TRAGEDIA FAMILIAR

La influencer Emilie Kiser explica cómo perdonó a su marido tras la muerte de su hijo de 3 años en la piscina familiar


El pequeño murió ahogado mientras estaba en el agua sin supervisión, cuando su padre se encargaba de cuidar de su hermano pequeño


Emilie con su marido y su hijo
11 de abril de 2026 a las 14:05 CEST

La vida de la influencer estadounidense Emilie Kiser dio un giro devastador hace casi un año, cuando su hijo mayor, Trigg, falleció con tan solo tres años tras un trágico accidente en la piscina de su hogar familiar. Una pérdida irreparable que marcó para siempre a la joven madre y a su marido, Brady, y que ahora vuelve a estar de actualidad tras sus recientes declaraciones. La popular creadora de contenido estadounidense ha dicho que "todo el mundo merece perdón".

Emilie con su marido y su hijo© emiliekiser
Emilie con su marido y su hijo Trigg

Tras la época más complicada de su vida, Emilie ha compartido cómo ha logrado recomponer su vida y, sobre todo, su matrimonio, tras uno de los episodios más difíciles que puede atravesar una familia. En el momento del accidente, ella no se encontraba en casa, mientras que su marido cuidaba del bebé recién nacido cuando el pequeño cayó a la piscina sin supervisión. Aunque en un primer momento se llegó a valorar la posibilidad de presentar cargos contra Brady, finalmente la justicia decidió no seguir adelante con el caso al no existir garantías suficientes para una condena. En una declaración frente al Tribunal Superior de Arizona, la influencer declaró que "siempre se arrepentirá" de no haber estado en la casa en el momento del ahogamiento de su hijo.

El matrimonio con sus dos hijos, Trigg y Theodore© emiliekiser
El matrimonio con sus dos hijos, Trigg y Theodore

Sin embargo, más allá del ámbito judicial, ambos han tenido que enfrentarse a un profundo proceso personal marcado por la culpa, el dolor y la reconstrucción emocional. Lejos de alimentar el rencor, Emilie ha optado por el camino del perdón. "Todo el mundo merece amor, empatía y perdón", ha confesado, explicando que la terapia constante ha sido clave en este proceso. La influencer reconoce que la pérdida no desaparece, pero sí se aprende a convivir con ella día a día.

Su marido, con su recién nacido© emiliekiser
Su marido, con su recién nacido

"No te recuperas de la pérdida, aprendes a vivir con el dolor", dijo. "Mucha terapia y de forma constante. Además de darme cuenta de que todo el mundo merece amor, empatía y perdón. Y pasar de las opiniones de los demás, algo en lo que la terapia ayuda", admitió Emilie. Anteriormente, ya había salido en su defensa cuando sus seguidores le preguntaron si no estaba "enfadada" con él: "Si acaso, su amor incondicional por él y por Trigg es algo que nos ha ayudado a unirnos más", sentenció.

Hace un año, Trigg se ahogó en la piscina familiar© emiliekiser
Hace un año, Trigg se ahogó en la piscina familiar

Dijo: "Una de las cosas más difíciles de estos últimos diez meses, aunque me resulta imposible elegir solo una, es tener que vivir sin él. Puede que algunas personas lean esto y piensen que es obvio, pero es una montaña que tengo que escalar cada día. Despertarme sin él a mi lado, no poder hablar con él todos los días, no poder ver su sonrisa perfecta y muchas cosas más".

Una imagen del pequeño Trigg© emiliekiser
Una imagen del pequeño Trigg

En este tiempo, la pareja ha trabajado intensamente para sostenerse mutuamente y seguir adelante por su familia. De hecho, la creadora de contenido ha destacado que el amor incondicional entre ambos ha sido fundamental para mantenerse unidos tras la tragedia. Además, Emilie ha querido transformar su dolor en un mensaje de concienciación, insistiendo en la importancia de medidas de seguridad como instalar vallas protectoras en piscinas privadas, una decisión que, según ella misma ha reconocido, podría haber cambiado el desenlace de aquella fatídica jornada. Hoy, poco a poco, retoma su vida pública y su actividad en redes sociales, mostrando una nueva etapa marcada por la resiliencia, el aprendizaje y el recuerdo constante de su hijo, cuya ausencia sigue muy presente en cada paso que da.