Este es un ejemplo de una de esas reformas que transforman una casa sin necesidad de hacerla irreconocible. En este piso de 90 m² en Madrid, Ana Maldonado partió de una distribución poco conectada para reorganizar por completo la zona de día.
La cocina cambió de ubicación, desapareció uno de los dormitorios y salón, comedor y cocina pasaron a formar un gran espacio social. A partir de ahí, madera, verdes, tonos tierra, hormigón visto y muebles a medida construyen una vivienda contemporánea, serena y acogedora, pero alejada de los interiores excesivamente neutros.
© Lupe Clemente FotografiaUna zona de estar serena, pero con personalidad
La calma era uno de los objetivos del proyecto, aunque la interiorista Ana Maldonado –al frente del estudio que lleva su nombre (www.estudioanamaldonado.es)– tenía claro que no quería conseguirla a costa de crear un interior impersonal.
En el salón, una base de tonos suaves se combina con madera, verdes y matices tierra, mientras las formas curvas de parte del mobiliario suavizan las líneas de la arquitectura. Desde esta perspectiva también se descubren las vigas de hormigón originales, que se conservaron vistas.
© Lupe Clemente FotografiaUn salón donde las formas también decoran
La zona de estar refleja bien el carácter que Ana Maldonado buscaba para toda la vivienda: contemporáneo, pero difícil de encasillar, con piezas y formas que introducen ligeras referencias a otras épocas. El sofá de Eneas y las butacas y mesas auxiliares de Sklum se organizan sobre una alfombra de Kilombo Home, creando una composición recogida sin cerrar visualmente el espacio. Al fondo aparece el comedor, de manera que ambas zonas mantienen una relación directa dentro del nuevo espacio social.
© Lupe Clemente FotografiaLos detalles evitan que una casa serena resulte plana
Una paleta calmada no obliga a renunciar al contraste. Aquí lo demuestran las distintas texturas de los textiles, el verde, los tonos tostados y pequeños acentos decorativos. Es precisamente esa mezcla la que permite que la vivienda conserve serenidad y, al mismo tiempo, tenga identidad.
El salón incorpora también un mueble de televisión realizado a medida en madera maciza, una de las piezas que Ana diseñó específicamente para el proyecto. Fotografías de YellowKorner y objetos decorativos terminan de personalizar la composición.
© Lupe Clemente FotografiaEl comedor forma parte del nuevo corazón de la casa
Antes de la reforma, la cocina se encontraba junto a la entrada y alejada de la zona más social. El gran cambio consistió en eliminar un dormitorio y reorganizar este sector de la vivienda, trasladando aquí la cocina para conseguir que salón, comedor y zona de cocción funcionaran como un único espacio.
El comedor actúa como nexo entre ambientes. La mesa y las sillas son de Sklum, los jarrones de Pols Potten y la columna de hormigón teñido es una pieza realizada por Juan de Cárdenas.
© Lupe Clemente FotografiaUna cocina a medida pensada para integrarse
El diseño de la cocina abierta y con isla responde a la idea de integración. Es un ambiente más en la zona de día. Ana Maldonado la diseñó completamente a medida, combinando madera de roble, laca verde oliva, mármol y espejo.
El verde enlaza además con otros puntos de la vivienda y se convierte en uno de los hilos cromáticos del proyecto. Los muebles son de Garcia House y la encimera, de Mastone. Incluso los tiradores fueron diseñados específicamente para que los detalles mantuvieran el mismo lenguaje que el resto del interior.
© Lupe Clemente FotografiaEl espejo amplía visualmente la cocina
Esta decisión de diseño tiene un efecto wow en la cocina. El frente o antepecho se ha revestido de espejo. Más allá de su efecto decorativo, Ana Maldonado lo utiliza para aumentar la sensación de profundidad, reflejar la luz y mantener la conexión visual con el resto de la zona de día. Desde determinados ángulos, el comedor se multiplica sobre su superficie y hace que la cocina se perciba todavía más integrada.
© Lupe Clemente FotografiaLa transición hacia la zona privada también forma parte del proyecto
Desde el salón, la mirada continúa hacia el pasillo que conduce a los dormitorios. Ana Maldonado conservó las vigas a la vista como elemento estructural visible en la zona de día, el pasillo y el segundo dormitorio. Su presencia más ruda marca el contrapunto frente a la madera, los tejidos y los colores suaves.
© Lupe Clemente FotografiaEl verde envuelve el dormitorio principal
El verde que aparecía ya en la cocina adquiere mucho más protagonismo en el dormitorio principal, donde cubre por completo la pared del cabecero. Su presencia refuerza la continuidad cromática de la vivienda sin obligar a que todas las estancias sean iguales.
La interiorista buscó precisamente que cada dormitorio tuviera personalidad propia, trabajando de manera diferente el color y los textiles. El cabecero también fue diseñado a medida y, sobre las mesitas de noche, aparecen las icónicas lámparas Pipistrello de Martinelli Luce, diseñadas por Gae Aulenti.
© Lupe Clemente FotografiaUn vestidor estrecho
Junto al dormitorio, el vestidor mantiene la misma búsqueda de orden y calidez mediante un frente continuo de armarios en blanco con el detalle de la madera en los tiradores. El espacio, de planta rectangular, cuenta con ventana y se aprovecha con muebles solo en uno de los laterales y un espejo en la pared del fondo.
© Lupe Clemente FotografiaUn baño que huye de la estética convencional
En los baños, Ana Maldonado quiso evitar soluciones demasiado previsibles. La intención era mantener la conexión con el resto de la casa mediante materiales, color y pequeños detalles con cierto aire retro. En este caso, el espejo de marco ondulado rompe la geometría más limpia del mueble y los apliques de porcelana introducen precisamente ese guiño a otras épocas.
© Lupe Clemente FotografiaLa entrada al segundo dormitorio
Esta imagen muestra el paso hacie el segundo dormitorio, a través de carpintería de madera. A l derecha, un lineal de armarios, de idéntico diseño al del vestidor de la habitación principal.
© Lupe Clemente FotografiaUn segundo dormitorio muy personal
El segundo dormitorio cambia de registro sin abandonar la calidez. El cabecero tapizado de líneas redondeadas dialoga con piezas de diseño como la butaca Roly Poly de Driade. El cuadro es de The Poster Club, las lámparas de Dyke & Dean y la decoración incorpora piezas de Ferm Living y HK Living.
© Lupe Clemente FotografiaBaño con arte
El recorrido por este proyecto de Estudio Ana Maldonado termina en otro baño en el que una obra en la pared introduce un elemento artístico inesperado. El mobiliario de madera aporta calidez a una base de tonos claros. Es la misma filosofía que Ana Maldonado aplica al resto de la casa: no buscar una neutralidad absoluta, sino construir ambientes tranquilos mediante una selección medida de materiales, colores, textiles y piezas capaces de aportar personalidad.
La propia interiorista resume el resultado en la nueva distribución. Haber reorganizado la vivienda ha sido, en su opinión, fundamental para conseguir una casa “más cómoda, fácil de vivir y acogedora”.




