El motivo por el que Mar Flores se perdió la boda de su sobrina Irene Matamoros y el anuncio del nuevo bebé de Carlo Costanzia


La modelo fue una de las grandes ausentes del enlace de la hija menor de su hermana Marián Flores


Mar Flores© marflores_mar
Paloma AnayaPeriodista de cine y actualidad
23 de marzo de 2026 a las 12:00 CET

Mar Flores fue una de las grandes ausentes a la boda de su sobrina Irene Matamoros con Pedro Romero en el Santuario de la Virgen de Araceli, en la localidad de Lucena (Córdoba). Una de las ausencias más comentadas ha sido la de Anita Matamoros, hija de Kiko y Makoke. La modelo no solo no estuvo en el enlace de la hija menor de su hermana Marián Flores y Kiko Matamoros, sino tampoco se encontraba en España en el momento que su nuera, Alejandra Rubio, anunciaba que esperaba su segundo hijo junto a Carlo Costanzia. 

Mar Flores posando con vestido de punto azul marino© @marflores_mar
Mar Flores
Boda Irene Matamoros© GTRES
Boda Irene Matamoros

El motivo de su ausencia en la boda de su sobrina se debe a una razón de peso, la empresaria se encuentra en Republica Dominicana para presentar su autobiografía. Mar Flores presentará sus memorias Mar en calma en República Dominicana, México y Puerto Rico, un libro que ha sido todo un éxito de ventas en España.  La empresaria hará su presentación en el Hotel Kimpton Las Mercedes, en la Ciudad Colonial de Santo Domingo, junto a Haydee Rainieri y Rosanna Rivera como moderadoras del evento. Haydee es la esposa de Frank Rainieri, fundador del Grupo Puntacana y pionero del desarrollo del turismo en el país. 

La noticia de que va a ser de nuevo abuela le ha llenado de felicidad. Su hijo Carlo fue padre por primera vez junto a Alejandra Rubio el pasado 5 de diciembre de 2024, de un niño al que bautizaron con el nombre de Carlo, siguiendo así la tradición familiar. Mar Flores confesó que ve al pequeño, aunque no tanto como le gustaría: “Le veo lo que puedo, porque es chiquitito todavía y los padres trabajan un montón”. Y admitía, con ilusión, que esperaba que Carlo y Alejandra se convirtieran de nuevo en padres: "Estoy deseando que llegue otro bebé y que a Carlo me lo suelten", bromeaba sin ocultar su entusiasmo durante el programa DecoMasters, en el que participó junto a su hijo Carlo. 

Mar Flores y Carlo Costanzia Flores en el estreno de DecoMasters el 9 de enero de 2026© GTRES
Mar Flores y Carlo Costanzia Flores en el estreno de DecoMasters el 9 de enero de 2026

Pues dicho y hecho: el nuevo bebé de la familia está en camino, una noticia que alegra no solo a los padres, sino también a sus abuelas. Terelu Campos ha mostrado una enorme alegría por el próximo nacimiento de su segundo nieto. "Me hace mucha, muchísima ilusión. De verdad", aseguraba la hija de María Teresa Campos. Y añadía con cariño: "Yo soy partidaria de tener siempre un hermanito. Me quedé con la pena de no dárselo a Alejandra…", señalaba sobre esta espinita clavada que siempre tuvo.

Entretanto, Mar Flores presentará su libro en estos tres países de Latinoamérica, a los que ha estado tan ligada. En ellos hablará de su autobiografía en la que cuenta su verdad, la versión en primera persona de todo lo que vivió en aquellos turbulentos años 90, y en la que revive los episodios más difíciles, las venganzas y traiciones y el dolor de ver a su hijo Carlo sufrir por culpa de la fama. Se la señaló como parte de un triángulo amoroso en el que también figuraban Fernando Fernández Tapias y Alessandro Lequio. Algunas personas de su entorno vendieron unas imágenes íntimas de ella junto a Lequio que, publicadas en Interviú en 1999, se convirtieron en tema de conversación durante años. El escándalo la dejó física y emocionalmente destrozada, la llevaron a la UCI y la retrataron como una mujer fría y calculadora. Aquel episodio marcó el final de su relación con Cayetano Martínez de Irujo.

Mar Flores se separó de su hijo Carlos cuando apenas tenía 12 años© marflores_mar
El duro relato de Mar Flores sobre su hijo Carlo: bullying, alejamiento y años sin saber dónde estaba.

 Y a todo esto se sumó el dolor silencioso de que Carlo Costanzia se llevara a su hijo y lo apartara de ella sin darle ninguna información sobre su paradero.  Mar, que solo había sido una niña soñadora con ganas de libertad, descubrió cómo la fama se podía convertir en un monstruo implacable. Atravesó un tsunami emocional en el que, para seguir en pie, acabó aferrándose a su personaje público. Luego llegaron unos años de cierta calma junto a Javier Merino, el hombre con el que formó una familia numerosa y del que solo guarda palabras de cariño. 

Con la perspectiva del tiempo, por fin ha decidido contar cómo sobrevivió al personaje que la mantuvo en pie y por qué aquellas vivencias, muchas de ellas demoledoras, la moldearon hasta convertirla en la persona resolutiva, resiliente, congruente y conciliadora que es hoy. Mar solo desea inspirar a quienes estén atravesando un bache profundo, mostrando que es posible levantarse, sanar y seguir adelante.