Ir al contenido principalIr al cierre de página
Es Tendencia

Isabel de la Azuela Tenorio, internista: "En mayores de 50 años, sobre todo mujeres, conviene revisar los niveles de vitamina D tras la exposición solar"


Revisar las manchas de la piel, hacerse una analítica... Hablamos con la experta sobre los chequeos necesarios tras la vuelta de las vacaciones de verano


mujer sonriente sobre la arena de la playa© Getty Images
29 de agosto de 2025 - 12:00 CEST

Estamos ya en esos días que marcan la vuelta a la rutina y toca empezar a pensar en el nuevo curso. Tras semanas de descanso, viajes y algún que otro exceso veraniego, el cuerpo nos pide atención. La vuelta al trabajo, al colegio y a las obligaciones diarias suponen un momento ideal para hacer balance y revisar nuestro estado físico. ¿Estamos durmiendo bien? ¿Hemos cogido peso? ¿Cómo tenemos la presión arterial? ¿Deberíamos plantearnos concertar ese chequeo que llevamos meses posponiendo? Con la ayuda de la doctora Isabel de la Azuela Tenorio, especialista en Medicina Interna en el Hospital Ruber Internacional y miembro de Top Doctors Group, hemos querido repasar los controles médicos más recomendables para afrontar el nuevo curso con energía, prevención y bienestar. Porque empezar septiembre con buena salud no solo es posible, sino necesario. 

¿Qué chequeos médicos generales recomienda realizar al regresar de las vacaciones de verano?

El verano supone un cambio en nuestro ritmo de vida. En la alimentación, ejercicio físico, sueño, etc. A veces estos cambios son más saludables que en la rutina, otras veces, no. Es aconsejable ser consciente de ello para contactar con nuestro médico habitual al regreso. Sobre todo en función de la edad y las patologías previas del paciente. Y si presentamos alguna molestia o limitación.

  • Es deseable que nuestro médico ya nos haya organizado el plan a la vuelta de las vacaciones según cada situación, para retomar el control de salud.
  • En pacientes de la tercera edad, es aconsejable programar una revisión general al regreso. En pacientes mayores de 65 años con patologías previas, es obligatorio.
  • Es interesante en pacientes mayores de 50 años, sobre todo mujeres, revisar los niveles de vitamina D tras la exposición solar, ya que será el punto de partida óptimo para el seguimiento posterior.
  • En los adolescentes, si ha habido alteración de dieta, sueño, etc, debemos observar su estado general a la vuelta a la rutina, y si vemos anomalías, consultar.
  • Tras la práctica de deportes acuáticos sería recomendable una revisión en otrorrinolaringología y siempre que haya molestias, sin demora.
  • Si hemos viajado a países exóticos o de riesgo, o hemos tenido síntomas (diarreas, fiebre, picaduras), aunque ya los hayamos superado, debemos ser evaluados. Es necesario chequear exposiciones a infecciones que pueden cursar sin síntomas y precisan seguimiento.

Si observamos en nuestra piel manchas, alteración de la pigmentación, cambios o aparición de nevus (lunares) o cambios en lesiones cutáneas previas, la visita al dermatólogo es obligada

¿Es importante evaluar los niveles de hidratación y electrolitos después de un verano caluroso?

Las altas temperaturas son especialmente peligrosas para pacientes vulnerables, sobre todo ancianos. En ellos, si han estado expuestos a altas temperaturas, ambientes más cálidos de lo habitual, durante el verano se debe prestar atención al grado de hidratación, la ingesta de líquidos y el nivel de conciencia o alerta. Es frecuente en esta población de riesgo, si hay alteraciones neurológicas, el reflejo de la sed o la deshidratación, pueden cursar de manera silente. Por ello es deseable realizar analítica en ellos siempre que haya alteración del estado general o postración, o al regreso. Debe incluir niveles de electrolitos y bioquímica con función renal.

Otra población vulnerable son los lactantes y la primera infancia, en los que los adultos deben estar pendientes y calcular el aporte hídrico diario y evitar la exposición solar y a altas temperaturas.

Esta circunstancia también se da en adultos sanos que practican deporte a horas inadecuadas, en el centro del día sometidos a altas temperaturas, con hidratación o ingesta inadecuada, o ayuno, toma de suplementos insanos... En ellos, sería aconsejable y es motivo frecuente de consulta.

¿Qué pruebas son útiles para detectar posibles problemas derivados de la exposición prolongada al sol, como daños en la piel o riesgo de melanoma?

Son conocidas las medidas preventivas en cuanto a protección solar y la población cada vez es más consciente de la necesidad de estos cuidados.

Debemos concertar una cita con Dermatología ante cualquier duda; es necesario su evaluación técnica con sistemas ópticos adecuados (de alta seguridad diagnóstica) y analítica si fuera necesario.

Si observamos manchas, alteración de la pigmentación, cambios o aparición de nevus (lunares) o cambios en lesiones cutáneas previas, la visita es obligada.

En pieles sensibles, con atopía, rosácea, antecedentes familiares de melanoma, menopausia, enfermedades autoinmunes, es muy aconsejable programar revisiones periódicas. 

Hay fármacos que interactúan con el sol, produciendo lesiones cutáneas, debemos estar atentos a ello si tenemos alguno de estos tratamientos, y consultar.

mujer en la consulta del médico© Getty Images

¿Qué análisis se recomiendan para evaluar un verano con excesos alimenticios o consumo de alcohol?

Deberíamos abandonar la idea de relacionar ocio con excesos de alimentarios y alcohol, ya que ambos son tóxicos para nuestro organismo. No se debe normalizar ingerir dosis excesivas de alcohol por estar de vacaciones.

Sobre todo en adultos mayores de 50 años, sería recomendable realizar una analítica, con perfil lipídico completo (colesterol y sus fracciones), bioquímica hepática, renal y hemograma. Sería aconsejable realizar una cita con el médico habitual que evaluará la situación y ampliará el estudio necesario y organizará el seguimiento posterior. En ocasiones, es necesario realizar ecografía hepática y valorar el riesgo vascular con más pruebas.

Si durante la práctica deportiva en verano se ha apreciado limitación física, falta de aire, dolor torácico, palpitaciones, mareo o un rendimiento menor que el habitual, se debe pautar un chequeo

¿Es necesario realizar un chequeo cardiovascular tras las vacaciones, espacialmente si se han realizado actividades físicas intensas?

En pacientes con factores de riesgo cardiovascular conocidos (hipertensión arterial, hipercolesterolemia, diabetes, tabaquismo, etcétera), es aconsejable haber sido chequeados previamente a la práctica deportiva intensa.

En pacientes sanos, mayores de 50 años, es aconsejable ser evaluados si se practica deporte habitual. Si durante la práctica deportiva se ha apreciado limitación física, falta de aire, dolor torácico, palpitaciones, mareo o un rendimiento menor que el habitual, se debe organizar el chequeo obligatoriamente.

Hay deportes que conllevan más riesgo o esfuerzo, por ejemplo buceo, submarinismo, alpinismo… lo deseable es que compartamos esa información con el nuestro médico para recibir su consejo según la aptitud física en cada caso.

¿Cómo puede afectar el estrés postvacacional a la salud mental y qué chequeos o evaluaciones psicológicas serían útiles?

Es conocida en Medicina la estrecha relación entre mente y cuerpo y viceversa. Los cambios de ritmo de vida, y de hábitos, sobre todo del sueño, pueden arrastrar cambios en el estado de ánimo, sin que signifique tener una enfermedad. Es necesario un margen de adaptación razonable, al menos un mes. Si después de ese periodo no nos sentimos cómodos, o nos sentimos limitados, podemos concertar una cita con el médico habitual que valorará si estamos en un proceso adaptativo o es una situación patológica que precise valoración de la unidad de Psicoterapia. Esto es especialmente importante durante la adolescencia.

Las personas con patología previa conocida (Trastornos del ánimo o ansiedad) o en seguimiento por psicoterapia o salud mental es necesario que programen una revisión con su equipo al regreso.

mujer pesándose en la báscula© Getty Images

¿Es recomendable realizar un control de peso y composición corporal tras las vacaciones?.

Si ha habido una modificación del peso, ganado o perdido peso, es recomendable una valoración, sobre todo, en mujeres postmenopáusicas, adolescentes y enfermos con patologías crónicas. Especialmente importante es en pacientes con trastornos endocrinos conocidos o alteración de los lípidos (colesterol) o con tendencia a la obesidad. En estos últimos se puede ampliar el estudio con una impedanciometría corporal para valorar el porcentaje de grasa y la afectación visceral de la misma.

Se puede dar un margen razonable si ha habido excesos en la dieta, para valorar la normalización del peso con la dieta habitual con control médico.

También es un buen momento para plantear actividad física o deportiva según el perfil corporal, para el nuevo curso.

Si ha habido una modificación del peso, es recomendable una valoración, sobre todo, en mujeres postmenopáusicas, adolescentes y enfermos con patologías crónicas

¿Qué chequeos son necesarios para personas con enfermedades crónicas que han interrumpido o modificado sus tratamientos durante el verano?

En los pacientes con enfermedades crónicas, lo habitual es tener revisiones periódicas programadas. El equipo responsable, antes del verano o periodo vacacional del paciente, realiza una visita y elabora un planning de seguimiento o ajuste del tratamiento en función de las circunstancias cambiantes del paciente. En estos casos se fija una cita de revisión al regreso, de antemano. Así mismo, es deseable facilitar al paciente un informe actualizado por si precisan asistencia sanitaria en su lugar de destino, lo que asegura la continuidad asistencial.

Si ha habido cambios en el tratamiento, o incidencias de salud, el paciente debe ponerlo en conocimiento de su equipo habitual. El abandono del tratamiento se considera una situación de riesgo para el paciente, si no es con control médico.

Lo aconsejable es que el paciente consulte en el destino con un facultativo cualificado para recibir el consejo adecuado o los ajustes necesarios. Normalmente los pacientes crónicos conocen sus procesos y no modifican pautas sin consultar previamente.

El médico responsable reevaluará al paciente tras el verano, y diseñará el estudio con analítica, y otras exploraciones complementarias en función de su enfermedad de base y la situación clínica. Habitualmente son pacientes que requieren pruebas de radiología y ampliar el estudio según la evolución y resultados. A veces es necesario ingresar al paciente si se ha desestabilizado, sobre todo en pacientes mayores de 75 años con pluripatología.

¿Qué medidas preventivas recomienda para retomar una rutina saludable después de las vacaciones?

Puede ser necesario un tiempo de adaptación para volver a la rutina. Es aconsejable unos días antes del retomar la actividad habitual, ir ajustando los horarios y las horas de sueño, paulatinamente y dar unos días de margen para ayudar al cambio. Esto es especialmente importante en la adolescencia.

Ir ordenando la alimentación, tanto los horarios como los alimentos saludables, y adaptarlo al ritmo de vida de nuestra rutina. No consumir sustancias tóxicas, incluido alcohol. Tampoco estimulantes ni suplementos sin prescripción facultativa.

No dejar todo para última hora, si es posible dejar unos días de margen de adaptación, preparativos, etc… antes de retomar la actividad plena.

No hay que ponerse objetivos poco realistas, ir gradualmente organizando los planes para el nuevo curso y los propósitos. Por ejemplo, caminar todos los días 30 minutos en vez de ir al gimnasio desde el inicio.

Dejar espacios de tiempo “vacíos” en nuestra agenda, en el transcurso del día, para tener pausas mentales, momentos de prepararse mentalmente para la siguiente actividad (no pasar de una cosa a otra sin parar). Está demostrado científicamente que meditar y reflexionar ordena nuestra mente y nuestro cuerpo, nos permite ser conscientes de nuestras necesidades, conectar con nosotros mismos, evitar el estrés. Las vísceras son sensibles a esto, y por tanto, nuestra salud.

El personal sanitario nos puede ayudar a conseguir unos buenos hábitos.

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.