Sierra, una husky siberiana de 13 años, es la gran protagonista de una historia tan inesperada como emotiva. Para situarnos hay que retroceder al pasado 8 de abril, cuando todo comenzó en el condado de Hernando, en el estado de Florida. Allí, los servicios de animales recogieron a una perra en muy mal estado, estaba delgada, con zonas sin pelo y caminaba a paso lento. Todos los signos hacían pensar, en un primer momento, en un posible abandono.
Sin embargo, cuando los responsables de la oficina del sheriff de este condado escanearon el microchip que portaba la perra, la historia dio un giro. El dispositivo contenía los datos de su propietario, un hombre residente en Texas que llevaba 12 años sin saber nada de ella. Sierra había desaparecido cuando aún era una cachorra, en Nuevo México, y desde entonces su dueño nunca dejó de preguntarse qué había sido de ella. Había pasado más de una década desde entonces.
La perra, de raza husky siberiano, llevaba 12 años desaparecida
Una perra necesitada de cuidados
Después de tanto tiempo, lo cierto es que nadie sabe a ciencia cierta cómo Sierra ha terminado apareciendo en este condado de Florida, a miles de kilómetros de su hogar, ni qué ha podido ocurrir durante todo ese tiempo. Lo único claro era que su estado de salud obligaba a actuar con cuidado. Por eso, antes de iniciar el regreso a casa, Sierra pasó ocho días recibiendo atención veterinaria, baños medicados, paseos diarios y mimos del personal y de los voluntarios.
Organizando el reencuentro con su dueño
El reencuentro tampoco fue sencillo, teniendo en cuenta las distancias, pues la perra se encontraba a más de 2.000 kilómetros de su hogar. Debido a su edad y a su estado físico, realizar el traslado en avión no parecía ser la mejor opción. Fue ahí donde entró en escena la organización We Rate Dogs, que se puso manos a la obra y coordinó una cadena de voluntarios para llevar a Sierra por carretera hasta Texas para devolvérsela a su dueño. La cadena Best Western colaboró ofreciendo alojamiento gratuito para que la perrita pudiera descansar durante el trayecto.
Finalmente, el círculo de esta curiosa y emotiva historia se cerró en Midland, donde su dueño volvió a ver a la perra que había perdido 12 años atrás. Aunque ya no era la cachorra que recordaba, la reconoció al instante.
Sierra pudo volver a su hogar gracias a la ayuda de una cadena de voluntarios que no dudaron en colaborar para facilitar el reencuentro con su dueño
La importancia de llevar el microchip
Hay otro aspecto muy importante alrededor de la historia (para algunos un auténtico milagro) de Sierra, pues se ha convertido en un recordatorio muy claro de la importancia del microchip, un pequeño dispositivo que, sin duda, puede marcar la diferencia y salvar la vida de nuestros animales de compañía. Desde la propia oficina del sheriff confirmaron, de hecho, que su microchip había sido clave para que la perrita tuviera un final feliz.
Ahora Sierra disfruta de esos años ya de madurez aprovechando esa segunda oportunidad que la vida le ha dado.





