Kate Middleton y sus 12 grandes noches de cine: de su debut en los BAFTA al espectacular vestido dorado de James Bond
La princesa de Gales ha encontrado en la alfombra roja algunos de sus momentos de moda más recordados, desde el vestido verde que llevó embarazada hasta el reciclaje de sus grandes diseños de Alexander McQueen
Kate Middleton, en ocasiones — y solo en ocasiones— cambia las recepciones de palacio, las visitas institucionales y los actos oficiales por una alfombra roja. Desde que se incorporó a la Familia Real británica, la princesa de Gales ha acudido a premieres y grandes citas cinematográficas, pero son los BAFTA los que han construido su relación más reconocible con el cine. Allí ha recurrido durante años a Alexander McQueen y Jenny Packham, aunque en 2026 sorprendió al recuperar un vestido de Gucci que ya había llevado en 2019. A su lado, como casi siempre en estas grandes noches, ha estado el príncipe Guillermo. Este es el recorrido por 12 de sus looks más especiales.
Su gran regreso a los BAFTA, el 22 de febrero de 2026, añadió un nuevo capítulo a esta historia. Después de tres años sin acudir a la ceremonia, Kate llegó con Guillermo al Royal Festival Hall vestida con un vaporoso diseño de Gucci en tonos rosa empolvado y lila que ya había llevado en una cena de Women in Finance en 2019. Esta vez lo acompañó de los pendientes Greville y del poco habitual brazalete Choker de la reina Mary, una pieza de diamantes vinculada a la colección histórica de la monarquía.
En los BAFTA de 2023, Kate recuperó el vestido blanco de McQueen que había llevado en 2019, pero no lo repitió exactamente. El diseño fue modificado con nuevos detalles drapeados sobre el hombro y la princesa añadió unos largos guantes negros de terciopelo de Cornelia James, bolso de Jimmy Choo y zapatos dorados de Aquazzura. El contraste convirtió un vestido conocido en un look completamente distinto.
En mayo de 2022, Kate volvió a una premiere londinense junto a Guillermo para Top Gun: Maverick. Esta vez eligió un vestido de Roland Mouret en blanco y negro, con escote de hombros descubiertos y una silueta mucho más depurada que la del año anterior. Completó el estilismo con zapatos y bolso negros y pendientes de diamantes de Robinson Pelham.
2021: la noche en que Kate se convirtió en chica Bond
El estreno de No Time to Die en el Royal Albert Hall, el 28 de septiembre de 2021, fue probablemente una de sus transformaciones más cinematográficas. Kate apareció junto al príncipe Guillermo con un espectacular vestido dorado de Jenny Packham cubierto de lentejuelas y rematado por una capa. Lo combinó con zapatos y accesorios en tonos dorados y un elegante recogido. La premiere reunía además a buena parte del reparto de la última película de Daniel Craig como James Bond.
Para los BAFTA de 2020, Kate recurrió de nuevo a su archivo. Recuperó un vestido de Alexander McQueen que había estrenado durante la gira por Malasia y el Sudeste Asiático de 2012, creada por Sarah Burton para una cena de Estado con la familia real malasia. El diseño blanco y dorado incorporaba flores de hibisco, la flor nacional de Malasia. La elección encajaba además con el llamamiento de los BAFTA a un vestuario más sostenible. Para completarlo, llevó joyas de nácar y oro amarillo de la colección Magic Alhambra de Van Cleef & Arpels.
Para los BAFTA de 2019 regresó a Alexander McQueen con uno de sus vestidos más reconocibles: un diseño blanco de un solo hombro con aplicaciones florales, cuerpo ajustado, cintura marcada y falda larga. Pero fueron sus pendientes los que añadieron la historia real al look: unos pendientes de diamantes y grandes perlas de los Mares del Sur pertenecientes a la colección de Diana de Gales, que los había llevado en numerosas ocasiones y también en su último compromiso oficial, en el Royal Albert Hall en 1997.
Un año antes, Kate llegó a los BAFTA embarazada del príncipe Louis con un vestido verde oscuro de Jenny Packham, de escote pronunciado y silueta fluida, ceñido en la cintura por una banda negra. Lo completó con joyas de esmeraldas y diamantes. La elección del verde tuvo además una lectura particular: mientras buena parte de las invitadas vistió de negro como gesto relacionado con Time's Up, Kate mantuvo una posición institucionalmente neutral.
El 12 de febrero de 2017 llegó su primer BAFTA propiamente dicho. Kate, todavía duquesa de Cambridge, eligió Alexander McQueen: un vestido negro de hombros descubiertos cubierto de flores en tonos claros, inspirado en una propuesta de la colección Resort 2016 de la casa. Lo acompañó con pendientes largos de diamantes. El diseño tendría una segunda vida dos años después, cuando la princesa modificó la parte superior para volver a llevarlo en una gala de la National Portrait Gallery.
Para el estreno londinense de A Street Cat Named Bob, en noviembre de 2016, Kate se alejó de la estética de gran gala y escogió un vestido blanco de crochet y falda plisada de Self-Portrait. El diseño incorporaba una abertura en la falda y lo acompañó con zapatos de Gianvito Rossi y un pequeño bolso de terciopelo rojo. La premiere, celebrada en el Curzon Mayfair, tenía además un componente solidario al apoyar a Action on Addiction.
En noviembre de 2015, Kate Middleton acudió al estreno mundial de Spectre en el Royal Albert Hall de Londres con uno de sus diseñadores de cabecera, Jenny Packham. La princesa eligió un delicado vestido de gasa en azul bebé, de silueta fluida y aire especialmente femenino, que acompañó con un cinturón plateado para marcar la cintura y un pequeño bolso de mano de lentejuelas a juego. Para completar el conjunto apostó por un recogido inspirado en los peinados pin-up, un detalle que aportaba un punto más sofisticado y teatral a uno de sus looks de estreno más reconocibles.
En diciembre de 2013 llegó otra de sus citas cinematográficas más elegantes: la presentación en Londres de Mandela: Long Walk to Freedom. Kate escogió un vestido marfil de Roland Mouret, de líneas limpias, que combinó con un espectacular collar de varias vueltas de cuentas metálicas, bolso de terciopelo negro y un peinado semirrecogido. No era una elección completamente nueva: había llevado el mismo diseño un año antes durante una cena en Claridge's.
Su historia comenzó incluso antes de su debut oficial en los BAFTA. En julio de 2011, apenas unos meses después de su boda con el príncipe Guillermo, Kate acudió al evento BAFTA Brits to Watch en Los Ángeles. Para aquella noche en el Belasco Theatre eligió un vestido largo lila de Alexander McQueen, de inspiración griega, que marcó su primera gran aparición sobre una alfombra roja como duquesa de Cambridge.
En estos 15 años, Kate ha construido una particular relación con las grandes noches del cine. Sus elecciones alternan estrenos, archivo, alta joyería y vestidos que adquieren una segunda vida con nuevos accesorios. Los BAFTA han sido el escenario principal, pero las premieres han demostrado que, cuando abandona por unas horas el protocolo de palacio para pisar una alfombra roja, su armario baila al son del cine.