Alimentación para luchar contra los síntomas del embarazo y el postparto.©AdobeStock

Entrevista

¿Sabes que puedes aliviar los síntomas del embarazo y postparto a través de los alimentos?

La alimentación es fundamental en ambas etapas y la nutricionista Elizabeth González nos explica por qué y qué debemos incluir en nuestros platos del día a día.

¿Cómo alimentarse antes del embarazo para potenciar la fertilidad? Y, si ya lo he conseguido, ¿cómo aliviar los síntomas del embarazo y cómo afrontar el postparto con una dieta saludable? Estas preguntas son de las más recurrentes en la cabeza de toda mujer que quiere y consigue quedarse embarazada. Por eso, tras años de experiencia como nutricionista y según su propia experiencia, Elizabeth González (conocida en las redes sociales como @slownutricion) ha publicado su libro Mamá Slow (Editorial Aguilar), una exhaustiva guía sobre nutrición en todas las etapas de la maternidad que comienza incluso antes de confirmar nuestro embarazo.

Se trata de un manual de nutrición “para cuidarse y cuidar del bebé en todas las etapas de la maternidad”, para el que ha trabajado los testimonios de cientos de mujeres reales que han pasado por su consulta a lo largo de los años y para las que ha tenido siempre pautas, recetas terapéuticas y otros muchos consejos “que las han ayudado a estar sanas, radiantes y dar lo mejor a sus hijos”. Un libro que muchas mujeres embarazadas querrán abrir para conocer el papel que juega la alimentación durante los nueve meses de gestación y los que llegan tras el parto. Es en estas dos etapas en las que nos hemos querido centrar, hablando con ella y preguntándole algunas dudas para que dejemos de creer que “durante el embarazo hay que comer por dos”.

Libro 'Mamá Slow' de Elizabeth González (Editorial Aguilar).©Editorial Aguilar

Según leemos en tu libro, hay síntomas del embarazo que pueden aliviarse a través de una correcta alimentación, ¿cuáles son?

En realidad, la alimentación es una pieza clave e ineludible de los cuidados de la mujer durante todo el embarazo. Es una pieza que forma parte de su día a día y que puede convertirse, de una manera sencilla, en una de las principales herramientas para aliviar y prevenir muchos síntomas del embarazo. Por ejemplo, las incómodas náuseas, los calambres de la zona baja del abdomen, los síntomas digestivos como el estreñimiento o los ardores. Pero también puede aliviar otro tipo de problemas como son los circulatorios, el edema o la retención excesiva de líquidos. Incluso, si una mujer embarazada come bien, puede descansar mejor y sentirse más tranquila.

La nutrición, en función de los síntomas y las etapas por las que pasa una mujer embarazada, ¿debe ser diferente durante estos meses?

Sí, resulta de gran ayuda ir adaptando la nutrición de la mujer a cada una de las fases del embarazo.

  • Al inicio del mismo, tenemos muchas nauseas y cansancio, lo que lleva a la mujer a que apenas pueda comer y a que sus gustos cambien, mientras que se encuentran en el período más sensible en cuanto a que el propio embarazo salga adelante. Por eso, ayudarle a que aprenda qué nutrientes son esenciales en este momento es fundamental.
  • Más adelante, conviene ir adaptándose a los diferentes síntomas que aparecen, cuando la presión por el peso del bebé aumenta además los ardores, la retención de líquidos, el edema e, incluso, la intranquilidad por la cercanía del parto. Hechos que pueden llevar a la mujer embarazada a comer de manera muy desordenada.
  • Y, por último, la recta final. Es importante ir preparando las reservas de nutrientes que necesita la mujer para una posterior recuperación plena durante el postparto.

Y prevenir la aparición de complicaciones durante el embarazo, ya no de los propios síntomas, ¿se puede a través de la alimentación?

Sí, también se puede. Sabemos que hay complicaciones tan comunes, como la diabetes gestacional, que pueden prevenirse y, en la mayoría de los casos, con una adecuada alimentación en la mujer embarazada es suficiente. También hay una relación clara entre la nutrición de la mujer y el riesgo a desarrollar preeclampsia, por ejemplo, tener un parto prematuro o bebés con bajo peso al nacer.

La nutriconista Elizabeth González.©Eva del Pozo

Por otro lado, en la etapa del postparto, ¿hay síntomas que, al igual que durante el embarazo, podemos aliviar gracias a una buena alimentación?

El poder de la nutrición durante esta etapa es absolutamente espectacular. Es una de las cosas más enriquecedoras que he podido observar en mi carrera y uno de los motivos claros que me ayudaron a escribir este libro. Poder compartir con todas las mujeres y con la sociedad lo que sucede dentro de la mujer en el postparto y cómo la nutrición puede resultar aún más poderosa de lo que ya sabemos.

Si queremos hablar de síntomas concretos, por ejemplo, tenemos algo tan general como el propio dolor, la inflamación, la fatiga y la famosa y dura depresión postparto. Pero también los cambios en la composición corporal que de nuevo ocurren, la ansiedad (que puede darse por la propia comida, con atracones sin sentido), la falta de energía, la caída excesiva del cabello o la no-recuperación adecuada de los tejidos. Y son solo algunos ejemplos.

¿Qué alimentos están especialmente recomendados para ello?

Más allá de la lista de alimentos, creo que lo que hay que visibilizar es la manera de su consumo. Por ejemplo, a una reciente mamá que no tiene ni tiempo ni manos, que apenas puede pensar en nada más que si su bebé respira bien, coge peso o hace caca, darle una lista de alimentos inmensa, puede ocasionarle un punto añadido de ansiedad que le hará seguir sin llegar a todo. Lo que hay que hacer es facilitarle las cosas, contarle que hay que hacer preparaciones sencillas que pueda, incluso, hacer con una sola mano. Una pequeña bebida que potencie tanto sus propiedades al combinar sus ingredientes, que sea una especie de medicina y que pueda tomar mientras se recuesta con su bebé es la clave.

Además, hay que explicarle que si toma un determinado nutriente, éste viajará por su leche materna, protegiendo a su bebé para el resto de su vida. Esto hace que comer pase de ser una obligación a una ilusión por cuidarse y cuidar también a su pequeño.

Perfecto, no hablamos de alimentos en concreto, pero en tu libro hablas de “preparar una despensa fértil”, ¿en el caso de buscar un embarazo, sí la necesitamos? ¿En qué consiste y cómo puede beneficiarnos?

Decidí hacer un apartado completo dedicado a la fertilidad en el libro porque, cada vez, son más las mujeres que acuden a mi consulta durante su búsqueda de un embarazo. Esto me hace realmente feliz porque sabemos que meses e, incluso, años antes del embarazo, la nutrición de la mujer le puede ayudar a tener un embarazo sano y va a determinar la salud de su bebé en el futuro.

Sin embargo, muchas mujeres no encuentran información entendible o que puedan aplicar de manera eficaz. De ahí que hablemos de una despensa fértil, que consiste en empezar desde ese mismo momento a cuidar de tí misma y de tu futuro bebé con alimentos para favorecer la concepción. No hablamos de una dieta estricta, sino más bien del disfrute con la comida y el cuidado de lo que comemos. De nuevo, no hay alimentos concretos.

Por último, ¿qué ocurre si al margen de esa buena alimentación, el cuerpo nos pide un antojo a diario?

Que hay que escucharlo. Siempre defiendo que hay que escuchar a la mujer embarazada por encima de todo, porque está conectada de manera física para que su embarazo siga adelante. Por tanto, es importante crear un clima en el que se sienta comprendida y para que comparta esas sensaciones y antojos. Seguramente, son una pista clave que nos ayuda a los profesionales a descubrir si hay un déficit nutricional subyacente, dejar que siga conectada a ese embarazo.

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