El otoño es una época perfecta para volver a Córdoba, pasear sin prisas por sus calles históricas y detenerse en esos patios que forman parte de su identidad. Pero, durante unos días de octubre (del 12 al 22), la ciudad te espera con una imagen diferente: FLORA, el Festival Internacional de las Flores, celebra su novena edición con una propuesta artística en torno a lo efímero que cubrirá de color, aroma y belleza toda Córdoba.
Cinco creadores florales de distintos países intervienen espacios históricos con instalaciones de gran formato en las que la naturaleza, la arquitectura y el paso del tiempo dialogan. El resultado es una ruta que invita a mirar Córdoba de otra manera y que se completa con conciertos, encuentros, actividades familiares y talleres artesanales.
CINCO PARADAS POR LA CÓRDOBA MÁS MONUMENTAL... Y FLORIDA
El corazón de FLORA está en cinco enclaves que merecen la pena visitar por sí mismos. En el Palacio de la Merced, sede de la Diputación de Córdoba, el colectivo estadounidense FLOVER NYC presenta No puedo esperar más al futuro en el patio barroco, un espacio de arquitectura monumental que se convierte en uno de los escenarios del certamen.
En el Palacio de Viana, célebre por sus doce patios y sus jardines, el británico Hamish Powell firma El murmullo, en el Patio de las Columnas. La visita permite descubrir uno de los grandes tesoros de la arquitectura doméstica cordobesa, donde fuentes, vegetación y galerías componen un paisaje lleno de intimidad.
El recorrido continúa en el Palacio de Orive, uno de los edificios renacentistas más singulares del casco histórico, cuyo patio central acoge Cataclismo, de la artista francesa Mas Rasa. La cuarta parada conduce a uno de los espacios más reconocibles de la ciudad: el Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral, donde la coreana Sohee Park presenta Halcyon. Este histórico patio, poblado de naranjos y vinculado al conjunto monumental, es también una invitación a conocer la Mezquita-Catedral, imprescindible por la riqueza de su arquitectura islámica y cristiana.
La ruta se completa en el patio del Museo Arqueológico, con Interludio, de Taller Banegas, una propuesta española que suma el arte floral a un espacio dedicado a la historia y el patrimonio cordobeses. Las cinco obras compiten por los premios del festival, que se darán a conocer la noche del 16 de octubre.
MÚSICA, ARTE CONTEMPORÁNEO Y CONVERSACIONES SOBRE LA NATURALEZA
FLORA no se limita a las instalaciones florales. El 17 de octubre, el C3A Centro de Creación Contemporánea de Andalucía recibirá a Martirio, que estrenará La flor cantada, un espectáculo concebido para el festival con algunas canciones inéditas. En este mismo centro, la artista Maider López desarrollará el 14 de octubre la acción Patios, un retrato colectivo de la ciudad inspirado en sus plantas, sus habitantes y sus movimientos.
Otra de las citas destacadas será la grabación en directo del pódcast Las hijas de Felipe, el 18 de octubre en el Convento de San Rafael, conocido como el convento de las Capuchinas. Ana Garriga y Carmen Urbita dedicarán el episodio a los saberes botánicos y los caprichos herbolarios de los conventos barrocos. Y, del 15 al 18 de octubre, la Capilla Mudéjar de San Bartolomé acogerá Re-Touch, una instalación interactiva de Pablo Coppel que muestra cómo la intervención humana puede alterar y degradar los ecosistemas naturales.
Quienes prefieran participar activamente encontrarán numerosas propuestas. Los Encuentros FLORA acercan a los artistas al público a través de talleres como el de sombreros florales de Taller Banegas o el de tejido botánico de Sohee Park, en el Patio de las Comedias. También habrá un taller de velas artesanales, otro de cerámica y una actividad dedicada al arte floral de los pasos procesionales. Los más pequeños tendrán su propio programa con actividades como la que podrán hacer el 18 de octubre, en Casa Góngora: El bosque efímero de las pequeflores, una actividad familiar en la que los niños podrán crear sus propias flores para dar forma a un bosque colectivo.
Para completar la escapada, el 18 de octubre se celebrará la Velá de las Flores, con mercado de arte joven, proclamación de la Reina de las Flores, pasacalles y música, mientras que el festival despedirá su edición el día 22 con la tradicional Guerrilla FLORA en los jardines del Huerto de Orive.
SALMOREJO, FLAMENQUINES Y TAPEO DEL BUENO ENTRE FLOR Y FLOR
Entre una visita a las instalaciones florales y otra, conviene reservar tiempo para volver a los grandes iconos de la ciudad. La Mezquita-Catedral es ineludible: un monumento excepcional en el que el bosque de columnas y arcos de la antigua mezquita convive con la catedral cristiana levantada en su interior. A pocos pasos, la Judería invita a perderse por calles estrechas como la calleja de las Flores, asomarse a la Sinagoga y descubrir pequeñas plazas donde el tiempo parece avanzar a otro ritmo.
También merece una visita el Alcázar de los Reyes Cristianos, con sus jardines, fuentes y albercas, y el Puente Romano, que cruza el Guadalquivir hasta la torre de la Calahorra y regala una de las panorámicas más reconocibles de Córdoba.
Tapear en Córdoba es todo un ritual. Y hay platos que llevan el apellido cordobés que hay que probar, como el salmorejo, la mazamorra, el flamenquín, un rollo de carne relleno de jamón, empanado y frito, y las berenjenas fritas con miel de caña. La ruta puede empezar en la Judería, en Casa Pepe de la Judería, para probar estas recetas tradicionales a pocos pasos de la Mezquita-Catedral. Desde allí, Casa Rubio, junto a la Puerta de Almodóvar, es otra parada clásica para pedir berenjenas fritas con miel de caña, una de las combinaciones más características de la gastronomía cordobesa.
Para continuar, Taberna La Montillana, en la calle San Álvaro, ofrece cocina cordobesa con especial atención a los productos y vinos de la zona. Es una buena ocasión para acompañar las tapas con un fino o un amontillado de Montilla-Moriles. Y otra parada con solera es Taberna San Miguel, Casa el Pisto, en la plaza de San Miguel, 1. Fundada en 1880, conserva el ambiente de las tabernas clásicas y una cocina de recetas tradicionales, desde el salmorejo hasta el rabo de toro, además de vinos de la tierra, de la DO Montilla-Moriles. Para terminar con un sabor dulce, tienes que probar el pastel cordobés, un hojaldre relleno tradicionalmente de cabello de ángel, y su versión individual, conocida como manolete.
CÓMO LLEGAR A CÓRDOBA
Córdoba está perfectamente comunicada por alta velocidad con las principales ciudades españolas. Desde Madrid, el AVE tarda aproximadamente 1 hora y 45 minutos (entre 25 y 65 € por trayecto, aunque es posible encontrar ofertas desde 9 € ); desde Sevilla, unos 45 minutos, y desde Málaga, alrededor de una hora. También existen conexiones directas con Barcelona, Valencia y otras ciudades. La estación de Córdoba se encuentra a unos 20 minutos a pie del centro histórico, lo que permite recorrer la ciudad cómodamente sin necesidad de coche.













