Adiestramiento

Cómo reeducar a un perro para que deje de subir a tu cama

Muchos dueños acceden a que sus perros duerman con ellos en su cama, pero cuando quieren revertir esta decisión es demasiado tarde.

Por David Navarro

Hay dos tipos de dueños, los que permiten a sus perros dormir en su cama y los que no. Ninguno de los dos está en posesión de la mejor opción, existen razones para posicionarnos a favor o en contra de dormir con nuestra mascota en la misma cama. Para quién no esté familiarizado con esta cuestión podría parecer que es una cesión que hacemos al animal, una deferencia que nos resta poder pues lo hacemos desistiendo y accediendo a sus deseos, sin ser firmes, pero esto no tiene porqué ser así. 

Como todo mamífero gregario, los perros (y los humanos) buscan el contacto físico cuando duermen, y lo hacen como medida primaria de defensa ante los ataques por sorpresa que se pueden dar en la naturaleza por parte de depredadores nocturnos. Dormir con un perro estrecha los vínculos con él y puede ser placentero, sin embargo, por higiene tal vez no es una medida muy correcta, en función de la raza y el tamaño del animal, dormir con él podrá ser más complejo (a mayor tamaño) y menos higiénico (cuanto más enérgico, más juego y suciedad traerá a casa).

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Ser coherentes con nuestras decisiones

Lo ideal es que si tenemos muy claro que el perro no debe dormir en nuestra cama, implantemos esa regla desde el primer día, desde que el perro llega a casa como cachorro. Si esto es así, lo más probable es que nunca tengamos un problema ni debamos hacer nada más para reeducar al animal. Sin embargo, el problema surge cuando primero hemos aceptado que el perro suba a la cama, y luego decidimos que en adelante no vamos a consentirlo.

Los perros no comprenden demasiado bien las excepciones, sobre todo cuando no están sujetas a un cambio visible. Si tú duermes en tu cama como siempre, nada ha cambiado, pero la prohibición se basa únicamente en un deseo que ha madurado en tu mente, el perro no podré comprender que antes sí le permitieras dormir en la cama y ahora no. Distinto sería que tú ahora duermas en otra cama, en otra habitación, o que hayas pasado de dormir en soledad a hacerlo con una pareja. Los perros sí comprenden que existiendo un condicionante palpable y visible, tu decisión sea diferente.

Además, lo que sí resulta completamente fuera de su entendimiento es que tú puedas cambiar de opinión alternativamente, es decir: por temporadas. Que primero se lo permitas, que luego dejes de hacerlo, pero que ante un momento emocional delicado, o simplemente porque tienes frío y quieres abrazarte a su calor, vuelvas a permitirle dormir en la cama. Este tipo de arbitrariedad es algo que debes evitar, la decisión que tomes debe ser a largo plazo, a ser posible para siempre, pues de lo contrario estás provocando al perro un estrés innecesario fruto de su incomprensión.

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Cómo cambiar una educación basada en subir en la cama

Si tu perro solo recuerda haber dormido en tu cama, y para ti ha llegado el momento de revertir esta situación, la manera de enseñarle a dormir en su propia cama consiste en generar un refuerzo positivo con ésta. Por un lado, no le eches de tu cama con agresividad o refuerzo negativo, eso nunca es buena opción pues genera confusión en el can, y no certezas. Sí puedes molestarle: darle pequeños empujones y modificar su postura cada vez que percibas que ha encontrado la posición perfecta para dormir. Si el perro se siente incómodo, surgirá en él la idea de buscar un sitio mejor para dormir.

Es clave que coloques su camita en un lugar adecuado. Si tu perro ya tiene desarrollado el apego de dormir contigo, lo más fácil será poner su cama junto a la tuya, no querrá irse muy lejos. Debes fomentar que la utilice con refuerzos positivos. Solemos pensar siempre en chuches al referirnos a dar un premio ante una buena actitud, sin embargo tratándose de una cama y adquirir el hábito de ocuparla, el premio no tiene porqué ser comida, sino afirmación y cariño. 

Cuando el perro esté en su cama dale caricias, quédate a su lado, que sienta que tiene tu atención, tus mimos y que recibe masajes placenteros cuando está ahí. Esta es la piedra angular de la reeducación de un perro para dormir en su propia cama, que podremos reforzar también con colocar una prenda personal en su cama, que esté impregnada de tu olor. Como sabes, los canes son animales que basan en el olfato la mayor de sus confianzas, no sólo para obtener información del medio, sino también para afianzar sus decisiones y coger confianza. Si su cama tiene nuestro olor, gracias a un jersey que nos hemos puesto mucho, estamos trasladando la percepción olfativa de nuestra cama a la suya.

Si lo que quieres es que el perro duerma en otra habitación diferente, este proceso debe ser gradual, primero bajando al perro de tu cama con el método de refuerzo positivo que hemos comentado, y cuando esté hecho a su propia cama, sacándola fuera y cerrando la puerta de nuestra habitación por la noche.

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