Hoy, jueves 1 de octubre, Máxima de Holanda ha vuelto a cumplir con su agenda oficial. Esta vez, en Apeldoorn, una ciudad de la provincia de Gelderland, donde ha visitado la Academia de Policía para conocer las iniciativas destinadas a mejorar el bienestar financiero de sus empleados, en su papel como presidenta honoraria de la Fundación para la Salud Financiera de los Países Bajos. Una nueva aparición con la que la reina vuelve a dejar claro su gusto por la moda, sumando dos looks en apenas 24 horas que son pura inspiración y con los que desafía el otoño apostando por las flores y el color.
La fórmula de Máxima: una blusa floral y el pantalón que alarga las piernas
Desmarcándose de los vestidos y los conjuntos monocromáticos con los que la hemos visto últimamente, la monarca se ha decantado esta vez por un estilismo mucho más relajado. La gran protagonista ha sido una blusa de Natan en rojo y blanco, con un llamativo estampado floral, que ya había estrenado en 2015. Por aquel entonces, la combinó con unos pantalones culotte cortos de acabado satinado en rojo. Once años después, ha decidido recuperarla y darle un aire completamente diferente.
En esta ocasión, ha elegido unos pantalones de tiro alto y corte recto en un delicado tono rosa empolvado que, junto con unos salones de color nude, creaban ese favorecedor 'efecto de piernas kilométricas' que tanto nos gusta. Para completar el conjunto, ha apostado por un bolso tipo clutch en un tono neutro, a juego con sus zapatos.
El rosa y rojo, la combinación que triunfa entre las más estilosas
Ya nos lo había adelantado en una de sus más recientes apariciones en Nueva York: el rosa y el rojo forman una de sus combinaciones favoritas. Y no es la única. Al igual que la reina Letizia y algunos de los rostros más estilosos de la jet set española, Máxima también ha caído rendida ante esta fórmula cromática que, aunque a primera vista puede parecer arriesgada, resulta tan romántica como sofisticada. Una tendencia cada vez más presente en las colecciones de las firmas más aclamadas, que invita a experimentar con distintas tonalidades y a dejar atrás las reglas más tradicionales a la hora de combinar colores.
El maxicollar de borlas que acaparó todas las miradas
Más allá de las prendas, los complementos también tuvieron un papel protagonista. Y es que, si hay algo que caracteriza el estilo de Máxima, es su habilidad para elevar sus estilismos con accesorios llamativos, especialmente collares y pendientes con los que no teme arriesgar. Esta vez, todas las miradas se centraron en un maxicollar de cuentas rojas, una pieza de grandes dimensiones que aportaba un toque de personalidad y reforzaba la combinación cromática del conjunto.
El vestido rosa salmón con el que conquistó en Urk
Pero esta no ha sido la única elección con la que nos ha sorprendido en las últimas horas. Ayer, miércoles 30 de septiembre, la reina visitó Urk, un pueblo pesquero de los Países Bajos, donde pudo conocer de cerca la vida cotidiana de sus habitantes. Una jornada en la que el emprendimiento, la innovación y las oportunidades para los más jóvenes tuvieron un papel protagonista. Durante su recorrido, conoció diferentes proyectos locales y visitó un centro residencial de personas mayores.
Para la ocasión, la esposa del rey Guillermo Alejandro rescató de su armario una de sus prendas favoritas, un diseño de carácter étnico que estrenó en 2019. Se trata de un vestido midi de Zimmermann, confeccionado en lino y presentado en un favorecedor tono rosa salmón con estampado de cachemira. De inspiración romántica, destaca por su cuello mao, su corte camisero y sus mangas abullonadas. Además, cuenta con un lazo que se ajusta a la cintura y realza su silueta. Para completar el estilismo, Máxima apostó por unos salones de ante de Gianvito Rossi y un bolso tipo clutch, el Beanbag de Sophie Habsburg, ambos en tonos marrones que combinaban a la perfección con su vestido.










