Mi relación con el acné viene de lejos. He pasado por épocas mejores y peores, he utilizado isotretinoína –bajo supervisión de un experto, por supuesto– y sé perfectamente lo frustrante que resulta levantarte con un nuevo granito cuando pensabas que, a estas alturas, ese capítulo estaba más que superado. Con los años he aprendido algo importante, y es que tener la piel mixta y con tendencia acneica no significa que haya que limpiarla hasta dejarla tirante ni utilizar todos los ácidos que existen en el mercado.
De hecho, es justo lo que me explicó la Dra. Laura Santos, de la clínica DEMYA Madrid: “Lo más importante es entender que no se trata de ‘secar’ la piel, sino de mantener un equilibrio entre controlar la producción de sebo y preservar la función barrera”. Y esa idea ha cambiado bastante mi forma de cuidarme. También tengo muy presente otra de sus recomendaciones: introducir los activos de forma progresiva y no mezclar varios tratamientos potentes porque sí.
Los productos que utilizo para mantener mi acné a raya
Aceite Tratante Desmaquillante de Caudalie
La doble limpieza fue una de esas recomendaciones de mi dermatóloga que al principio me parecieron un paso extra y ahora no perdono. Empiezo por este aceite de Caudalie, que retira maquillaje, protector solar e impurezas y, al contacto con el agua, se transforma en una leche que se aclara sin dejar sensación grasa. Está elaborado con aceites de pepitas de uva, almendra dulce y ricino y es apto también para piel grasa. Desde que hago doble limpieza noto la piel muchísimo más limpia y, en mi caso, también siento que los productos que aplico después funcionan mejor.
Dermo-Cleanser Gel de Farma Dorsch
Este es mi segundo paso y el que termina de retirar cualquier residuo que haya podido quedar del anterior. Lo que más me gusta es la sensación de limpieza profunda sin tirantez, porque durante años asocié –equivocadamente– esa piel casi acartonada después de lavarme la cara con que un limpiador estaba funcionando. Hace una espuma muy fina y agradable y su fórmula, sin jabón ni sulfatos, está pensada precisamente para piel mixta, grasa o con tendencia acneica y ayuda a controlar el exceso de sebo sin agredir la barrera, gracias al zinc y al aloe vera.
Skin Perfecting 2% BHA Liquid Exfoliant de Paula's Choice
Probablemente sea el exfoliante líquido más famoso que he probado. Lo he visto hasta la saciedad y es que es el producto salvavidas de las pieles con acné por excelencia –y ahora entiendo su fama–. Lleva siendo un superventas 20 años y lo recomiendan los dermatólogos sin parar. Tiene un 2% de ácido salicílico, que actúa tanto en la superficie como dentro del poro para ayudar con puntos negros, imperfecciones y poros dilatados, además de extracto de té verde con acción calmante.
A mí me ha ayudado muchísimo con la textura y la congestión, pero aquí sigo el consejo de mi dermatóloga: no abuso de la exfoliación ni lo mezclo alegremente con otros activos fuertes. Si acumula más de 25.000 reseñas positivas en Amazon, por algo será.
Sérum con PDRN Phyto Corrective de SkinCeuticals
Esta ha sido una de mis incorporaciones favoritas de 2026. Mi farmacéutica de confianza, Amanda Isabel Gonçalves, experta en dermofarmacia de Planet Skin, ya me había hablado del PDRN como uno de los activos del momento por su efecto reparador y, desde que utilizo este sérum, noto una mejora bastante global de mi piel: más luminosa, calmada y con menos rojez en las marcas que dejan los granitos. La fórmula está indicada también para marcas postimperfecciones y piel propensa al enrojecimiento y combina PDRN biotecnológico con ectoína, ácido hialurónico y glicerina.
Acglicolic Classic Forte crema gel de Sesderma
Mi descubrimiento del año, sin ninguna duda. Me la recomendó una amiga, se la enseñé a mi dermatóloga y me dio el visto bueno. Desde entonces noto la piel más luminosa, mucho más lisa, el poro visualmente menos marcado y mis antiguas marcas de acné han mejorado. Su protagonista es el ácido glicólico y Sesderma la define como una fórmula renovadora que exfolia suavemente y trabaja textura, arrugas y aspecto apagado.
Yo la reservo principalmente para mi rutina de día, siempre seguida de un protector solar. Y si la aplico por la noche, nunca la combino en la misma rutina con el retinal, sino que alterno ambos activos en días diferentes.
Heliocare 360 Gel Oil-Free SPF 50 de Cantabria Labs
Llevo más de 15 años utilizando este protector solar y eso, teniendo en cuenta la cantidad de fotoprotectores que pruebo por trabajo, dice bastante. Me lo recomendó el primer dermatólogo que me pautó isotretinoína y desde entonces siempre ha formado parte de mi rutina y no me canso de él. Antes de descubrirlo, aplicarme protector solar era casi una tortura beauty. Sentía la piel más grasa, los brillos aparecían enseguida y era bastante habitual que terminase con algún brote de acné. Con este todo cambió.
Tiene SPF 50, es oil free y no comedogénico, pero lo que más valoro es su textura de tacto seco, que se absorbe rapidísimo y no deja esa sensación pesada que tanto rechazo en un fotoprotector. pero lo que más valoro es su textura de tacto seco, que se absorbe rapidísimo y no deja esa sensación pesada que tanto rechazo en un fotoprotector. Además, tiene un ligero tono beige, por lo que no deja residuo blanco, incluso funciona muy bien de primer por ese efecto buena cara que deja, gracias a su acabado mate natural.
Crystal Retinal 10 de Medik8
Y por la noche, uno de mis grandes imprescindibles es este tratamiento con retinal al 0,10% y, sinceramente, solo puedo hablar bien de él. No empecé directamente con esta concentración, primero utilicé Crystal Retinal 6 y fui subiendo poco a poco a medida que mi piel se retinizaba, algo que para mí ha sido clave porque no he tenido ningún tipo de irritación.
Desde que lo uso he notado una renovación profunda de la piel, no solo en lo que respecta al acné, sino también en la textura, en las líneas finas y, en general, en cómo se ve mi piel. Luce más lisa, uniforme y sana. De hecho, este verano más de una amiga me ha preguntado qué me estaba haciendo en la cara, y yo encantada. Y sí, también lo utilizo en verano, pero con una condición innegociable: protector solar cada mañana.