Samantha Vallejo-Nágera es uno de los rostros más reconocidos de nuestra pequeña pantalla. La archiconocida chef conoció su gran pasión gracias a una apuesta. "Me dijeron que no valía para nada", reconoce, indicando que para ese momento tenía 19 años y estudiaba paisajismo. La que fuera jueza de MasterChef ha admitido en el programa de Pablo Motos que le indicaron que "no iba a aguantar en una cocina de verdad".
Fue en ese momento cuando supo que estaba en el lugar correcto. "Pelando gambas se me saltaron las lágrimas", ha reconocido entre risas, subrayando que "me di cuenta de que la cocina era lo que me gustaba, lo que me encantaba". Samantha ha admitido en El Hormiguero que siempre ha sido una apasionada de la cocina, pero de los que se deleitaban con los platos, no de los que los realizan. "Soy glotona, soy disfrutona...", indica, con una sonrisa.
Además, reconoce que su parte favorita de esta época era trabajar con sus compañeros. "El servicio es como la guerra", ha explicado, indicando que "era divertidísimo". En estos años pudo formarse como cocinera, "aprendí la base de la cocina tradicional", ha indicado.
Su adiós a MasterChef
Tras esto, comenzó su andadura en su otra gran pasión: la televisión. Su primer programa fue El toque de Samantha, en Canal Cocina, y, después, empezó su carrera en el talent culinario por experiencia: MasterChef. "Me encanta la tele", ha admitido. Más de una década al frente del programa de Televisión Española después, ha dejado atrás esta época.
"Ha sido una etapa maravillosa en mi vida", ha admitido, reconociendo que han sido 13 años "descubriendo España". "Yo me sé el producto típico de cada zona, me lo he comido porque me lo como todo...", ha reconocido entre risas. "Ha sido maravilloso, sobre todo el cariño de la gente", ha recordado. Ante estas palabras, Pablo Motos le ha preguntado acerca esta decisión de dejar el aclamado programa, a lo que Samantha ha respondido sincera: "Ha sido maravillosa, pero ha acabado".
En un reportaje reciente en nuestras páginas, Samantha admitía que tras más de una década en MasterChef, "ahora, quizás, era el momento del cambio". Además, reconoce que de su paso por el programa se lleva "dos amigos. Me llevo una experiencia. Me llevo un aprendizaje…", enumera, junto con lo que es uno de los principales motivos de esta decisión: "Pero también una necesidad. Hacer algo nuevo.".
Eso sí, esto no significa un adiós definitivo a la televisión, ya que, como bien ha reconocido, quiere seguir trabajando en el medio audiovisual. Por el momento, no ha desvelado ningún detalle de sus próximos pasos en lo laboral, aunque continua con su catering de éxito, con el que está de aniversario también. Además, podemos seguir viéndola en DecoMasters, donde comparte pantalla con su hermano Nicolás Vallejo-Nágera (a quien sus seres queridos llaman Colate).
Su amistad con Tamara Falcó
Como cada jueves, Tamara Falcó se encontraba en el plató de El Hormiguero para participar en la posterior tertulia política junto a Juan Del Val, Nuria Roca y Cristina Pardo. Su presencia no ha pasado desapercibida para la chef, ya que ambas, además de ser grandes amigas, coincidieron en la cuarta edición de MasterChef Celebrity (de la cual la hija de Isabel Preysler salió victoriosa, con el primer puesto).
Samantha, tras una breve interacción, ha admitido que su menú final (así como la mayoría de los platos creados por la prescriptora) "estaba buenísimo". "Tiene mano", reconoce, recordando la gran habilidad de la marquesa de Griñón en los fogones. Además, la chef ha indicado que su logro tuvo "muchísimo mérito": "Fue una gran ganadora".
Tras esto, ha reconocido que su paso por el programa "fue un antes y un después en la vida de Tamara". "Ahí la gente se dio cuenta de que era una luchadora, una trabajadora", ha continuado elogiando a Tamara, quien la observaba desde su asiento con una gran sonrisa. "Le vino increíble porque la gente la conoció tal y como es".










