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La depresión (no) existe o qué no debes decirle a alguien que sufre la enfermedad

Hay frases muy manidas pero que pueden hacer mucho daño. Entrevistamos a los autores del libro 'La depresión (no) existe' para que nos cuenten por qué han decidido escribir sus experiencias

por Nuria Safont

Se llama Juan Carlos Rincón y es el autor del libro 'La depresión (no) existe' (Ed. Vergara), un manual ilustrado por Cecilia Ramos y que todos deberíamos tener en nuestras casas para reducir el estigma que acompaña a la depresión. De hecho, con esta guía ambos pretenden ayudar a aquellas personas que conozcan a alguien que padezca esta patología y no quieran causasarle daño al abordar su problema. ¿Por qué un libro así? Él mismo padece depresión y ha reunido los comentarios y consejos que ha recibido al hablar sobre su enfermedad y que, en su experiencia, más que ayudar han empeorado la situación.

Y es que, como nos explica el doctor Guillermo Lahera Forteza, Profesor de Psiquiatría y Psicología Médica en la Universidad de Alcalá de Henares e Investigador en el CIBERSAM, la depresión es una enfermedad mental compleja, multidimensional y heterogénea. Se trata del trastorno mental más frecuente en España y Europa que, sin embargo, aún cuenta con elevadas tasas de infradiagnóstico. Es, además, una de las primeras causas de discapacidad. La depresión no es sinónimo de tristeza, ni de debilidad personal, fragilidad de carácter o falta de voluntad. Tampoco la reacción emocional negativa ante situaciones adversas vitales, como un duelo por una pérdida significativa, fracasos amorosos, pérdida del empleo…, que pueden ocasionar tristeza, preocupación, rabia, frustración, abatimiento. La depresión es una enfermedad que cursa con una extensa variedad de síntomas, tanto afectivos (tristeza, ansiedad, irritabilidad, bajo estado de ánimo, desesperanza…) como cognitivos (dificultades de atención y concentración, de memoria, de toma de decisiones y planificación, etc.) y somáticos (fatiga, cambios en el apetito y peso, alteraciones del sueño, cefalea, problemas estomacales…), añaden desde Lundbeck. 

¿Es tristeza o es depresión?

¿Por qué dices que la depresión (no) existe?

El título es una provocación. Es la frase que más he recibido a lo largo de la década que he tenido depresión. También refleja el estigma que sufren las personas que padecen depresión o enfermedades mentales: les dicen que eso no existe, que se lo están inventando, que todo está en su mente. El título del libro tiene el “no” tachado porque es un acto de rebeldía y de claridad. Busca ser claro al decir que la depresión existe, es una pandemia y tenemos que dejar de hacer daño al tratarla. 

¿Creéis que esta enfermedad sigue con un gran estigma?

Sí. En todo el mundo. Mira estos datos de la Organización Mundial de la Salud: 300 millones de personas padecen depresión y, aún así, el 90 % no recibe el tratamiento que necesita. Eso se debe al estigma, a que lo sufren en silencio, a que nuestros sistemas de salud no le dan la importancia que merece. Por eso es una enfermedad que sigue en medio del tabú. Tenemos que romper los prejuicios. 

A vuestro juicio, ¿qué es lo peor que le puedes decir a una persona con depresión y por qué?

Son varios los errores. El más común es negar sus sentimientos. Decirle que es un problema de actitud, que le falta perspectiva sobre su vida, que tiene que cambiar la manera en que está viviendo. Eso es muy condescendiente y además lo opaca. Otro gran problema es cuando hablan mal de los tratamientos como la terapia o los medicamentos psiquiátricos. Muchas personas le tienen miedo a buscar ayuda y necesitan comprensión, no que los bañen en prejuicios contra los profesionales de la salud mental. 

En cambio, ¿qué deberíamos decirles?

Lo mejor que le puedes decir a alguien con depresión es: no estás solo, es válido lo que sientes y te voy a acompañar en el camino hacia el alivio. Entender que no hay soluciones mágicas, que no puedes arreglarle la vida en una frase, y ejercer la empatía radical. Escuchar mucho y convertirnos en espacios seguros de desahogo. Dar alivio. 

¿Qué más podemos hacer para apoyar a una persona con depresión? 

Algo que es muy útil es ofrecer acompañamiento al médico. Ofrecer ayuda con pedir las citas, comprar los medicamentos. También con las cosas básicas de la vida que a veces no somos capaces de hacer por como nos sentimos. Hacer presencia constante en la vida del otro, sin ser invasivos. 

¿Existe relación entre la depresión y la fatiga?

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