Después del compromiso (y del anillo) llega el momento de planificar todos los detalles de la boda. La mayoría de las parejas españolas, según datos de un estudio realizado por Bodas.net en colaboración con Carlos Torrecilla de ESADE y Google, invierten una media de 13 meses en organizar su enlace. Tiempo suficiente para que todo sea como ellos habían imaginado. Sin embargo, después de comprometerse, muchos no saben muy bien por dónde deben empezar. Las wedding planner lo tienen claro: lo primero es cerrar los proveedores que se suelen reservar con más margen, entre ellos, la finca.
Cada vez existen más opciones de espacios para celebrar una boda: fincas, hoteles de lujo, palacios... Pero lo cierto es que, por muchos lugares que veas, siempre hay uno que será un flechazo. Ubicada en plena sierra de Madrid e integrada en un ecosistema natural privilegiado reconocido por su alto valor ecológico, El Jaral de la Mira se ha convertido en una de las fincas más especiales de la capital. Impulsada por los hermanos Sandoval —referentes de la alta gastronomía en España—, nace como un espacio singular para bodas y celebraciones de gran formato, donde naturaleza y excelencia culinaria conviven. "La finca de El Jaral de la Mira no es solo un lugar donde celebrar, es un sistema vivo en el que se desarrolla la propia naturaleza", explican los hermanos Sandoval.
Una finca llena de magia que tus invitados recordarán para siempre
"Cuando queremos crear momentos que permanezcan en la memoria, es necesario haber trabajado mucho tiempo antes en un sinfín de detalles", asegura Mario Sandoval. No le falta razón; es por eso que se invierte tanto tiempo y cariño en preparar todos los pormenores de una boda. Y aunque son muchos los detalles a los que se les da importancia, la comida y el disfrute de los invitados, suelen ser las principales preocupaciones de los novios.
La oferta gastronómica que ofrece El Jaral de la Mira se inspira en la cocina del restaurante Coque (2 Estrellas Michelin, 3 Soles Repsol) y se adapta a cada boda. Las opciones son variadas: desde cócteles con creaciones como ensaladilla templada con gamba cristal o steak tartar de toro, hasta menús con rodaballo salvaje, solomillo de ternera con foie o el famoso cochinillo crujiente.
Además, de cara a 2027, la finca ha diseñado para los domingos y los fines de semana de enero y febrero estaciones especiales, reforzando la flexibilidad y personalización de cada celebración. No solo ponen a disposición de la pareja el espacio y el servicio de gastronomía, también bodega, barra libre, DJ, personal de sala, seguridad y una cuidada puesta en escena. Lo mejor es que, gracias a la versatilidad de sus espacios —salones, jardines y zonas abiertas—, permite acoger desde bodas pequeñas hasta grandes celebraciones.
"El Jaral de la Mira representa nuestra pasión por la gastronomía y la hospitalidad, pero llevada a la escala de un evento inolvidable. Queremos que cada boda y cada celebración aquí sean únicas, memorables y con nuestra esencia", concluyen los hermanos Sandoval.









