Razones por las que se produce la pérdida de colágeno

Todos estos factores influyen en la pérdida de colágeno

Con el inevitable paso del tiempo, nuestro organismo deja de generar esta importante proteína de forma natural, pero este proceso puede verse acelerado por los malos hábitos

por hola.com

El colágeno es una de las proteínas más importantes de nuestro cuerpo, además de ser una de las más abundantes y determinar nuestra calidad de vida. Se encarga de unir nuestros tejidos y forma parte de las articulaciones, piel, huesos, músculos, los tendones y ligamentos. Sin embargo, con el paso de los años, nuestro organismo deja de generar colágeno de forma natural y este proceso puede verse adelantado por los malos hábitos. Algo que puede provocar molestias y dolor articular (osteoartritis), pérdida de densidad ósea, aparición de arrugas, envejecimiento dérmico... Sin duda, un estilo de vida saludable es la clave para que mejorar la movilidad de nuestras articulaciones y la elasticidad de nuestra piel.

Leer: ¿Tengo que tomar colágeno si salgo a correr?

Mala alimentación

Somos lo que comemos. Para mejorar el estado de la piel, huesos y articulaciones es indispensable eliminar de nuestra dieta los azúcares simples, las grasas trans y, en general, todos los alimentos procesados, pobres en vitaminas, minerales y aminoácidos y tan perjudiciales para nuestra salud. Una alimentación adecuada con presencia de alimentos como pescado azul, frutos secos, cebollas, fresas, huevos, lácteos y carne puede ser nuestra gran aliada para lograr unos niveles idóneos de esta proteína esencial. Además de cuidar la dieta y una correcta hidratación, es fundamental mantenernos activo. El movimiento es el mejor 'lubricante' articular así que tenemos que evitar el sedentarismo y tratar de realizar ejercicio físico.

Pocas horas de descanso

Jornadas laborales interminables, tareas domésticas, salidas que se alargan y una extensa lista de citas y compromisos. Con el frenético ritmo de vida que llevamos, apenas guardamos tiempo para algo tan fundamental para nuestra salud como el descanso. No dormir las horas adecuadas afecta a la composición del colágeno de la piel y las hormonas acaban con el tejido elástico dando paso al envejecimiento prematuro. Algo que también ocurre con el estrés.

Leer: Así cambia nuestra forma de dormir según la edad

Tabaco

El tabaco afecta tanto a la salud interna como a la externa y es un enemigo directo de la piel: destruye el colágeno y acelera el temido envejecimiento. Según señalan los especialistas del Sistema Nacional de Salud del Reino Unido (NHS), fumar reduce la elasticidad natural de la piel puesto que provoca la rotura del colágeno y hace disminuir su producción, mucho antes que de forma natural.

VER GALERÍA

Exposición solar

La exposición al sol de forma indiscriminada es perjudicial para mantener los niveles de esta proteína. Además de las quemaduras, las alergias y el cáncer de piel, los rayos UV destruyen las fibras del colágeno y la elastina, encargados de sostener el tejido. ¿El resultado? Piel debilitada, reseca y flácida, aparición de manchas y alergias en la piel y envejecimiento prematuro. Para tomar el sol de forma responsable y absorber todos sus beneficios, como recargar los depósitos de vitamina D de nuestro cuerpo, debemos hacerlo en pequeñas tomas de no más de diez minutos y siempre con fotoprotección.

Polución

El sol es el 'enemigo' más temido de la piel, pero no el único. La polución incide negativamente en el porcentaje del colágeno y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 91% de la población vive en lugares en los que no se cumplen los niveles de referencia de la calidad del aire.

Leer: ¿Pueden prevenirse las estrías a través de la dieta?

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie