Igual que ocurre en el mundo de la moda, algunas ideas y soluciones decorativas que en su día nos parecían espantosas y que jamás habríamos elegido para nuestra casa, con el tiempo acaban conquistándonos. Y si no ¿quién iba a decirnos que querríamos recuperar los muebles de madera oscura, los sanitarios de colores o las cortinas con pasamanería? Pues sí, los gustos cambian y lo que hace unos años habríamos descartado sin pensarlo dos veces hoy nos encanta (piensa en esos pantalones bombachos o esas exageradas hombreras que juraste que nunca te pondrías).
Para descubrir cuáles son esas tendencias que volverán a nuestras casas antes de lo que pensamos, hemos preguntado a Laura Cortázar, de LC Interiores; Ana Hernández, de Insenia; Lucía Casaus, de GC Studio, y Joan Llongueras, de Coblonal. Esto es lo que nos han contado.
© Colefax and FowlerLas cortinas con ribetes o pasamanería
Las caídas lisas han sido durante mucho tiempo una apuesta segura, pero la forma de vestir las ventanas está cambiando. Vuelven las combinaciones de dos tejidos, los ribetes, las cintas de flecos y borlas, así como las galerías tapizadas, que rematan la parte superior de la ventana y pueden ir a juego con las cortinas o crear un contraste con ellas. Una tendencia que Laura conoce bien.
"Son esos remates que antes asociábamos con las cortinas más clásicas y que ahora vuelven a tener cabida en la decoración. Un detalle que aporta muchísima personalidad y eleva el diseño de toda la estancia", nos cuenta la interiorista de LC Interiores. Fíjate en esta propuesta de la firma Colefax and Fowler: el tejido Orlando, rematado con borlas de pasamanería Lansdowne.
© SandersonEstampados florales, ikats y tejidos recargados
Ana, de Insenia, destaca el auge de los textiles con flores grandes, volantes, flecos y cenefas decorativas. Cree que el gusto por el maximalismo tiene mucho que ver con las ganas de diferenciar nuestras casas, después de una etapa en la que muchos interiores han terminado pareciéndose demasiado. Y qué mejor ejemplo que esta imagen de la nueva colección Highgrove de Sanderson (firma que en España distribuye Gancedo), con unas cortinas de flores y ramas sobre fondo crudo que se repiten en el papel de las paredes y en los cojines, y unos sillones tapizados en rosa con faldón fruncido.
Desde Coblonal coinciden en que los dibujos son de nuevo una forma de dar carácter a los espacios. A los motivos botánicos se suman diseños clásicos como los ikats y el paisley, que pueden aparecer en pequeñas dosis o en una tapicería a medida.
© Pedro JaénEl regreso de las maderas oscuras
"Después de años dominados por las maderas claras y los tonos neutros, estamos viendo una vuelta hacia maderas más oscuras, como el nogal y algunas especies tropicales. Aportan profundidad, sofisticación y una sensación más cálida y elegante a los espacios", afirma Lucía.
Según la interiorista, no se trata necesariamente de recrear los interiores oscuros de los años 80, sino de recuperar esos tonos y utilizarlos de una forma mucho más contemporánea. Y así se ha hecho en el interior que aparece sobre estas líneas, un proyecto firmado por GC Studio.
© NIC DesignLos sanitarios de colores
Durante años, encontrarse un lavabo rosa o unos sanitarios color melocotón era casi una invitación a reformar el baño. Hoy, esas tonalidades despiertan de nuevo la curiosidad, aunque ya no se usan como en las viviendas de hace décadas, en las que era habitual decorar todo el baño del mismo color.
Laura nos adelanta: "Volveremos a ver sanitarios verdes (estos pertenecen a la colección Pin de NIC Design); rosas, como los que abren el artículo, de la firma italiana Ceramica Cielo; ocres y burdeos, además de azulejos de colores y formatos diferentes en lugar del blanco de siempre." Por su parte, Ana, que coincide en esta afirmación, propone combinar estos tonos con revestimientos de piedra natural y una estética de líneas limpias y arquitectónicas.
© Amador TorilAdiós al decapado
"Apreciar un mueble heredado tal y como es, sin pintarlo, decaparlo ni cambiarle los tiradores." Es la tendencia que nos adelantan desde Coblonal: conservar su madera, sus ensambles, sus herrajes originales e incluso las marcas que ha dejado el tiempo.
Joan anima a darle un lugar propio en la decoración actual en lugar de disimular su edad. Un aparador o una cómoda de familia encaja con un sofá contemporáneo o con una iluminación moderna sin renunciar a lo que lo hace especial. Y puedes verlo en este salón, un proyecto del estudio de interiorismo Lapopie, donde un escritorio de patas torneadas comparte rincón con una silla de cuero y estructura tubular de los años setenta, una lámpara metálica de estética futurista y una estantería modular de color negro.
© SklumColores vivos y formas geométricas
El estilo Memphis se planta frente a la estética neutra que ha reinado en casi todas las casas últimamente. Ana, de Insenia, nos avanza que sus señas de identidad están de vuelta.
La interiorista habla de muebles lacados en colores, mesitas escultóricas y lámparas extravagantes, como el modelo Boulia de Sklum, de hierro esmaltado. Eso sí, no se trata de convertir el salón en un homenaje a los ochenta, sino de colocar una pieza llamativa entre muebles de líneas más sencillas. Así se recupera el gusto por el color y las formas atrevidas sin que todo gire a su alrededor.
© Jordi FolchLos suelos de terrazo
Antes de hablar de lo que se recupera, conviene recordar de qué estamos hablando. El terrazo es un pavimento de mortero de cemento y fragmentos de piedra, normalmente mármol o granito, teñido con pigmentos y pulido después. Nació en Venecia a mediados del siglo XV como una manera ingeniosa de aprovechar los restos de los suelos de mármol, y en España tuvo un antecedente cercano en el mosaico hidráulico.
Su edad de oro llegó en los sesenta, cuando se logró fabricarlo de forma industrial y se generalizó. Entre esa década y los ochenta cubrió suelos de viviendas, locales comerciales y zonas peatonales, hasta convertirse en un clásico de la construcción residencial. Según el tamaño del árido, se hablaba de micrograno, grano medio o grano grueso.
Hoy reaparece con otra piel: buena parte de lo que vemos ahora ya no es cemento y piedra, sino porcelánico con efecto terrazo, como el de este baño, un proyecto de Brákara Studio, que cubre el suelo y se prolonga por la pared de la ducha.
"El terrazo ha vuelto, pero reinterpretado", cuentan desde GC Studio. "Apostamos sobre todo por las versiones de estética más natural y sofisticada, con áridos, tonos y formatos que se alejan del acabado de siempre. Es un material muy resistente y con muchísimas posibilidades, que además encaja con la búsqueda actual de materiales honestos, texturas minerales y acabados de aire artesanal. Bien utilizado, resulta sorprendentemente elegante y contemporáneo."
© Aldo Cárdenas GraciaEl parqué de los pisos de los 70 pide paso
Lama pequeña, mucho dibujo y aire de piso de los setenta: no era, precisamente, el suelo soñado. Pues Joan, de Coblonal, augura que ese tipo de parqué cada vez tiene más adeptos: "Vamos a dar una oportunidad también a rescatar en nuestra vivienda pavimentos de madera original de lama más pequeña y trabajados con más detalle, como espigas, puntas de Hungría o parqué de damas, muy típico en pisos de los 70."
En el suelo de este salón se han combinado dos disposiciones del roble de la colección Atelier Heritage Filigrana Civita, de Listone Giordano: la lama continua y el dibujo en espiga.
© Caroline ThibaultEl pavés
Hubo un tiempo en que los bloques de vidrio translúcido estaban por todas partes: en baños, pasillos, cocinas, tendederos… Luego se quedaron anclados a oficinas y locales de los de siempre, pero Ana nos cuenta que están de vuelta en proyectos de interiorismo como este, de Indee Desig, con un aire mucho más contemporáneo.
Su gran baza sigue siendo la misma: separan ambientes sin cortar el paso de la luz. Por eso vienen de maravilla cuando queremos delimitar una zona sin levantar un tabique opaco.
© SandbergEmpapelar de arriba abajo
Se acabó eso de conformarse con una pared de acento. Desde GC Studio aseguran que el papel pintado se atreve otra vez con habitaciones enteras, con estampados botánicos (como este, de la colección Ania de Sandberg), rayas y diseños de aire clásico, y a veces hasta a juego con techos, cortinas o tapicerías.
Es una forma de decorar que huele a casa de toda la vida y que las paredes lisas fueron arrinconando.




