Guillermo de Orange y Máxima: las imágenes de la felididad en el Bosque de La Haya

por hola.com

No han sonado los clarines ni las reales salvas de los cañones, pero el mundo se ha estremecido un poquito con estas fotografías. Por algo, William Shakespeare, edificó su obra cumbre al rededor de un Príncipe: Hamlet

Jugando a posar
Como si vivieran en un mundo diáfano, con paredes transparentes y el aire muy limpio, [Guillermo de Orange] y [Máxima Zorreguieta] han evitado recurrir, para su presentación oficial, al marco de los tesoros acumulados, a los butacones tapizados con pinceladas de historia familiar, a los blasones, al árbol genealógico... Sin miedo a atentar contra la tradición, sin recato, aunque eso sí con extrema naturalidad, ellos han jugado a posar y lo han hecho divirtiéndose. Como dos novios a los que se les brinda la oportunidad de jugar a ser modelos en los jardines de un palacio.

En el Bosque de La Haya
Máxima y Guillermo, futuros reyes de holanda, se han desnudado para el fotógrafo Bart Marijmen, hijo del anterior primer ministro holandés, a finales de agosto. Primero, en los largos corredores del palacio Noordeinde, en el llamado Bosque de La Haya. Después, en los jardines de Huis ten Bosch, el edifico del siglo XVII, donde residen los Reyes, aunque inicialmente éste fuera concebido como residencia de verano.

Irresistible encanto latino
Máxima ha pasado todas las pruebas. La familia política, el Parlamento holandés, los ciudadanos. Imposible resistirse al encanto latino y su personalísimo [estilo de Maxima Zorreguieta]. A su forma de cruzar su chal sobre los hombros, de llevar la raya en la melena -el peinado más copiado por las holandesas en los últimos meses- de sonreír abiertamente... De ofrecer su mano.

Fiestas en la Patagonia
Se conocieron durante una fiesta celebrada en el marco de la Feria de Sevilla, o quizá, como insinúan algunos de sus amigos , gracias a que Máxima llevaba las finanzas del Príncipe en un banco de Nueva York; pasaron sus primeras navidades -diciembre del año 2000- junto a los padres de Máxima en la Hospedería El Pedregoso, en Cholila, en la provincia de Chubut, Patagonia. Reservaron a nombre de Mzorro para no ser descubiertos... Y eligieron como cena, durante su primer día de estancia, Crepe de Cebolla, pollo con salsa de hongos y lemon pie. A petición de la madre de Máxima, Carmen Cerruti, la velada estuvo amenizada con los boleros de Armando Manzanero.

Truchas arcoiris y ramos de lupines
Al día siguiente, con el amanecer, el Príncipe, fanático de la pesca con mosca, se dejó acompañar por su novia y pasaron horas en silencio mirando las aguas del lago Cholila y las desembocaduras de éste en el río Pedregoso. Fue emocionante el momento en el que en el anzuelo de la caña del Príncipe de Orange quedó atrapada una trucha arcoiris .
En la posada se acabaron los floreros y la dueña de la casa, Chela Ruiz, puso a disposición del Príncipe champaneras para que, Guillermo, siguiera cortando para su novia enormes ramos de lupines, las flores del lugar.

Amor eterno sobre el Dragón verde
Volvieron a jurarse amor eterno sobre la cubierta del Dragón Verde. Un pintoresco y precioso barco de madera propiedad de la reina Beatriz con el que navegaron cerca de Muiden, al Sur de la capital holandesa. Y vistieron con la caída de la tarde chaquetas blancas con las banderas de Argentina y Holanda y las iniciales de sus nombres bordadas en el pecho.

Cabalgata sobre las Dunas
Antes de que la [Casa Real] anunciara oficialmente [el compromiso], el pasado 30 de marzo, Máxima y Guillermno Alejandro de Holanda se despidieron de su soltería con una cabalgata por las Dunas , en las afueras de La Haya. Para entonces, La joven argentina ya se había instalado en Bruselas, capital de Bélgica, y ya se había matriculado en un curso de holandés en el Instituto Cerán, uno de los más importantes de Europa. Un lugar exclusivo ubicado en el pueblecito de Spa, Sur de Bélgica, hasta donde se desplazan todos los ejecutivos que quieren aprender muy deprisa el idioma.

Capacidad de soñar
Se anunció el compromiso, después de que el pasado político de su padre, Jorge Zorreguieta, ex ministro de agricultura durante la dictadura de Videla, estuviera a punto de acabar con sus ilusiones de enamorada y se le dio la oportunidad de recorrer todo el reino de Holanda junto a su prometido. Los holandeses se rindieron ante Máxima, ante su gesto democrático, y ella fue ganando en soltura y naturalidad... Y ahora, y a la vista está, las fotografías de la felicidad, así como el inicio de la cuenta atrás para la celebración de otra gran boda real, contribuyen, parcialmente, a devolver al mundo su capacidad de soñar.

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