El desconocido sentido del humor de la Reina, ¿de qué se ríe doña Letizia?

Tiene un lado muy divertido que muy pocas personas conocen y derrocha sentido del humor del bueno. Hay ‘otra’ Reina que rara vez se ‘asoma’ en público que cuenta chistes y se parte de risa

Reina Letizia

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Pocas veces la hemos visto así de relajada y contenta. El humor es muy necesario -más en tiempos de pandemia-, y, en los últimos días, desde dos escenarios muy diferentes, la Reina nos mostró como nunca ese lado divertido suyo que no conocíamos.

Del cómo puede hacer reír al qué la hace reír. De su discurso-‘monólogo’ con el que consiguió que todos los presentes pasaran el mejor rato en el salón de actos de la Facultad de Ciencias de la Información a la final de monólogos Famelab España. La gala que hizo pensar (mucho) y arrancó carcajadas, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Hay ‘otra’ Reina que rara vez se ‘asoma’ en público. Es esa doña Letizia que cuenta chistes, gasta bromas -la infanta Sofía ha heredado esa parte suya– y se parte de risa. La mujer divertida e informal, de respuesta rápida e ingeniosa, que se lanza a bailar sin pensárselo y a la que siempre le falta tiempo para seguir charlando.

Reina Letizia en Mallorca©GettyImages

Después de 17 años -los que han pasado desde su boda-, doña Letizia sigue manteniendo un halo de misterio y son muy pocas las personas que de verdad la conocen. Jamás ha concedido una entrevista, mantiene su ‘yo’ a salvo, y hay todo un mundo de distancia entre su vida pública y la privada.

Las parcelas están muy delimitadas, pero esta semana, ‘descubrimos’ a la Reina espontánea. En ‘Famelab’, el mayor concurso internacional de monólogos científicos que combinan, con formato innovador, humor, ingenio, rigor y ciencia. La cita que no se pierde nunca -entregó el primer premio a Jesús Victorino Santos-, donde, con una sonrisa detrás de la mascarilla, escuchó hablar de ADN, números primos y bacterias adictas a twitter. El twitter bacteriano.

Y, especialmente, en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), donde se unió a la celebración del 50º aniversario. Un acto en el que sumó un nuevo título, el de ‘Alumna de Honor’, junto un día antes de su 49º cumpleaños.

Reina Letizia©GTres

Estaba muy contenta, se lo pasó muy bien y sorprendió mucho con su discurso personal (el más personal). Muy lejos de la formalidad de sus intervenciones rescató recuerdos, anécdotas... Y no fue solo lo que dijo, sino especialmente cómo lo contó. Con nostalgia, agradecimiento, mucho cariño –porque “venir cada día durante cinco años en la década de los noventa deja huella”- y, también, con un gran sentido del humor.

Sabía que al mirar al pasado la asaltarían muchas vivencias y se dejó llevar por la emoción del momento. Desde su posición de Reina fue al encuentro de Letizia Ortiz, aquella estudiante que atravesaba las puertas del aula cada mañana con la mochila cargada de sueños; y arrancó muchas sonrisas.

Puso pasión y sentimiento a todas sus palabras, subió el ánimo y, de su mano todos revivieron los 90. Cuando trabajaba con tipómetros y contaba cíceros; y las cartas de admisión “llegaban al buzón con el membrete correspondiente”. “Si lo pensáis parece de otro siglo, pero es que es de otro siglo”.

Doña Letizia habló de vivencias, de lo que aprendió dentro y fuera de las aulas “¡Qué les voy a contar de la cafetería de esta facultad!” y hasta los avisó de que “¡no voy a aburriros ni a ponerme intensa con historietas de aquella época!”, antes de contar la anécdota.

Reina Letizia Famelab©GTres

“Me acuerdo en una clase, no sé si era cuarto o quinto… Estaba un catedrático, de aquellos brillantes, y, en mitad de la clase, el hombre, un poco harto, me dijo en voz alta, casi gritando: ‘Ortiz, mire Ortiz, yo no sé qué va a ser de su vida, pero desde luego a pesada -aclaró que se refería a las preguntas, a la curiosidad-, ahí no tiene rival…”

Demostrado, la reina también se puede reír de sí misma, mientras siembra nostalgia: “La curiosidad no se quita lo que pasa es que ahora no cuento las respuestas que me dan”.

Dejó atrás su vida por amor y ya no puede “contar”, pero sí hacer: “La facultad cumple 50, y yo a punto estoy, como sabéis, bueno, como sabe toda España… 50 años es una bonita cifra para seguir intentando hacer las cosas bien en el lugar en el que a cada una nos corresponda”.

Reina Letizia©GettyImages

Doña Letizia cree en el humor positivo, creativo e inteligente. Un arma muy necesaria en los tiempos que corren. Ya nos habló de ello en 2016. Fue en un Seminario Internacional organizado por la Fundación San Millán de la Cogolla y la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA). El título: El lenguaje del humor en el periodismo en español.

Para su intervención tomó prestadas frases del discurso de ingreso de Wenceslao Fernández Flórez en la Real Academia Española de la Lengua (1945) –“cuando no había tuits ni redes y España era otra cosa”- … porque eran “palabras que de ninguna manera podría mejorar yo”.

Algunas de ellas: “El humor puede no ser solemne, pero es serio. Es, sencillamente, una posición ante la vida”. “Cuando no gemimos ni nos encolerizamos ante lo que nos disgusta, no queda más que una actitud: la burla”. “Si no es tierno ni comprensivo, no es humor”.


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