El mes de febrero es un mes dominado por la palabra amor, pero en el que es más importante que nunca hablar del amor propio. Y es que lejos de ser sinónimo de egoísmo o prepotencia, el amor propio es la base para una buena relación con uno mismo y con los demás, construía desde el respeto y la salud mental y emocional.
Sin embargo, poco se habla todavía sobre cómo construir esa buena y sana relación con uno mismo. Una relación que se fundamenta en conocerse, entenderse, mirarse con ternura, aceptarse y cuidarse para mejorar, no desde el juicio externo, sino desde la voluntad de superarse a uno mismo y ser quien realmente se desea.




