El escritor Javier Castillo está atravesando una etapa complicada. Hace unos días perdió a su madre, tal y como él mismo confesó en una desgarradora carta: "Y te marchas del mismo modo en que te conocí: mirándonos a los ojos, con mis llantos ahogados, aunque no me acuerde de aquella vez". Una pérdida que suma a la muerte repentina de su padre el pasado mes de noviembre. No obstante, el autor de grandes éxitos como El cuco de cristal y La chica de la nieve ha querido regresar a sus redes con una imagen y un mensaje lleno de cariño junto a Pablo, su hijo pequeño: “Y así, sin pretenderlo, este pequeño me ha sacado a rastras del agujero”.
El escritor superventas tiene que hacer frente a uno de los mayores duelos que atraviesan los hijos: la pérdida de unos padres. En menos de medio año se ha visto obligado a decir adiós a dos de las personas más importantes de su vida. Hace menos de una semana publicó un mensaje lleno de emociones encontradas en el que aparecía junto a su madre: “No es justo. Os juro que no lo es. Por más que lo intento, soy incapaz de comprender por qué. Tan cerca de él, con tan poco tiempo de asimilar el golpe. Mi mayor fan, mi incrédula lectora, la persona que me metió el miedo a estar cuerdo, la que me hizo leer de niño, la que me convirtió en escritor sin saber que lo hacía”.
“Y te marchas del mismo modo en que te conocí: mirándonos a los ojos, con mis llantos ahogados, aunque no me acuerde de aquella vez”. Aquella vez su memoria no le permitió recordar ese momento junto a su madre porque era tan solo un bebé. Hoy, el tiempo le devuelve la escena desde el otro lado: en la nueva imagen se puede presenciar una muestra de afecto entre padre e hijo. Un gesto que seguramente el benjamín no recuerde, pero que sin duda Javier guardará para siempre. Recordemos que Javier Castillo es padre de familia numerosa junto a la creadora de contenido Verónica Díaz, y juntos tienen tres pequeños: Gala, Bruno y Pablo. Pues ha sido Pablo, que dio la bienvenida a todos en marzo de 2023, el que, como el escritor afirma: “este pequeño me ha sacado a rastras del agujero”. La delicada imagen nos muestra un abrazo especial donde, mientras el padre se encuentra arrodillado, el hijo lo abraza sin soltarse.
La tierna escena que ha quedado inmortalizada viene acompañada de unas palabras que nos permite observar la parte más vulnerable del literato: “Este ha sido uno de mis momentos vitales más bonitos de mi vida. Ya sabéis que no están siendo días fáciles —mucho que pensar, recuerdos que te golpean una y otra vez, palabras que te vienen a la mente y que no dijiste a tiempo—, y en uno de esos momentos de silencio, Pablito ha venido y me ha rescatado, como solo te puede rescatar un hijo: con inocencia, con carcajadas contenidas, como si supiese que el abrazo de un hijo es la cura para cualquier tormento”.
"Estos días por la calle he recibido abrazos improvisados de desconocidos y lectores que me han hecho llorar; he oído el chillido lejano desde algún coche mientras cruzaba un paso de peatones que decía “¡mucho ánimo, Javi!”; amigos que hacía años que no veía se han plantado en casa sin avisar para sacarme una sonrisa. Me siento triste, la verdad, pero al mismo tiempo la persona más afortunada del mundo por haber tenido la madre que tuve y por haber tenido la suerte de construir, sin saberlo, este refugio que me está salvando, que está lleno de amigos, familia y, por supuesto, de vosotros".
Sin lugar a dudas, el creador de varias obras como El día que se perdió el amor, El juego del alma y El día que se perdió la cordura cuenta con muchos mensajes de apoyo: “Javi, te mando un abrazo gigante, lo siento muchísimo ❤️🩹”, “Lo siento. Muchísimo. Te abrazo”, “no tengo palabras, Javier”, son solo algunas de todas las muestras de cariño que está recibiendo en estos duros momentos.








