Tamara Falcó, puro romanticismo junto a Íñigo Onieva y sus perros, ‘Vanilla’ y ‘Jacinta’

Tamara Falcó rueda un anuncio

Ejemplo de elegancia y estilo,  Tamara Falcó  ni puede ni quiere ocultar que está viviendo uno de los momentos más dulces de su vida al lado de su novio,  Íñigo Onieva . La hija de  Isabel Preysler  ha encontrado la felicidad y estabilidad junto al hombre que conquistó su corazón el pasado mes de septiembre y con el que forma una pareja ideal. El joven ingeniero llegó a su vida en un momento difícil, tras las muerte de su padre, el marqués de Griñón, Carlos Falcó, y de su cuñado, Jaime Carvajal Hoyos, y ahora se deja ver más feliz y enamorada que nunca con el hermano de la actriz  Alejandra Onieva.

Así es como se les vio el pasado sábado, mientras disfrutaban de una relajada mañana junto a los perros de Tamara — ‘Vanilla’ y ‘Jacinta’— y unos amigos, con los que compartieron no solo el aperitivo, sino también risas y confidencias. Él, como todo un caballero, pendiente en cada momento de su pareja, tuvo varios   gestos románticos, entre ellos un cariñoso beso cuando se reencontró con Tamara en la céntrica terraza, demostración de que atraviesan uno de los mejores momentos de su vida.

Ejemplo de elegancia y estilo,  Tamara Falcó  ni puede ni quiere ocultar que está viviendo uno de los momentos más dulces de su vida al lado de su novio,  Íñigo Onieva . La hija de  Isabel Preysler  ha encontrado la felicidad y estabilidad junto al hombre que conquistó su corazón el pasado mes de septiembre y con el que forma una pareja ideal. El joven ingeniero llegó a su vida en un momento difícil, tras las muerte de su padre, el marqués de Griñón, Carlos Falcó, y de su cuñado, Jaime Carvajal Hoyos, y ahora se deja ver más feliz y enamorada que nunca con el hermano de la actriz  Alejandra Onieva.

Tamara Falcó e Iñigo Onieva©GTres

Así es como se les vio el pasado sábado, mientras disfrutaban de una relajada mañana junto a los perros de Tamara — ‘Vanilla’ y ‘Jacinta’— y unos amigos, con los que compartieron no solo el aperitivo, sino también risas y confidencias. Él, como todo un caballero, pendiente en cada momento de su pareja, tuvo varios   gestos románticos, entre ellos un cariñoso beso cuando se reencontró con Tamara en la céntrica terraza, demostración de que atraviesan uno de los mejores momentos de su vida.