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portada maria© María. Foto: David Azurmendi y Alberto Amores (Amorespictures).

Un look romántico para María, la novia que se casó en Ibiza a lo 'Mamma Mia!'

Escogió la isla por ser un paraíso vinculado a su familia y celebró un enlace repleto de momentos emocionantes


Actualizado 28 de octubre de 2022 - 17:11 CEST

Para buena parte de las generaciones millennial y Z, la película Mamma Mia! (2008) no solo fue una cinta de récord, también un fenómeno que cambió para siempre la forma en la que mirábamos las bodas. El look de novia de Sophie (Amanda Seyfried en la ficción) dejó huella en la moda nupcial y su alargada sombra se ha extendido hasta nuestros días, cuando los vestidos con volantes, los ramos de aspecto silvestre, las flores en el pelo y los tejidos vaporosos causan sensación en la red. De forma no inintencionada y con ese mismo espíritu silvestre, María, una de las recién casadas con más estilo, dio el 'sí, quiero' en Ibiza con una celebración y un estilismo que nos han enamorado por recordarnos, incuestionablemente, a ese musical que marcó un antes y un después en nuestras vidas.

Una boda viral en Ibiza© María. Foto: David Azurmendi y Alberto Amores (Amorespictures).
"Celebramos nuestra boda el 3 de septiembre en Ibiza. La razón por la cual decidimos casarnos en Ibiza es porque para ambos, la isla tiene un gran valor sentimental. Mi abuelo, que falleció por Covid el año pasado, nos invitaba cuando éramos pequeños a los diez nietos todos los veranos a pasar una semana en su barco. Para nosotros, que en aquellos años éramos pequeños, era la semana más especial del año en la que pasábamos unos días con mis abuelos y estábamos todos los primos juntos. Es una isla a la que le tengo especial cariño y está llena de increíbles recuerdos en todas y cada una de sus calas.  Por otro lado, es el sitio en el que Borja lleva veraneando con su familia durante muchos años en el hotel de unos amigos íntimos de sus padres. Después de darle muchas vueltas y a pesar de todas las complicaciones que suponía, decidimos casarnos en la Isla de Ibiza porque para ambos tiene un enorme valor sentimental". - Los caterings de boda que sirvieron a Isabel II y a la Casa Real Española que debes conocer

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Un lugar con un vínculo especial

Al igual que la hija de Donna en la aclamada cinta de Phyllida Lloyd, María solo encontraba ventajas a festejar su gran día en una isla del Mediterráneo. Ibiza es ese lugar que le recuerda a su mejor infancia, a esos veranos eternos, al que siempre quiere volver. Se casaron el pasado 3 de septiembre en la iglesia de Puig de Missa en Santa Eulalia y lo celebraron en finca Las Cicadas. “Para ambos, la isla tiene un gran valor sentimental. Mi abuelo, que falleció por Covid el año pasado, nos invitaba cuando éramos pequeños a los diez nietos todos los veranos a pasar una semana en su barco. Para nosotros era la semana más especial del año. Por otro lado, es el sitio en el que Borja (el novio) lleva veraneando con su familia durante muchos años, en el hotel de unos amigos íntimos de sus padres”, nos cuenta ella misma.

Vestido de novia con volantes© María. Foto: David Azurmendi y Alberto Amores (Amorespictures).
"El campo de olivos de la parte trasera de la Villa, la zona de la entrada en la que se puede organizar el baile nupcial, el jardín trasero, la piscina perfecta para el cóctel y un inmenso salón con vigas inmensas en uno de los edificios principales. Teníamos muchísimos problemas en Ibiza por encontrar un espacio que tuviera capacidad para acoger a 250 personas y que nos dejaran celebrar una boda de noche por el tema de los horarios de la música pasadas las 12 de la noche. Pero después de una larga búsqueda, encontramos nuestra Villa perfecta.  Nos gustaba la idea de casarnos en septiembre porque para nosotros siempre ha sido un mes muy divertido y motivante. Un mes que significa la vuelta del verano en la que te vuelves a encontrar con los amigos, las reuniones familiares  y en la que sigue haciendo buen tiempo para ir a la playa. Al final tenemos muchísimos amigos extranjeros o que viven fuera de España y nos encantaba la idea de que nuestra boda fuera una razón de alargar un poquito más el verano. Un gran reencuentro de amigos y familia.  En la Villa dormían amigos nuestros y pasaron en ella unos días antes. Nos gustaba el concepto que nuestra boda fuese ese reencuentro de familia y amigos de después de verano en la que la gente sigue con mentalidad más de vacaciones que de vuelta a la rutina". - La boda de Clara en Barcelona, la novia del vestido con encaje 'vintage' y espalda lágrima

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Un vestido para recordar

A esa primera y emocionante decisión sumó otra importante búsqueda: la de su vestido de novia. “Llevaba desde hace un tiempo guardándome vestidos que me gustaban. No precisamente vestidos de novia, si no vestidos de fiesta, de diseñadores que me inspiraban. Dior y Elie Saab siempre han sido los que he tenido de referencia por excelencia”, explica. A ello sumó lo que consideraba sus claves indispensables, que pasaban por dar con un diseño con el que presumir de hombros, que estuviera realizado con tejidos vaporosos y etéreos y que no fuese pomposo, sino sencillo. Visitó diferentes ateliers, porque quería una propuesta a medida, y fue María Gadea quien captó a la perfección lo que nuestra protagonista estaba buscando.

El resultado fue un look romántico, con escote Bardot y volantes, que recordaba bastante a aquel que se vio en Mamma Mia!. “Compuso la falda de unas 15 capas de bambula de seda, las cuales se superponían unas a otras en diferentes direcciones y alturas, tanto por delante como por detrás, que nos daba el efecto que tanto estábamos buscando de vaporosidad y ligereza. Siempre trabajando las uniones de esas capas con cariño y precisión, para que no se vieran apenas costuras. Consiguió resaltar mis hombros y apostó por un sutil escote en la espalda”, señala. La diseñadora convenció y dio en el clavo con una propuesta que fue “una obra de arte”, en palabras de la propia novia. “Lo diré siempre: jamás pensé que fuera a quedar tan extraordinariamente bien. Consiguió perfeccionar todas esas ideas que yo tenía en mente y todos esos vestidos que llevaba mirando de referencia durante meses y meses. Fue un verdadero éxito… repetiría con ella un millón de veces más”, reconoce.

Mantilla para novias© María. Foto: David Azurmendi y Alberto Amores (Amorespictures).
"Nuestra idea inicial y lo que teníamos siempre en mente era poder hacer la fiesta en el exterior, bien en la playa o en el campo, pero montar la pista de baile en un espacio exterior. Al empezar a buscar sitios en Ibiza, nos encontramos con esta sorpresa por lo que se multiplicaron las dificultades para encontrar sitio.  No sólo teníamos problemas con la capacidad de los espacios que estaban habilitados para bodas, sino que además teníamos problemas con los horarios. Ya que la mayoría de los sitios, te ponían ese limite horario, aún siendo en un interior hasta las 3 de la mañana. Es una isla que claramente está pensada para bodas más pequeñas y de mañana. Menos mal que encontramos Las Cicadas y que Tavis (el dueño de la Villa) nos puso todas las facilidades para encajar nuestra idea inicial al máximo posible".  - Guía fácil sobre iluminación de boda: las mejores opciones para interior y exterior

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Complementos familiares

De la maravillosa experiencia, María solo guarda recuerdos imborrables con su familia: “el proceso de hacerme el vestido es de lo que más he disfrutado de todo el proceso de la boda. A cada prueba iba con mi madre y mi abuela y se añadía ese factor extra de pasar un tiempo las tres juntas, que es por lo que descarté comprarme un vestido ya hecho”. Y a esas visitas se sumó el hecho de dar con los complementos, porque todo estilismo nupcial no está completo sin los accesorios adecuados. No faltaron piezas con un gran valor emocional para nuestra protagonista.

peinado novia con flores© María. Foto: David Azurmendi y Alberto Amores (Amorespictures).
"Otro momento fue cuando vi a mi padre en la puerta del hotel de pie, junto al coche y con las puertas del Tesla abiertas, como si fuera el Batmovil. Su melena blanca, su chaleco de lino y sus gafas de sol puestas. Me dio la mano y me ayudó a subirme al coche. Estaba realmente nervioso, pero no lo quería aparentar porque me empezó a hablar de todo lo que se le ocurría menos de la boda o del momento de entrada a la iglesia. Ese recorrido con él en el coche hasta la iglesia, lo llevaré conmigo para siempre". - Maquillaje para novias: todas las claves con las que acertar este otoño/invierno 

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“El velo lo eligió mi abuela en el taller de María. También en bambula de seda bordada. En cuanto me lo enseñó entre el mostrador de telas de María, nos enamoramos de él. Desde entonces lo hemos bautizado como el ‘velo Pepa’, que es el nombre de mi abuela”, apunta. También lució el Solitaire 1895 de Cartier (regalo de los padres de su entonces novio), unos pendientes de su tía abuela montados exclusivamente para la ocasión y la pulsera que su abuelo regaló a su abuela en la pedida. “En la última prueba de vestido que tuve con María Gadea, mi abuela me la trajo por sorpresa para que me la probara con el vestido. Yo no tenía ni idea de que me la iba a dejar. De hecho, es una pulsera que no me lo había enseñado nunca por lo que la sorpresa fue aún mayor”, recuerda.

Boda en una isla© María. Foto: David Azurmendi y Alberto Amores (Amorespictures).
"Tanto Borja como yo, somos unos verdaderos ‘’frikis’’ del esquí. Nos conocimos en la universidad, pero empezamos a ligar y a conocernos de verdad en el Valle de Arán. Desde entonces, ha sido una afición que hemos compartido y nos ha enamorado a ambos el poder compartirla juntos. Es por ello, que a la salida de la iglesia, nos encantaba la idea de que nuestros testigos nos hiciera un túnel con bastones de esquí y pasar nosotros por él. Me fui a Decathlon unos días antes, compré nueve pares de bastones de esquí a pesar de que me miraran como una loca y nos los llevamos a Ibiza en coche. La verdad que quedó espectacular y fue increíble pasar por el túnel de bastones.  Pasando por el túnel, empecé a oír un sonido como de castañuelas y cuando salimos de él, me encuentro con un baile payés. Es una de las tradiciones más hermosas y antiguas de Ibiza y Formentera. Es una danza primitiva asociada al cortejo. Fue muy divertido porque nos invitaron a bailarlo con los payeses a Borja y a mí y nos metimos en el papel por completo. Fue una sorpresa que me hizo Borja y de la que yo no tenía ni idea, ni los invitados tampoco". - Mezcla estos colores para conseguir las mesas de boda más virales

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Ramo de inspiración bohemia

El punto más rompedor en materia de complementos fue un ramo fresco y original, que mezclaba, tal y como la novia deseaba, flores frescas y preservadas, una rara avis que marcó un punto de personalidad y que se terminó en el mismo día junto a la novia. “La flor que se utilizó fue el anthurium blanco, que se dice que representa la pureza, la paz, la armonía y la inocencia y se combinó con ruscus blanco y lunaria. Me gustaba la idea que mi ramo tuviera significado de armonía y paz, creo que hay que trabajar en ello en el día a día para ser feliz y que son fundamentales para el matrimonio. Artnatur vino por la mañana pronto a la habitación con una muestra y junto con ellas terminé de diseñar mi ramo”.

Salida de los novios© María. Foto: David Azurmendi y Alberto Amores (Amorespictures).
"Borja y yo nos conocimos en la carrera de arquitectura por amigos en común. Él tiene dos años más que yo, pero dos amigos suyos salían con dos amigas mías de la carrera. Por aquel entonces, ambos estábamos saliendo con otras personas por lo que únicamente éramos amigos. El año que yo terminé el proyecto de fin de carrera, invité a un par de amigos que tenemos en común a pasar el puente de la Inmaculada a esquiar en el Valle de Arán y uno de ellos me preguntó si se poda venir Borja.  En ese puente, tuvimos la oportunidad de conocernos un poco mejor. Estuvimos una época siendo amigos, pero compartiendo lo que más nos gustaba, que era el esquí. Ninguno de los dos teníamos pareja por aquel entonces, por lo que nos acabamos enamorando. Sé que suena muy común, pero Borja ha sido y es mi mejor amigo. Creo que somos una pareja muy activa, nos encanta a los dos viajar, los deportes de riesgo y siempre estamos buscando la manera de pasárnoslo bien, poniéndonos de objetivo nuevas aventuras. Sobre todo, con viajes en los que podamos incluir el deporte.   A pesar de habernos casado en septiembre, nos vamos de viaje de novios a finales de noviembre a la Antártida, a hacer esquí de travesía. Creo que nuestro viaje define a la perfección nuestra relación. A los dos nos encanta la aventura, el deporte y, sobre todo, viajar. Yo he sido siempre una persona un poco hiperactiva por lo que mi sueño ha sido encontrar a Borja: una persona con la que puedo compartir absolutamente todo lo que me gusta hacer".  - La historia de Inés, la novia sevillana del look de corte imperio y la diadema familiar

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Las flores en blanco también estuvieron presentes en su peinado, una trenza (realizada por Lidia de Castro) con un tocado tendencia, obra de Marta Pernas, de Sombreros Solideo. “De pequeña tenía el pelo muy rubio y super rizado. A mi madre le encantaba ponerme en todos los eventos familiares margaritas de tela entre los rizos. Me llenaba el pelo curly de margaritas blancas. He tenido siempre clarísimo que el día de mi boda tenía que llevar flores blancas del estilo de las margaritas en el pelo. No me pude quedar más contenta con el resultado”, matiza. En línea con este look de belleza natural, le confió a su amiga, Casilda Ramos, el maquillaje de su gran día: “a pesar de que sabíamos que podría ser complicado, ya que, al tener tanta confianza y al ser un día en el que se viven muchas emociones, podría haber habido algún momento de tensión. No obstante, estuvimos las dos muy tranquilas en todo momento y me maquilló de maravilla. Nos reímos y disfrutamos juntas. Lo repetiría un millón de veces más”.

Looks de novia romántico© María. Foto: David Azurmendi y Alberto Amores (Amorespictures).
"Para mí hay dos cosas que han sido las más importantes a la hora de escoger diseñadora. El 'feeling' con la diseñadora y las telas que tiene cada taller- tienda. Después de visitar varios talleres y tiendas de vestidos de novia, me decanté por María Gadea por su enorme empatía y por la confianza que te transmite desde la primera cita.  Me encantó que, en la primera cita, aún sin saber si te vas a hacer el vestido con ella o no, te hace elegir entre las telas maravillosas y buenas que tiene en su taller y te empieza a ponértelas por encima del cuerpo con la idea principal que tienes del diseño. Hace que tengas un primer contacto con las telas y la idea de diseño desde el primer momento. Finalmente, te hace un boceto delicioso a la hora de pasarte el presupuesto, que no todo el mundo lo hace. Para mí, la clave es que te presta esa atención y tiempo que todas las primerizas necesitamos a la hora de elegir quien nos va a hacer nuestro vestido.  Es un momento de incertidumbre y en el que puedes llegar a estar algo intranquila. María te familiariza con tu vestido desde el primer momento, te transmite tranquilidad y empatía desde la primera cita. Para mi el 'feeling' que tuve con ella desde el principio fue fundamental para tomar la decisión de hacerme el vestido con ella".  - Las mejores ideas para abrigar tu look de novia y huir del frío esta temporada

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Organizar en la distancia

Con el look completo, comenzaba un día para el recuerdo que los novios organizaron a distancia y con la ayuda de una wedding planner. Dado que María y Borja residen en Madrid, confiaron en Laura Planells, de la empresa Be Dream y además se repartieron las tareas. “No sólo nos ayudó con la búsqueda de proveedores en la isla que, además en esas fechas estaban súpercomplicados de disponibilidad, si no que fue fundamental para que todo saliese perfecto ese día. Teníamos muchas sorpresas durante la boda que supo planificar y coordinar a la perfección. Nos dedicamos a la arquitectura y construcción, por lo que yo me lo tomé como si fuera un proyecto más. Estoy constantemente metida en Pinterest mirando referencias para mis proyectos y para mí fue una herramienta fundamental. Me hacía mindmaps de ideas e inspiración para todo. Para los centros de mesa, la decoración de la iglesia, los prendidos de los testigos, el ramo de novia e incluso para las estaciones de comida del catering”, indica. Y estas inspiraciones se las hacían llegar a sus proveedores.

Proveedores de boda de Islas Baleares© María. Foto: David Azurmendi y Alberto Amores (Amorespictures).
"Me encantaría mencionar al mayor número de proveedores posible. Todos y cada uno de ellos han conseguido que este día fuera increíble.  Vestido de Novia: María Gadea Atelier. Tocado de Novia: Marta Pernas de Sombrerosolideo. Maquillaje: Casilda Ramos. Peluquería: Lidia de Castro. Zapatos: Justeneshoes y Castañer. Wedding Planner: Laura Planells de la empresa Be Dream Ibiza. Fotógrafos: David Azurmendi y Alberto Amores (Amorespictures). Grupo de música: 360 Music Design y Yoby Zuñiga. Dj: DjAmfer. Invitaciones de boda: Lucía Yanguas. Decoración Floral: Artnature. Catering: Fosh Catering. Finca: Villa las Cicadas. 

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Fue así como consiguieron una decoración armónica, en línea con lo que la pareja quería transmitir. Apostaron por las velas y el eucalipto para decorar la amplia iglesia, tanto en el altar como en el pasillo nupcial. “Tuvimos una visita con Bea, de Artnatur, para ver la finca donde íbamos a celebrar la boda. Queríamos que fuera en el campo, rodeados de olivos, es por ello que deseábamos una decoración muy sencilla, pero a la vez muy bonita y muy de la isla de Ibiza”, apunta María. Compusieron así un seating plan con sabor a verano, en el que mezclaron naranjas ibicencas, olivo y: “cajones de madera payeses y botellas antiguas de vino ibicencas. Queríamos que todo representara lo autóctono de la isla”. Sobre la mesa, los mismos tonos, en forma de limones, ramas de olivo y velas para montajes imperiales y también diseños redondos “colocados al tresbolillo”.

De aquellos meditados escenarios salieron momentos que María y Borja no borran de su memoria, ni quieren ni pueden. Porque lo verdaderamente valioso no eran todos estos detalles, sino la experiencia de celebrar el amor rodeados de sus seres queridos. Por eso, nuestra protagonista concluye con un mensaje que ya hemos escuchado en otras ocasiones, pero que es el mejor de los consejos: “es un día que pasa demasiado rápido. No merece la pena discutir por nada”. Porque siempre en el espíritu de los novios reside la verdadera magia.

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