Sofía Hamela lleva semanas acumulando experiencias inolvidables en su carrera como creadora de contenido. Si hace unas días anunciaba que había puesto voz a un personaje de la última película de Pixar –Hoppers–, y en las últimas horas ha viajado a Los Ángeles para vivir en primera persona el sueño de tantas niñas de los 2000 acudiendo a la première del regreso de Hannah Montana con Miley Cyrus como anfitriona, su último proyecto no se queda atrás.
Convertida en una de las influencers favoritas de la Generación Z por su frescura y naturalidad, tal y como ha confirmado ¡HOLA!, su nueva compañera de ‘aventuras’ es ni más ni menos que Georgina Rodríguez. Un dúo explosivo que busca redefinir los códigos de la influencia digital y que lleva días generando gran expectación en redes. No es para menos.
Una experiencia que marca un antes y un después en la trayectoria de Sofía. Georgina se ha consolidado como una de las figuras más magnéticas del mundo. No solo es la española más seguida, sino que para ella tampoco hay límites en cuanto a proyectos se refiere. Su autenticidad, forjada desde sus orígenes y su capacidad para conectar con audiencias de todo el mundo la han convertido en un icono global que ha trascendido hasta posicionarse como una marca personal de referencia cada día en más campos (del entretenimiento, gracias a su documental visto en el mundo entero, a la belleza o la moda de la que es una auténtica embajadora).
Juntas protagonizan la última campaña de L’Oréal Paris, creada de la mano de la agencia SAMY C, que presenta su nuevo lanzamiento, la mascarilla Glass Skin–, aunando la potencia mediática de Georgina y la creatividad y naturalidad sin límites de Sofía Hamela. Un icono y una promesa que hoy se dan la mano en una campaña que reúne todos los ingredientes para no dejar a nadie indiferente y que por supuesto contará con un tercer ‘protagonista’: el icónico anillo de compromiso de Georgina Rodríguez, otro auténtico fenómeno viral.
Un nuevo hito en la carrera de Sofía Hamela que la posiciona como una de las voces más influyentes y transversales más allá de su medio natural, las redes sociales. ¿Estamos ante la estrella más auténtica de la Gen Z?








