Madrid despidió la residencia europea de Shakira con música, invitados sorpresa y una noche que se prolongó más allá del escenario. Entre los momentos más celebrados estuvo la aparición de Maluma, que subió junto a su compatriota para interpretar Chantaje y presentar en directo por primera vez su colaboración en el tema Agua.
Después del espectáculo, los dos artistas pusieron rumbo a Keli Dinner & Cocktail Bar, donde compartieron una cena privada que comenzó alrededor de las 22:30 y se alargó hasta pasadas las dos de la madrugada. El local, abierto a finales de 2025, se convirtió así en el escenario de una celebración que unió gastronomía, conversación y cócteles en uno de los nuevos espacios de moda de la capital.
DEL HISTÓRICO EMBASSY AL LOCAL DE MODA CON CÓCTELES DE AUTOR
Keli ocupa el emblemático espacio del paseo de la Castellana que durante décadas albergó la confitería Embassy, una institución madrileña que formó parte de la vida social de la ciudad y atesoraba historias de intrigas y espías pasando información en su salón de té. En esta nueva etapa, el local cambia los escaparates de pastelería por una propuesta que combina restaurante, salones privados y coctelería, con una idea de fondo: que el cliente pueda cenar, tomar una copa y continuar la velada sin necesidad de cambiar de sitio.
El local cuenta con diferentes ambientes en distintas alturas y juega con una decoración que acompaña los diferentes momentos de la experiencia. Hay espacios para una cena íntima y reservados que permiten disfrutar de mayor privacidad, como el que eligieron Shakira y Maluma. A medida que avanza la noche, la atmósfera se acerca a la de un lounge, con música y una barra que adquiere protagonismo.
Su filosofía se resume en el lema Keli is Home: un lugar al que apetezca regresar, con la comodidad de un restaurante de barrio y una puesta en escena contemporánea. La propuesta busca alejarse de la formalidad de los restaurantes clásicos sin renunciar al servicio y a una cocina reconocible.
¿QUÉ COMIERON SHAKIRA Y MALUMA EN KELI?
En la mesa de los cantantes colombianos se sirvieron algunos de los platos estrella de la casa, como las carnes a la brasa o la hamburguesa de carrillera y mostaza, dos de los pilares de la carta. También disfrutaron de algunas de las tapas de autor que definen la propuesta gastronómica, como las croquetas cremosas de jamón Joselito y la ensaladilla con gamba roja. Dos recetas del tapeo madrileño reinterpretadas con producto de calidad y una presentación actual.
El final dulce llegó con un clásico de la casa: la tarta de manzana, el postre elegido por Maluma para cerrar la parte gastronómica de la velada. Después, llegó el momento de probar la coctelería de autor, uno de los grandes atractivos Keli que invita a prolongar la noche.
Aunque no sabemos exactamente los cócteles que tomaron los cantantes, la carta que propone se mueve entre combinaciones de autor con los nombres de famosos juegos de mesa, como el Scrabble o Taboo, a la coctelería más clásica, pero con un twist, como el Turbo Muler o la Paloma Fresh, para alargar las sobremesas en el corazón de la Milla de Oro de la capital.











