Las dos joyas polacas que pocos conocen y casi nadie visita: dos ciudades entre estrellas, pan de jengibre, canales y mucha historia


En la primera, hay que mirar al cielo en honor a su ilustre hijo Nicolás Copérnico, saboreando el emblemático pan de jengibre, mientras que la segunda, se asoma a sus ríos Brda y Vístula, al compás de una música que forma parte de su identidad. Una escapada perfecta, para este otoño.


Panorámica de Torun con el Vístula.© Shutterstock
Por: Manena Munar
8 de octubre de 2026 a las 7:37 CEST

Torun y Bydgoszcz son dos poblaciones vecinas, pero con dispares herencias históricas que explican sus contrastes. Mientras que Torun la fundaron los caballeros teutónicos, Bydgoszcz nació polaca y estuvo más de un siglo bajo el dominio prusiano para finalmente volver a Polonia. Las visitamos en una escapada de otoño tan diferente, como llena de encanto. 

El pan de jengibre de Torun

La arquitectura del casco antiguo, sus murallas y las ruinas del castillo hablan del Estado teutónico que la gobernó durante casi 200 años, hasta que en 1454 se rebeló contra la Orden, incorporándose al Reino de Polonia. Gracias a su posición estratégica a orillas del río Vístula, fue una próspera ciudad hanseática donde llegaban mercancías exóticas, entre ellas, las especias que compraban los mercaderes ricos, especialmente esa pimienta tan valorada como el oro y que dio origen al célebre pan de pimienta, conocido como pan de jengibre, piernik. 

Atardecer en Torun© Shutterstock
Atardecer en Torun

La harina es un ingrediente fundamental en la tradición culinaria de Torun, y uno de los restaurantes que destaca por su maestría al cocinarla es Monka (harina en polaco), situado en un antiguo granero barroco. El actual chef, Khash Ederne, cuenta cómo sus platos se caracterizan por el trabajo artesanal con productos básicos como son la harina y las hortalizas de los agricultores locales; delicioso es el agnolotti de espinacas y mantequilla tostada con salvia y queso gruyere. En el sótano del restaurante se elaboran el pan y los bollos que cada amanecer compra la gente, recientes y calentitos. Mientras que al lado de Monka se alza una curiosa torre inclinada conocida popularmente como la Torre de los Pecados, ya que, cuenta la leyenda, la construyó un caballero teutón como penitencia por sus pecados, cuyo número estaría simbolizado por los 1,46 metros de inclinación de la torre.  

Museo viviente del Pan de Jengibre en Toruń.© Manena Munar
Museo viviente del Pan de Jengibre en Toruń.
Museo viviente del Pan de Jengibre en Toruń.© Manena Munar
Museo viviente del Pan de Jengibre en Toruń.

En el Museo Viviente del Pan de Jengibre, divertido y didáctico, se aprenden los entresijos de las deliciosas galletas, símbolo de la ciudad. Entre aromas de especias, harina, rodillos y moldes de madera esperan los maestros de ceremonias que teatralizan la historia del pan de jengibre desde sus orígenes medievales y comparten la receta con el visitante, que podrá elaborar sus propias galletas e ir saboreándolas mientras llega a la Casa Museo de Nicolás Copérnico.

Copérnico y el cielo de Torun

La teoría de si la casona gótica burguesa del siglo XV que hoy alberga el museo dedicado al gran erudito fue su hogar o no, se ha discutido entre historiadores. Forma parte del Distrito Museístico de Torun y en ella se exploran los detalles relacionados con la revolución astronómica de Nicolás Copérnico y su teoría heliocéntrica, admirando la trayectoria del canónigo de Frombork que revolucionó la visión del universo. La Universidad Nicolás Copérnico de Torun, una de las más importantes de Polonia, reúne 30.000 estudiantes y alberga un Centro de Astronomía con su correspondiente Observatorio.

Museo de Nicolás Copérnico© Manena Munar
Museo de Nicolás Copérnico

Gótico de ladrillo rojo

El nombre de Hotel Spichrze responde al granero sueco del siglo XVIII situado junto al puerto del Vístula y destinado a almacenar el grano y las mercancías que llegaban a la ciudad hanseática. Hoy es un alojamiento encantador con decoración rústica de época, al que complementa su restaurante homónimo, donde degustar la excelente gastronomía tradicional con platos como el pato asado, arenques, carnes de caza, la popular sopa de centeno (zurek) y postres que llevan incluido el célebre pan de jengibre. Su cercanía con el río Vístula, al que se accede saliendo por la Puerta del Puente (Brama Mostowa) de la muralla, ofrece la posibilidad de un bonito paseo. 

Puerta del Puente (Brama Mostowa), parte de la muralla, y acceso al río Vístula.© Manena Munar
Puerta del Puente (Brama Mostowa), parte de la muralla, y acceso al río Vístula.

De ensueño es callejear al caer la tarde por el casco histórico de Torun, de ladrillo rojo, al que el ocaso tiñe de una belleza irreal. Entre los edificios de la plaza del Mercado Viejo, destaca el Ayuntamiento, una joya del gótico de ladrillo, presidida por la escultura en bronce de 2,6 metros de altura de Nicolás Copérnico, obra del escultor alemán Christian Friedrich. Si el exterior del Ayuntamiento es deslumbrante, su interior también merece la pena, pues en él se encuentra la sede principal del Museo del Distrito, que cuenta con la Sala Real, alojamiento de los reyes polacos, y la llamada Gran Sala, donde se conserva el retrato de Nicolás Copérnico. Igualmente, presume de una galería de arte gótico y una colección importante de pintura polaca, así como la colección de monedas y tesoros de Skrwilno y Nieszawa.

La omnipresencia en cafés, restaurantes…del Pan de Jengibre de Toruń.© Manena Munar
La omnipresencia en cafés, restaurantes…del Pan de Jengibre de Toruń.

Sin embargo, el punto álgido de la visita al Ayuntamiento culmina con la subida de 40 metros a la torre desde la que se observa una extraordinaria panorámica de la ciudad rojiza y del Vístula, y se advierte la animación de la plaza del Mercado Viejo, repleta de cafés, restaurantes y tiendas de productos tradicionales, artesanía y de ámbar, el producto estrella de Polonia. 

La estatua de Nicolás Copérnico protagoniza su ciudad natal. © Manena Munar
La estatua de Nicolás Copérnico protagoniza su ciudad natal.

Otra joya del gótico de ladrillo es su Catedral de San Juan Bautista y San Juan Evangelista. Un auténtico tesoro que conserva la pila bautismal donde fue bautizado Nicolás Copérnico, y destaca por sus frescos medievales, un excelso órgano y una campana histórica a la que se le conoce como Trompeta de Dios.

Torun tiene una importante tradición cervecera y cuenta con su leyenda referente a Jan Olbracht, quien reinó en Polonia entre 1492 y 1501 y murió en Torun. Y dicen que el motivo de su muerte temprana podría estar relacionado con su afición a los placeres de la vida, entre ellos, la seductora cerveza. Siglos después, le recuerda la destilería Jan Olbracht Browar Staromiejski, situada en una casa gótica del casco histórico, donde brindar con una buena jarra de su cerveza homónima por la memoria del rey juerguista.

La tarde cae sobre el Vístula en Toruń.© Manena Munar
La tarde cae sobre el Vístula en Toruń.

Bydgoszcz y la música

Viajamos a una hora en coche de Torun para descubrir una nueva ciudad alegre como es Bydgoszcz, donde confluyen sus ríos Vístula y Brda y se disfruta de la frondosidad de los bosques. Una ciudad de arraigada tradición musical, vinculada tanto a música clásica como a jazz. 

Bydgoszcz, Polonia© Shutterstock

Por la calle se cruzan estudiantes cargados con sus instrumentos camino de la Academia de Música Feliks Nowowiejski, una de las instituciones musicales más relevantes de Polonia, preparándose quizás para participar en algún festival. Dos de ellos son notables y se suelen celebrar en otoño: Bydgoszcz Music Festival, lo organiza la Filarmónica de Pomerania, y Bydgoszcz Jazz se debe al músico y batería Jósef Eliasz, que fundó en 1994 el club Eljazz, escenario imprescindible del jazz local, y sede de actividades, formación y festivales. Como escenario vital de la ciudad es su Opera Nova, a orillas del río Brda.

¿Qué hora es?

La plaza del Mercado Viejo es el corazón de la ciudad; amplia y luminosa, está rodeada por coloridas casas de estilos neoclásico, ecléctico, modernista y art nouveau. La mayoría reconstruidas tal como eran tras la destrucción masiva de la Segunda Guerra Mundial. Protagoniza la plaza el monumento a la Lucha y Martirio de la Tierra de Bydgoszcz, obra en bronce de Franciszek Masiak, inaugurado en 1969, en memoria de las víctimas del nazismo, especialmente aquellos ejecutados públicamente en esa misma plaza en septiembre de 1939. A su lado, lindando con una de las fachadas barrocas del Ayuntamiento, se encuentra el peculiar reloj diseñado por Ágata Lapińska que marca la hora (el tiempo de Bydgoszcz, le dicen) según la posición real del Sol sobre el meridiano 18º este que atraviesa la plaza.

Y si dan las 13:13 h o las 21:13 h, sin salir de la plaza del Mercado Viejo, se podrá observar cómo se abre la ventana del restaurante Katarynka y por ella aparece el legendario Pan Twardowski, noble alquimista polaco que vendió su alma al diablo a cambio de poderes y que, sin embargo, gracias a estas mismas prebendas pudo ir escapándose de la funesta entrega, burlando eternamente al diablo con su aparición ventanal.

Restaurante Kuchnia by Marcin de cocina contemporánea polaca, en Bydgoszcz.© Manena Munar
Restaurante Kuchnia by Marcin de cocina contemporánea polaca, en Bydgoszcz.

La foto de Bydgoszcz

Para dispararla hay que situarse en el puente del casco antiguo que cruza el río Brda y enfocar la célebre estatua de El hombre cruzando el río, una de las cuatro obras de Jerzy Kęndziora que adornan Bydgoszcz. Esta se colgó sobre el río coincidiendo con la entrada de Polonia en la Unión Europea. En el encuadre fotográfico también se tendrá en cuenta el conjunto industrial de los Molinos de Rother y las embarcaciones que navegan por el río y sus islas. 

Bydgoszcz, escultura en el río© Shutterstock

Antes de cruzar a la otra orilla del Brda, hay que saltar a la isla de los Molinos para visitar el Complejo Industrial de Rother, convertido en un magno espacio cultural que combina ciencia, historia y cuenta con una exposición permanente sobre el funcionamiento de los molinos y la importancia del agua en Bydgoszcz. Sin salir de la isla, se puede ver el Centro Europeo del Dinero que, entre sus muchas joyas, guarda monedas de España y alberga el famoso Tesoro de Bydgoszcz, aparecido en 2018 bajo el suelo de la Catedral de San Martín y San Nicolás, la iglesia más antigua de la ciudad; objetos religiosos, joyas y 480 monedas de oro, intactas y brillantes, estaban escondidas en las profundidades del templo.

Centro del Dinero en la Isla del Molino de Bydgoszcz© Manena Munar
Centro del Dinero en la Isla del Molino de Bydgoszcz

Últimas paradas en Bydgoszcz

Antes de continuar, un alto en el camino para probar la gastronomía local, por ejemplo,  en el restaurante Kuchnia by Marcin, que apuesta por la cocina polaca contemporánea. Para después seguir paseando por la ciudad y pasar un buen rato en el parque de Casimiro el Grande, donde está la imponente Fuente del Diluvio, del escultor Ferdinand Lepcke, de 1904. Desde allí se sigue ruta cruzando el parque Jana Kochanowskiego y la Filarmónica Pomerania, hasta alcanzar la ciudad jardín de Sielanka, el elegante barrio de villas y jardines de estilo ecléctico modernista, diseñado por el urbanista alemán Joseph Stübben.

Torres de la iglesia de Santa María, Torun.© Shutterstock
Torres de la iglesia de Santa María.

PISTAS PARA VISITAR TORUN Y BYDGOSZCZ 

Cómo llegar:

Hay vuelos directos Madrid-Gdansk para luego, bien alquilar un coche, o coger el tren en dirección a Malbork-Bydgoszcz- Torun, o volar a Varsovia y coger el tren directo hasta Bydgoszcz.

Yo que tú no me perdería:

Para comprender la historia del dominio teutón en el norte de Polonia, se aconseja vivamente visitar la fortaleza de Malbork, a 160 kilómetros de Bydgoszcz. Construida por la Orden Teutónica a partir del siglo XIII, se encuentra a orillas del río Nogat, es patrimonio de la UNESCO desde 1997 y está considerada la mayor fortaleza de ladrillo del mundo. Cuenta con un castillo alto que engloba la iglesia de Santa María, el Claustro, el Capítulo, donde se reunían los caballeros, y la Torre Principal desde donde contemplar una magnífica panorámica. En el Castillo Medio están el palacio del Gran Maestre, el Gran Refectorio y el Refectorio de los Hermanos y el patio desde donde se aprecia la monumentalidad de la fortaleza. Mientras que el Castillo Bajo guarda el Arsenal y la iglesia de San Lorenzo. Las murallas y el sistema defensivo son a tener muy en cuenta, así como su importante exposición de ámbar del Báltico.