Ginecomastia puberal en adolescentes.©AdobeStock

Salud

Ginecomastia puberal, ese bulto en el pecho de los adolescentes que puede llegar a preocuparte

Si tu hijo ha entrado en la pubertad y te dice que tiene un pequeño bulto en el pecho, no te alarmes, no tiene por qué ser grave, aunque lo recomendable es acudir al médico para que lo valore.

La adolescencia es una etapa en la que tanto los niños como las niñas experimentan un sinfín de cambios físicos y psicológicos. El crecimiento del vello, el cambio en el tono de la voz y otros muchos que acaban por convertirse en una consulta médica habitual, como el crecimiento notable de las glándulas mamarias. En el caso de los chicos, esto nos preocupa. Sin embargo, has de saber que se conoce como ginecomastia puberal y no repercute en nada grave, según nos confirma la Dra. Carolina Sanz, pediatra del Hospital Vithas Medimar, con quien hemos hablado para que nos explique por qué aparece, cómo debe ser el bulto y su tratamiento. Es un problema que afecta entre el 48% y el 60% de los adolescentes varones e incide de manera importante en su interacción social y su autoestima, dificultando su implicación, por ejemplo, en algunas actividades deportivas.

¿Qué es una ginecomastia puberal?

Una ginecomastia puberal es un crecimiento anormal de la glándula mamaria que aparece, nos dice la doctora, “en varones durante la pubertad”. Se presenta, o bien de forma unilateral (en un solo pecho) o bilateral (en ambos), siendo más frecuente entre los 13 y los 14 años, lo que la doctora llama “el periodo medio o final de la pubertad”. Generalmente, es algo que agobia mucho a los padres porque su principal síntoma es “la aparición de un bulto detrás del pezón y de la areola”.

Este bulto aparece porque se produce un desequilibrio hormonal propio de la edad, cuando los andrógenos (que frenan el crecimiento de la mama) están en menor proporción a los estrógenos (que tienen una acción estimuladora del tejido mamario). Y es que, durante la adolescencia, el desequilibrio hormonal es frecuente. “Es un fenómeno natural llamado aromatización”, nos explica la doctora.

Aunque no sea grave, hay que acudir al médico

En cuanto veamos que a nuestro hijo le aparece este bulto con las características descritas o él mismo nos lo advierte, no hay que alarmarse, “pero es aconsejable que su pediatra lo revise para confirmar el diagnóstico y la evolución del mismo”. No existe prueba diagnóstica en laboratorio. Así, una exploración clínica y física podrá determinar si se trata o no de una ginecomastia puberal, buscando la zona concéntrica al pezón y bajo la cual se puede palpar una zona firme de unos 4 cm que, al tacto, puede resultar incluso dolorosa.

Es importante, por otro lado, distinguirlo de una posible acumulación de grasa en la zona pectoral generada por un sobrepeso, que tiende a ser más blanda y no estar delimitada. En este caso, hablamos de pseudoginecomastia. Por último, se debe acudir al médico sin falta en el caso de que observemos enrojecimiento de la zona, segregación de líquido o aparición de fiebre sin causa aparente.

Tratamiento de la ginecomastia puberal

Normalmente, nos explica la doctora, “no existe un tratamiento médico con fármacos específico para este problema, porque la mayoría de los casos se resuelven sin él”. Tampoco el ejercicio físico puede favorecer su desaparición. Como ha citado la doctora, es un trastorno pasajero con regresión espontánea que, al completarse el desarrollo corporal, desaparece. Muy pocos jóvenes, nos dice, “necesitan de un tratamiento quirúrgico”. Y éste es por razones estéticas. Además, su reaparición es prácticamente imposible, porque en el caso de que así sea, “habría que investigar otras causas menos frecuentes”.

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