el que la ingenuidad y la falta de protección lo hicieron especialmente vulnerable.
Según cuenta, su hermano tenía poco más de treinta años cuando todo comenzó. "Creo que se aprovecharon de su inocencia", añade. "Es super buen chico, es muy buen chico", reitera , mientras incide. "Es más, que se convenza él", subraya, como queriendo dirigirse a un hermano al que siente lejos, distante.
Pese a todo, Alejandra sigue manteniendo contacto con Fede. "Yo intento seguir hablando con él Mis hijos sufren muchísimo", revela conmovida Alejandra, que es madre de Adriana, de 17 años, Alejandro, de 16 y Amaro, de 14, junto a Juan Manuel Alcaraz.
La periodista asegura que esta adicción de su hermano les cogió completamente desprevenidos. "No nos lo esperábamos. Él no bebe, no fuma, no sale a discotecas, así que utiliza las drogas para sentir que está en la esfera del resto. Hubo un momento en el que dije: ‘Aquí está pasando algo’. Hablamos con él y lo negaba, así que le propusimos hacer una prueba y ahí se vino abajo y reconoció que tenía un problema".







