Septiembre tiene algo de punto de partida. Cambiamos sandalias por zapatos cerrados, recuperamos horarios, comenzamos hábitos –incluso nuevos propósitos– y, como todos los años, comienza la caída capilar estacional. Después del verano, la sequedad de medios y puntas o la preocupación por dicha caída vuelven a ocupar buena parte de nuestras conversaciones de belleza. Por eso, cuando durante la II edición de los premios GEN ¡H!, celebrados el pasado 22 de septiembre en la Plaza de Toros de Las Ventas, tuvimos la oportunidad de comprobar cómo estaba nuestra melena, yo no lo dudé.
Kérastase preparó un espacio en el que pudimos realizarnos un diagnóstico capilar con su cámara K-Scan, que está impulsada por IA, y entender un poco mejor qué estaba pidiendo nuestro cabello en ese momento. Algo especialmente apetecible ahora que el otoño acaba de empezar y muchas estamos en ese punto de querer recuperar la melena después del verano antes de lanzarnos a comprar productos sin saber realmente qué necesitamos. Esa fue la experiencia –muy útil– que más gustó a todos los invitados de la fiesta de ¡HOLA!. Antes de pensar en tratamientos, había que mirar cómo estaba el cuero cabelludo.
Un diagnóstico capilar clave para empezar el otoño
Entre el ritmo de la fiesta, las fotos y todo lo que estaba ocurriendo en Las Ventas, parar unos minutos para fijarnos en nuestro cabello tenía bastante sentido. No todas llegamos a septiembre con las mismas necesidades y, precisamente por eso, un diagnóstico puede ayudarnos a saber dónde conviene poner el foco.
En mi caso, además, me interesaba especialmente conocer qué podíamos hacer con dos zonas que solemos tratar como si fueran una sola: el cuero cabelludo por un lado y los medios y puntas por otro. Los expertos de Kérastase nos hablaron de Sérum Anti-Chute Fortifiant Genesis y 8H Magic Night Serum, pensados para utilizarse antes de dormir y sin necesidad de aclarado.
La rutina de 2 pasos que descubrimos en los premios GEN ¡H!
El primero es Sérum Anti-Chute Fortifiant Genesis, dirigido a cabellos debilitados con tendencia a la caída por rotura. Su fórmula contiene Aminexil, cafeína y raíz de jengibre y se aplica directamente sobre el cuero cabelludo. La recomendación es utilizar cuatro pipetas y acompañar la aplicación con un pequeño masaje con la yema de los dedos. Después, se deja actuar y no hace falta aclararlo. Me parece especialmente interesante que la rutina empiece ahí porque, cuando hablamos de conseguir una melena bonita, muchas veces nuestra atención se va automáticamente a las puntas y nos olvidamos de la raíz.
El segundo paso es 8H Magic Night Serum, de la gama Nutritive, que se aplica sobre medios y puntas. Actúa durante ocho horas aportando hidratación y ayudando a proteger la fibra frente a la fricción nocturna con la almohada. Su textura es ligera, no deja sensación grasa y tampoco está pensada para manchar la ropa de cama. Durante el evento pudimos probar las texturas y, para mí, que un producto nocturno resulte cómodo es casi tan importante como lo que promete hacer. Si apelmaza, engrasa o te obliga a lavarte el pelo nada más levantarte, probablemente acabará abandonado en el baño. Y este, ya te adelanto, no hace nada de lo anterior.
Yo, por lo menos, me fui con ganas de revisar mi neceser capilar y dejar de usar productos casi por costumbre. Septiembre parece buen momento para hacer limpieza también en ese sentido, quedarse con lo que de verdad encaja con el estado del pelo y simplificar un poco la rutina. Porque, al final, si algo funciona y además resulta fácil de mantener, tiene muchas más posibilidades de quedarse con nosotras más allá de unas semanas. Y en esto Kérastase es especialista y los invitados lo saben. De ahí que hubiese cola para probar el diagnóstico capilar y conocer de primera mano sus 2 sérums.








