Pablo de la Serna, fisioterapeuta, sobre el 'tech neck' en adolescentes: "Lo que hoy es una molestia, mañana puede ser una lesión si no se corrige"


Conocido como cuello digital, es consecuencia de las posturas forzadas y repetitivas con el teléfono móvil


niño adolescente mirando al móvil y tocándose el cuello© Getty Images
22 de septiembre de 2026 a las 13:02 CEST

La imagen se repite: adolescentes mirando a sus móviles gran parte del día, forzando una mala postura que tiene consecuencias. Según la Sociedad Española de Columna Vertebral, casi el 90% de los niños y adolescentes presenta ya signos del llamado síndrome de tech neck  o cuello digital, una sobrecarga cervical provocada por la inclinación sostenida de la cabeza al mirar pantallas. El peso medio de la cabeza de un niño ronda los dos kilos, pero por cada dos centímetros que se adelanta, la presión sobre la columna cervical se multiplica por dos, un esfuerzo que se repite durante horas cada día. El fisioterapeuta Pablo de la Serna,  experto en terapia de calor y colaborador de Angelini Pharma España, explica por qué esta postura forzada puede derivar en lesiones y qué hábitos ayudan a prevenirlas. 

¿Qué es exactamente el 'tech neck' y por qué se considera ya una patología emergente en niños y adolescentes?

El tech neck o cuello digital es, en esencia, una sobrecarga mecánica del cuello provocada por mantener la cabeza inclinada hacia adelante durante mucho tiempo, normalmente al usar móviles o tablets.

Se considera emergente porque ya no es algo puntual, sino habitual. Antes veíamos estos problemas en adultos con malas posturas laborales; ahora los vemos en niños cada vez más pequeños. Y eso cambia completamente el enfoque: ya no hablamos solo de tratar, sino de prevenir desde edades muy tempranas.

chica adolescente mirando al móvil© Getty Images

¿Qué síntomas iniciales deberían alertar a las familias de que algo no va bien?

Los primeros avisos suelen ser sutiles:

  • Se quejan de dolor o cansancio en el cuello.
  • Se tocan mucho la zona cervical o los hombros.
  • Empiezan a encorvarse al sentarse.
  • Aparecen dolores de cabeza sin causa aparente.

Hay una señal muy clara: cuando un niño deja de moverse con naturalidad o empieza a evitar ciertas posturas, algo está pasando.

Lo más habitual al principio son sobrecargas musculares y alteraciones posturales. Pero si ese estrés mecánico se mantiene durante años, sí puede favorecer problemas más serios como protrusiones o hernias discales

Pablo de la Serna, doctor en fisioterapia

¿Por qué esta “enfermedad tecnológica” tiene una prevalencia tan alta en población infantil y juvenil?

Porque lo tienen todo a favor… o en contra, según se mire. Por un lado, usan pantallas muchas horas al día: ocio, estudio, redes sociales. Por otro, no tienen aún la conciencia corporal desarrollada. Y además, su cuerpo está en crecimiento, lo que los hace más vulnerables.
Es una combinación perfecta: mucho uso + mala postura + organismo en desarrollo = alta prevalencia.

¿Qué cambios anatómicos o biomecánicos se producen cuando un niño inclina la cabeza hacia adelante durante largos periodos?

El cuerpo empieza a adaptarse… pero mal. Cuando la cabeza se adelanta:

  • Aumenta la carga sobre las vértebras cervicales.
  • La musculatura posterior del cuello se sobrecarga.
  • Los hombros se proyectan hacia adelante.
  • Se pierde la alineación natural de la columna

Es como si el cuerpo entrara en “modo compensación”. El problema es que, si se mantiene en el tiempo, esa compensación se convierte en la nueva normalidad.

¿Qué riesgos reales existen de que un mal hábito postural derive en lesiones más graves, como una hernia discal, a edades tan tempranas?

El riesgo existe, aunque no es lo más frecuente. Lo más habitual al principio son sobrecargas musculares y alteraciones posturales. Pero si ese estrés mecánico se mantiene durante años, sí puede favorecer problemas más serios como protrusiones o hernias discales.

El mensaje no es alarmar, sino entender que lo que hoy es una molestia, mañana puede ser una lesión si no se corrige.

¿Cuánto tiempo de exposición continuada a pantallas empieza a ser perjudicial para la columna cervical?

Más que el tiempo total, el problema es el tiempo sin descanso.

A partir de 20–30 minutos en una mala postura, el tejido ya empieza a fatigarse. Si eso se repite durante horas, día tras día, el impacto se acumula.

El cuerpo tolera el uso, pero no la sobrecarga mantenida sin pausas.

adolescente preocupada mirando al móvil, sentada en el suelo de su habitación© Adobe Stock

¿Qué pautas concretas deberían seguir las familias para prevenir el 'tech neck' en casa?

Aquí no se trata de prohibir, sino de educar:

  • Pantallas a la altura de los ojos.
  • Limitar el tiempo de uso, sobre todo en ocio.
  • Introducir pausas activas cada 20–30 minutos.
  • Fomentar actividad física diaria.
  • Dar ejemplo (esto es clave: los niños imitan más de lo que escuchan)

La prevención empieza en casa, pero sobre todo en los hábitos.

El tratamiento suele combinar terapia manual para aliviar la sobrecarga, ejercicio terapéutico adaptado y educación postural

Pablo de la Serna, doctor en fisioterapia

¿Qué ejercicios sencillos pueden hacer los menores para fortalecer la musculatura cervical y dorsal?

Muy simples y muy efectivos:

  • “Meter barbilla” hacia atrás (como haciendo papada) para alinear el cuello.
  • Juntar escápulas (llevar los hombros hacia atrás).
  • Estiramientos suaves del cuello hacia los lados.
  • Ejercicios de movilidad de hombros

Con 2–3 minutos varias veces al día ya estamos haciendo mucho. No hace falta complicarlo.

¿Cuándo es necesario acudir a un fisioterapeuta y qué tipo de tratamiento suele aplicarse?

Cuando el dolor no desaparece, se repite con frecuencia o limita la actividad del niño. El tratamiento suele combinar terapia manual para aliviar la sobrecarga, ejercicio terapéutico adaptado y educación postural. Y algo muy importante: trabajamos también con la familia, porque el cambio de hábitos es parte del tratamiento.

¿Qué evolución suele tener un niño que llega a consulta con síntomas de 'tech neck'?

Suele ser muy buena. Los niños tienen una gran capacidad de adaptación y recuperación. Cuando intervenimos a tiempo, los cambios son rápidos: disminuye el dolor, mejora la postura y recuperan la movilidad. Eso sí, la clave está en mantener los hábitos. Si no, el problema vuelve.

¿Se puede revertir completamente o deja secuelas si no se interviene a tiempo?

En la mayoría de los casos, es completamente reversible si se actúa pronto. Pero si se mantiene durante años sin corregir, puede dejar alteraciones posturales más difíciles de cambiar e incluso predisponer a problemas en la edad adulta.