El empresario británico Quentin Griffiths, uno de los impulsores originales de la firma de moda online ASOS, falleció el pasado 9 de febrero en Tailandia, según han confirmado medios del Reino Unido. Su identidad no trascendió de inmediato, pero días después se supo que había perdido la vida tras caer desde el balcón de un apartamento situado en la planta 17 de un edificio residencial.
De acuerdo con fuentes de la policía tailandesa citadas por la BBC, Griffiths se encontraba solo cuando se produjo la caída. Los agentes señalaron que la puerta de la habitación estaba cerrada desde el interior y que no se hallaron indicios de robo. Además, el informe preliminar de la autopsia no ha detectado señales que apunten a la intervención de terceros. Una persona cercana a la familia ha declarado al periódico The Sun que todavía giran muchas incógnitas en torno al fallecimiento: “Es un verdadero misterio. Las autoridades han usado la frase ‘circunstancias sospechosas’, pero aún no sabemos mucho”, ha declarado el anónimo.
Aunque los cuerpos policiales no han establecido de forma concluyente qué ocurrió, una de las líneas de investigación contempla la posibilidad de un suicidio. Esta hipótesis cobra peso en el contexto de los dos procesos judiciales en los que el empresario estaba implicado y que, según se apunta, podrían haberle generado una fuerte presión emocional.
Uno de esos litigios lo enfrentaba a su exesposa tailandesa, quien lo acusó de haberse apropiado de 500.000 libras (570.000 euros aproximadamente) procedentes de la empresa que ambos gestionaban. Sin ir más lejos, el año pasado fue arrestado tras varias denuncias por falsificación de documentación para vender terrenos y participaciones societarias sin el consentimiento de ella. Griffiths negó las acusaciones y quedó en libertad después de prestar declaración, si bien la investigación continuaba en curso.
Trayectoria profesional y primeros pasos
El ejecutivo, padre de tres hijos, se instaló en Tailandia alrededor de 2007. Tras divorciarse de su primera esposa, volvió a casarse con una mujer tailandesa, con quien tuvo un hijo y una hija antes de separarse años más tarde. Griffiths fue uno de los fundadores de ASOS en el año 2000, junto a Nick Robertson, Andrew Regan y Deborah Thorpe. El proyecto nació con la idea de comercializar prendas inspiradas en la ropa que lucían celebridades y personajes de la gran pantalla.
Antes de embarcarse en esta aventura empresarial, trabajó en el ámbito de la publicidad y el marketing, y formó parte de la agencia Entertainment Marketing, una experiencia que influyó decisivamente en el enfoque inicial de la compañía. Durante los primeros años desempeñó funciones ejecutivas, hasta que en 2005 decidió abandonar la gestión diaria para centrarse en nuevas iniciativas digitales. Aun así, mantuvo una participación destacada en el accionariado y promovió otros proyectos vinculados al comercio electrónico y a los servicios online, consolidando su perfil como emprendedor en el entorno digital.







