MUCHO MÁS QUE UN PALACIO

Versalles vuelve a ser el escenario de María Antonieta 20 años después: la exposición de Sofia Coppola que invita a redescubrir el palacio


La ciudad de Versalles se convierte estos meses en el escenario perfecto para perderse entre palacios, jardines, macarons, mercados y boutiques. Hacemos una escapada de 48 horas para descubrir la localidad que Sofia Coppola transformó en icono pop y que ahora le rinde homenaje con una gran exposición en su famoso chateaux


Exposición Marie Antoinette en el Palacio de Versalles© Shutterstock
14 de octubre de 2026 a las 15:03 CEST

Cuna de la moda que marcó el rumbo del lujo desde 1780, escenario de la historia de Francia y hogar de una de las primeras grandes casas de fieras del mundo, Versalles es mucho más que un palacio. Pero si hay una imagen que forma parte del imaginario colectivo, es la de su más famosa consorte: María Antonieta, protagonista de la película con la que Sofia Coppola convirtió sus jardines y salones en un icono del cine. 

Exposición Marie Antoinette en el Palacio de Versalles© © Photograph by Sofia Coppola_ Design by Joseph Logan Design_ © Graphica.fr

Ahora, coincidiendo con el vigésimo aniversario de su estreno, la directora vuelve a la ciudad francesa con una exposición en el Petit Trianon que rinde homenaje al rodaje (y a todo su imaginario pop); la ocasión perfecta para redescubrir la ciudad más noble de la región parisina.

Jardines del Palacio de Versalles, Francia© Shutterstock

Para desayunar como una reina

El día empieza en el centro histórico, concretamente en Rue Royals, una de las arterias principales y donde es imprescindible parar en The Stray Bean (6 Rue Royals), una pequeña pastelería de especialidad donde embriagarse con el olor (y sabor) de su café recién molido, además de otros imprescindibles (como el croissant de mantequilla recién hecho, la quiche o el resto de su carta de brunch). Otra opción es dirigirse a Little Versailles (26 rue du vieux Versailles), un lugar clave para los amantes del buen café torrefacto pero que también que hará las delicias de aquellos de paladar más dulce con su surtido de repostería y bollería artesana. 

The Stray Bean © @thestraybean
The Stray Bean

Marie Antoinette: la visita imprescindible de la temporada

A media mañana ya ponemos rumbo a nuestra visita central: Marie Antoinette, la muestra tributo que se ubica en el Petit Trianon versallés, y donde entramos directamente entre bambalinas a la película; un recorrido a través de vestidos originales (a cargo de Milena Canonero, que se llevó el Óscar a Mejor Vestuario), accesorios del rodaje, storyboards o guiones con anotaciones, sin olvidar testimonios como fotografías inéditas o elementos de escenografía que completan la experiencia inmersiva de la proyección como mecanismo base. 

Exposición Marie Antoinette en el Palacio de Versalles© chateaudeversailles

Sin olvidar que se trata de la única exposición que se ha realizado allí en la que es posible recorrer sus salas mientras se proyectan las escenas filmadas (en este caso) en cada una de ellas, así como otros de los espacios del palacio donde ocurrió el rodaje. Lo mejor, sin duda, es volver a constatar que Sofia Coppola convirtió Versalles en un personaje más de la película, tan central como los monarcas a los que dan vida Schwartzman y Kirsten Dunst (Luis XVI y María Antonieta, respectivamente), el guion, la dirección de arte o la maravillosa banda sonora, que incluye temas de artistas tan legendarios como New Order o The Strokes. La exposición se podrá ver hasta el próximo 24 de enero de 2027 (chateauversailles.fr/actualites/expositions/marie-antoinette-sofia-coppola#billets).

Exposición Marie Antoinette en el Palacio de Versalles© chateaudeversailles

Una pequeña mirada a la privacidad real 

Al finalizar la exposición, merece la pena quedarse un rato más en las inmediaciones del Trianon, un edificio que además tiene especial protagonismo en la película y una verosimilitud aplastante: mientras que Luis XV mandó construir el Grand Trianon para su uso y disfrute, la consorte hizo lo propio con el Petit Trianon, pasando a ser su lugar predilecto del palacio y destinando los ratos allí a alejarse de la rígida y pomposa etiqueta de la corte. Para seguir sus pasos, conviene no perderse los jardines, el Temple de l'Amour ni el Hameau de la Reine (aunque la entrada completa al Domaine de Trianon incluye tanto la del Petit como el Grand Trianon, sus jardines y el Hameau, además de sus exposiciones temporales).

El Grand Trianon del Palacio de Versalles© Shutterstock
El Grand Trianon.

Comer en clave royal

Para comer, la opción más cinematográfica (y también más cercana) está dentro del propio reciento del palacio; concretamente en el restaurante de Alain Ducasse situado en el Pabellón Dufour. Una propuesta que juega con la tradición francesa y el espíritu cortesano del lugar, pero que también ofrece opciones más ligeras. Importante: preferiblemente, conviene reservar y elegir una mesa que permita contemplar la arquitectura del antiguo palacio para disfrutar lo máximo del almuerzo (y las vistas). Imprescindible sus terrines de la casa, el clásico croque-monsieur o el postre de la casa, dedicado a un muy concreto personaje con sangre azul.

Restaurante de Alain Ducasse situado en el Pabellón Dufour, Versalles© @ore.ducasseauchateauversailles
Restaurante de Alain Ducasse situado en el Pabellón Dufour

Los jardines, icono pop y Patrimonio de la Humanidad

Del mismo modo, ya sea al comienzo o al final de la visita, hay que reservar algo de tiempo para caminar sin prisa por los jardines centrales de Versalles, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Diseñados por André Le Nôtre, son una joya del paisajismo europeo cuyas (más de 50) fuentes, bosquetes, esculturas y grandes perspectivas tenían como única función mostrar el poder absoluto de Luis XIV. Sin embargo, la película de la benjamina de Coppola refleja una realidad paralela donde se escondía un abismo de aburrimiento y escapismo como constante (aunque sea por los mismos caminos y laberintos que hoy transitan a diario miles de turistas). Con unas 800 hectáreas de superficie, solamente la forma de la cruz que forma su Gran Canal mide 1.500 metros de largo (por 62 de ancho).

Jardines del Palacio de Versalles, Francia© Shutterstock

La leyenda de los espejos

Tampoco podemos abandonar palacio sin haber pisado al menos el Gran Château y, en concreto, su famosa Galería de los Espejos; compuesta por 357 espejos, esta suntuosa sala de estilo barroco fue construida entre 1678 y 1684 y, leyendas aparte, ejerció de detonante para romper el monopolio mundial veneciano en el sector (con el inicio de Saint-Gobain como fábrica oficial de espejos francesa) de la mano de Luis XVI. Además, este salón fue el lugar histórico donde se firmó el tratado que puso fin oficial a la Primera Guerra Mundial y cuenta con una bóveda decorada con pinturas de Charles Le Brun que representan las proezas (cómo no) del soberano. 

Sala de los Espejos del Palacio de Versalles© chateaudeversailles
Sala de los Espejos del Palacio de Versalles

Junto al edificio (construido y ampliado a partir del antiguo pabellón de caza de Luis XIII) también se pueden visitar los Grands Appartements y los espacios contiguos, pieza fundamental para entender cómo funcionaba la corte francesa como eje político del país y la vida más ceremonial de la realeza (además de algo clave para terminar de contextualizar Versalles bajo el prisma de Coppola).

Palacio de Versalles, Francia© Shutterstock

Macaroons, tacones y plumas

Al inicio de la siguiente jornada, hay que hacer justicia a uno de los dulces más típicos de la región, y dirigirse a probar sus clásicos (y tan destacados en el onírico escenario de la película) macaroons. A pesar de que el Palacio de Versalles cuenta con su propia sede de la conocida marca Ladurée, hay infinidad de opciones para tomarlos o comprarlos para llevar mientras se apoya, ya de paso, el comercio local. 

Maison La Varenne © @lavarenne_versailles
Maison La Varenne

Maison La Varenne (Rue des 2 Portes) es probablemente la más conocida para llevarse este (y otros manjares) de alta pastelería francesa al paladar. Alternativamente, Les Petites Duchesses de Gantet (dentro de las galerías de Les Halles du Marché Notre-Dame) es otra estupenda opción que además se especializa en éclairs, lemon tart y chocolates artesanos. También Agathe Lasnier (39 Rue Carnot) es una aproximación moderna al concepto de pastelería francesa al más puro estilo versallesco.

De tiendas por el barrio de Notre-Dame

Para conocer más a fondo el centro, merece la pena caminar por Rue de la Paroisse, Rue Satory, Rue Hoche y, en general, todo el barrio de Notre-Dame. Mientras tanto, una buena idea es ir entrando en pequeñas tiendas y librerías de la zona; entre estas últimas, una gran imprescindible es Gibert Joseph Versailles (62 Rue de Paroisse y 4 Pass de la Charité). Además, Librairie La Procure Versailles (13 Rue Hoche) es una de las principales referencias para libros de arte, arquitectura y fotografía de la ciudad.

Barrio de Notre-Dame en Versalles© Shutterstock
Barrio de Notre-Dame.

Aunque si lo que te apasiona son las antigüedades, la decoración y moda vintage, seguro encontrarás más de un tesoro entre Rue de la Paroisse, Rue Hoche y Rue Satory. Aun así, siempre puedes echar un vistazo a sus tiendas multimarca aprovechando un paseo por la bóveda de la pintoresca Galerie des Manèges.

Un mercado para comer

Tras una mañana ajetreada, resulta una buena idea acercarse a los alrededores del Marché Notre-Dame. Este mercado local, uno de los más destacados de la vida cotidiana versaillesa, es también una de las mejores maneras de salir de la parte más monumental de la ciudad. Además, el mercado ocupa cuatro pabellones alrededor de la Place du Marché Notre-Dame y es perfecto para una comida informal, probar y comprar productos locales (para los que siempre hay hueco en la maleta) antes de poner rumbo al aeropuerto.

Marché Notre-Dame.© @au_petit_marquis_versailles
Marché Notre-Dame.

 

LO MÁS PRÁCTICO PARA VIAJAR A VERSALLES

Cómo llegar

Versalles está perfectamente conectada con París en tren; lo mejor, en este caso, es coger el RER C hasta Versailles Château–Rive Gauche, la estación más cercana al palacio (a unos 10 minutos caminando). También se puede llegar en tren desde Montparnasse hasta Versailles Chantiers o desde la estación de Saint-Lazare hasta Versailles Rive Droite (aunque ambas quedan algo más alejadas). Compañías como Iberia o Air Europa vuelan directas al aeropuerto más cercano, Orly (ORY), mientras que Air France tiene vuelos diarios a París-Charles de Gaulle (CDG).

Palacio de Versalles, Francia© Shutterstock

Dónde dormir

Hôtel Les Lumières: Pequeño, elegante y contemporáneo, este hotel boutique por antonomasia (no en vano tiene una llave Michelin) destaca por su ubicación privilegiada, prácticamente frente al Château, ideal para la visita a la exposición central de este viaje. Además, se trata de una opción más íntima en el mismo corazón de Versailles y a un paso también de los principales cafés, restaurantes y calles del centro histórico, sin perder un ápice de exclusividad.

Hôtel Les Lumières© @leslumieresversailles
Hôtel Les Lumières

Le Louis Versailles Château: A menos de cinco minutos a pie del Château, este hotel combina arquitectura clásica, interiores contemporáneos y una ubicación inmejorable para explorar Versalles completamente a pie. Además de la certificación de sostenibilidad, alberga un muy recomendable restaurante de especialidad, L'Alcôve (con un impresionante salón, lo que ya solo vale una cena allí).

Chef de Le Louis Versailles Château © @lelouisversailles
Chef de Le Louis Versailles Château

Les Etangs de Corot Hôtel, Restaurants & Spa: A tan solo unos minutos de Versalles, este alojamiento de lujo (parte de Relais & Châteaux) abre la posibilidad de la versión más bucólica y personalizada de la escapada: habitaciones rodeadas de naturaleza, spa y gastronomía en un exclusivo entorno de lagos y bosques. Perfecto para añadir, ya de paso, una noche de spa y desconexión a la escapada.

Les Etangs de Corot Hôtel, Restaurants & Spa© @Les Etangs de Corot
Les Etangs de Corot Hôtel, Restaurants & Spa