Lo primero que hizo Camila Morrone (Los Ángeles, 1997) con sus primeros ahorros como actriz fue comprarse un bolso de Chanel. Ahí quizás ni se imaginaba que en unos años se convertiría en imagen de la maison francesa precisamente por haberse consolidado su carrera en Hollywood y en la televisión con papeles en series como 'Todos quieren a Daisy Jones'. Lo que pasó después - lo que pasa ahora - solo eran pensamientos a los que volvía una y otra vez desde su apartamento de veinteañera en Manhattan, donde vivió mientras trabajaba como modelo y soñaba con una carrera en la actuación. Los sueños se cumplen.
La argentina - porque lo ha gritado siempre a los cuatro vientos: es latina - es hija de actores. Creció entre cástings ajenos y, a pesar de la dureza de estos, se enamoró de la profesión. El mundo la descubrió por su relación con Leonardo DiCaprio, con quien estuvo cuatro años, aunque esa parte de su vida no es importante para ella. No es, ni quiere ser, la ex de nadie. Lo aprendió pronto de su madre, a quien relacionaron con Al Pacino.
Un 2026 de estrenos
El curso ha arrancado para ella con numerosos estrenos y rodajes, con las consecuentes giras promocionales a lo largo del mundo. 2026 parece que será tan crucial como lo fue para Morrone el 2023, año en que se estrenó en Prime 'Todos quieren a Daisy Jones'. En la serie compartía cartel con Suzy Waterhouse y Riley Keough, la nieta de Elvis Presley, e interpretaba a la novia de una estrella del pop que se enamoraba casi perdidamente de su compañera de grupo dejándola a ella en un segundo plano. Este trabajo le valió una nominación a los premios Emmy.
Este año es vital para ella. A principios de temporada se estrenó la segunda temporada de 'El infiltrado', una serie también de Prime en la que Camila Morrone trabaja con Tom Hiddleston. También está presente en el reparto de la producción de terror de Netflix 'Algo terrible está apunto de suceder', donde se pone en la piel de una mujer que, días antes de su boda, visita a la familia de su prometido y se enfrenta a una serie de sucesos inquietantes. Un vistazo rápido por las 'sangrientas' fotos que ha compartido en su perfil de Instagram y enseguida vemos que nada de lo que le sucede es bueno.
Paralelamente, Camila Morrone está en pleno rodaje de la adaptación de 'La edad de la inocencia', la novela de Edith Wharton que Netflix ha convertido en una serie. Ahí interpreta a la 'polémica' Ellen Olenska, un personaje al que le ha cogido muchísimo cariño. “Es una mujer muy innovadora, moderna, artística, bohemia y libre, que vive en una ciudad y en una época en la que eso no está permitido. Siempre está cuestionándolo todo: por qué las mujeres deberían verse obligadas a casarse, por qué no se les permite trabajar... Provoca reflexión y conversación. Es un soplo de aire fresco en un mundo tan rígido", contaba en una entrevista reciente para Porter, la revista de Net-a-porter.
Un armario que solo acepta el blanco y el negro
Además de una gran y prometedora actriz, la argentina es una chica muy estilosa con mucho interés por la moda. Firmas como Chanel o Gucci se la rifan, mientras que solo en los últimos meses ha protagonizado portadas de los medios internacionales más importantes e influyentes. Tiene mucho gusto y un estilo en construcción que ha revelado su rasgo más característico: la devoción por el blanco y el negro.
Es raro encontrar imágenes de Camila Morrone en la que no se la vea vistiendo de blanco o de negro. De hecho, podríamos decir que en el último año solo ha vestido - públicamente, al menos - en este binomio cromático, quien sabe si en un guiño hacia el legado de Chanel, la marca de quien es imagen. Ya sea en total looks o combinando ambos tonos, los estilismos de la argentina siempre son sobrios, elegantes y muy acertados.
Le gustan las faldas lápiz - sobra decir que le sientan fenomenal -, los tacones finos, los trajes de pantalón y americana oversize y las prendas ajustadas. Cuando deja el blanco y el negro en el armario, solo apuesta por ciertas tonalidades también 'neutras' como el nude.
Un curioso parecido con Anne Hathaway
Como ella misma contaba en una entrevista en el programa de Jimmy Falon, una de las anécdotas más curiosas y divertidas que le han pasado como actriz es el ser confundida con Anne Hathaway. "Llegué al aeropuerto de Los Ángeles y, al salir del coche, vi un montón de paparazzis. Me dije 'wow, la nominación al Emmy sí ha funcionado. Lo he conseguido: soy una estrella'", contó bromeando en el show. Mientras la seguían por el aeropuerto, uno de los periodistas le preguntó por qué había decidido salirse de la producción de 'Bario Sésamo'. Camila Morrone no entendía muy bien por qué la increpaban por una película en la que ella no participaba así que se metió en Google para entender el por qué de la pregunta. "Ahí lo vi: Anne Hathaway acababa de dejar la producción".











