La que debía ser una noche de celebración se tornó en una auténtica pesadilla para Jesús y Daniel Oviedo, conocidos artísticamente como 'Gemeliers'. Los hermanos, que soplaban las velas de su 27 cumpleaños rodeados de amigos y rostros conocidos en la capital, terminaron la velada de la forma más inesperada y traumática: ingresados en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón tras ser víctimas de una agresión múltiple. A pesar de que los artistas han optado por el silencio mientras asimilan lo ocurrido, los detalles que han trascendido a través de su círculo íntimo dibujan una escena de extrema dureza. Los hechos ocurrieron en las inmediaciones de la discoteca Bandido, en el centro de Madrid, cuando el grupo se disponía a abandonar el local en torno a las dos de la madrugada.
Según el relato del periodista Jorge Moreno en el programa Fiesta, la chispa saltó de forma gratuita cuando los jóvenes buscaban un transporte para volver a casa. "Empieza con insultos por parte de desconocidos que estaban en un coche. Ellos ya se iban en un taxi y empiezan a recibir insultos, muchos de ellos homófobos", explicó el comunicador.
Lo que comenzó como una provocación verbal derivó rápidamente en una violencia física difícil de explicar. "Se bajan del coche, empiezan a increparlos, a agredirlos y empieza una pelea", detalló Moreno, subrayando que los atacantes parecían ir pertrechados para el conflicto. Kike Calleja, tras hablar con el entorno de los artistas, corroboró esta sensación de indefensión: "Están asustados porque no entendemos el ataque, no los conocíamos de nada y venían preparados para agredirnos con armas como gas pimienta".
El desgarrador testimonio de la familia
Ha sido Juan Carlos, hermano mayor de los cantantes, quien ha compartido el relato más crudo de lo sucedido a través del periodista Javier de Hoyos. Según sus palabras, la violencia no distinguió entre los artistas y sus acompañantes. "Cogieron a la novia de Jesús y la empezaron a pegar, la amenazaron hasta que se orinó encima, literalmente. Los tiraron al suelo, la golpearon...", confesó con evidente dolor.
En un intento desesperado por proteger a su pareja, Jesús se llevó la peor parte del ataque físico y químico. "Jesús estaba haciendo todo lo posible por defender a su novia mientras le pegaban y le agredían y le tiraban el spray de pimienta", relató su hermano. La escena que describen los testigos es desoladora: "Me dicen que la agresión fue brutal, que había cinco personas agrediendo en el suelo a Jesús".
Incluso un amigo que les acompañaba resultó gravemente herido en la reyerta. "Acabó agredido, tirado en el suelo. Le pegaron una paliza brutal. Tiene la cara destrozada", añadió Juan Carlos, dejando constancia de la gravedad de las lesiones sufridas.
La intervención clave
Afortunadamente, la rápida reacción del personal de la sala evitó que las consecuencias fueran irreparables. "En cuanto se enteraron, salió todo el equipo a ayudar a mi hermano. Rápidamente los agresores se fueron. Les asistieron médicamente y les acompañaron en todo este proceso", agradeció la familia, poniendo en valor la ayuda de los trabajadores del local en un momento de pánico absoluto.
Tras el altercado, el ingreso hospitalario fue inevitable. "Jesús y Daniel han sido víctimas de una brutal paliza. Están ingresados... Están conscientes. Están bien", confirmaron fuentes televisivas para tranquilizar a sus seguidores. No obstante, el miedo persiste: "Hay parte médico, hay parte policial y están bastante asustados".
La justicia sigue su curso
La investigación cuenta ya con una base sólida gracias a la presencia de ánimo de la novia de Jesús, quien logró documentar parte de lo ocurrido antes de que la situación fuera a más. "Tienen todo grabado porque hubo un instante en el que la novia sacó el móvil y pudo grabar a los agresores y las matrículas del coche", reveló su círculo. Gracias a estas pruebas, "la policía ya tiene identificados a los presuntos agresores".
Jesús Oviedo ya ha recibido el alta y, a pesar del impacto emocional, ha dado el paso necesario para que este episodio no quede impune: "Jesús ya ha salido del hospital para poner una denuncia". Su hermano Juan Carlos concluyó recordando que, aunque los artistas están acostumbrados a la exposición pública, nada justifica este nivel de odio: "Es muy habitual que tengan que aguantar insultos, se burlan de ellos... Jesús pasó, como hace habitualmente. Fue intentar meterse al coche, pero le fue imposible llegar porque le agredieron".














