Silvia Bronchalo regresó a ¡De Viernes! y la segunda parte de su entrevista despertó tanto interés como la primera, aquella en la que rompía su silencio por primera vez tras el crimen cometido por su hijo, Daniel Sancho, condenado a cadena perpetua tras confesar el asesinato del cirujano colombiano Edwin Arrieta en Tailandia. En su primera intervención, Bronchalo explicó que su decisión de hablar públicamente respondía a motivos económicos —costear los viajes a Tailandia y un posible cambio en la defensa legal de su hijo—, además de reconocer el horror que sentía por los hechos y mostrar cierta empatía hacia la familia de la víctima. En esta segunda entrega, en cambio, la analista de datos se centró en aspectos más íntimos de su vida, como su relación con Rodolfo Sancho y las razones que llevaron a su separación.
Rodolfo Sancho y Silvia Bronchalo se conocieron en el colegio, "no en una escuela de interpretación, como han contado", y, tras cuatro o cinco meses de amistad, se enamoraron y comenzaron una relación que duró 13 años. "Al principio no me atrajo nada, pero me cayó muy bien y nos gustamos", relató." A los dos años me quedé embarazada" y en 1994 nacía su único hijo, Daniel Sancho: "Lo recuerdo como si fuera hoy... El parto fue muy largo, era muy estrecha y él pesó cuatro kilos y medio al nacer. Nació muy, muy grande. Y fue un poco complicado". Silvia se convirtió en madre con apenas 21 años. " Yo era muy joven. De hecho, fue el primer niño que cogí en brazos", se sinceró mientras aludía a las complicaciones de criar a un niño a esa edad: "Si pudiera volver atrás, cambiaría muchas cosas".
El año que dio a luz Rodolfo rodaba la segunda parte de Curro Jiménez en Uruguay. "Él estuvo trabajando de actor en la serie y yo me fui allí a acompañarlo. Estuve allí unos meses y me volví a España un mes y medio antes, o un mes antes de dar a luz. Él se quedó allí, pero cuando fui a dar a luz, él vino para estar en el parto. Luego nos fuimos a Uruguay otra vez. El niño era muy pequeño, era un bebé, y le daba el pecho", recordó.
La relación entre Silvia y Rodolfo cambió cuando el actor comenzó a amasar una gran popularidad gracias a la serie Al salir de clase en 2004. "Yo creo que ahí puede, a lo mejor, que comenzasen los distanciamientos, tanto de la pareja como del núcleo familiar. Se le subió un poco a la cabeza", reflexionó la que en su día también comenzó siendo actriz. Durante los 13 años que duró su relación, cada uno fue evolucionando de forma diferente y tenían pensamientos dispares en cuanto a la crianza de su hijo: "No tenemos la misma visión de la vida y responsabilidades. Quizás yo era más severa, menos permisiva", destacó. "Estuvimos juntos hasta que Daniel cumplió 11, fue en el 2004 cuando nos separamos, en marzo del 2004. "Ya no teníamos nada que ver. Esos trece años son una etapa en que las personas cambian. No te gustan las mismas cosas que te gustaban con 20. Al final sientes que no es la persona de tu vida".
Y en cuanto a su divorcio, confesó: "Fui yo quien tomó la decisión". El divorcio "no fue fácil" y al pequeño Daniel Sancho le afectó: "Sabía que no nos llevábamos bien. A raíz de la separación, nuestra relación empezó a deteriorarse y distanciarse hasta el punto en el que no sabía nada acerca de él". Daniel tomó partido por su padre y se distanciaron hasta tal punto que estuvieron años sin hablarse: "Él decidió que quería vivir con su padre y su abuela y se fue". De hecho, el día que recibió la llamada de Rodolfo sabía que algo realmente grave había ocurrido porque llevaba años sin tener contacto con su ex: "Al ver su número supe que algo malo había pasado".








