Los seguidores del Atlético de Madrid tienen hoy una cita con la historia. El Metropolitano se convertirá en una caldera en el primero de los dos partidos que separan al equipo rojiblanco de una nueva final de Champions. Y, aprovechando esta noche tan futbolera, merece la pena recordar una curiosidad que muchos aficionados desconocen: el primer Metropolitano, el estadio original del Atlético, sigue presente en el trazado urbano de Madrid.
Porque sí: aunque aquel campo desapareció hace décadas, su memoria quedó grabada en el plano de la ciudad. Basta con mirar desde arriba el plano de la zona situada entre la avenida de la Reina Victoria y Ciudad Universitaria para descubrir un homenaje silencioso. La plaza Ciudad de Viena, junto a las calles Juan XXIII, Santiago Rusiñol y Beatriz de Bobadilla, dibuja una figura muy familiar para cualquier atlético: la silueta del escudo del club. Un guiño urbanístico que no es casual y que rinde tributo al lugar donde el Atleti empezó a forjar su identidad hace más de un siglo.
La silueta del escudo está presente en el trazado urbanístico del barrio donde estuvo el antiguo Metropolitano, un guiño que no es casual
El antiguo Metropolitano: el primer gran templo rojiblanco
El Stadium Metropolitano fue inaugurado el 13 de mayo de 1923 y se convirtió en la casa del Atlético de Madrid hasta 1966. Situado en una zona entonces periférica, muy cerca de la actual Ciudad Universitaria, fue uno de los primeros estadios modernos del país. Su diseño aprovechaba una hondonada natural para levantar la célebre gradona, una enorme grada que se convirtió en su sello distintivo.
El arquitecto José María Castell proyectó un recinto con capacidad inicial para unos 25.000 espectadores, que con el paso de los años llegó a albergar cerca de 60.000. Allí vivió el Atleti algunos de los capítulos más importantes de su historia, desde sus primeros títulos ligueros hasta noches europeas inolvidables.
Una estación de metro que también cambió de nombre
La huella del antiguo Metropolitano no solo está en las calles. También en el Metro. La estación de la línea 6 llamada Metropolitano cambió oficialmente su nombre a Vicente Aleixandre en diciembre de 2018. El motivo era doble: evitar confusiones con la estación Estadio Metropolitano (línea 7), situada junto al actual estadio rojiblanco, y rendir homenaje al poeta y Premio Nobel, que vivió muy cerca de la parada.
El cambio no fue menor. Durante años, muchos aficionados despistados bajaban en la antigua estación Metropolitano pensando que llegarían al campo, a vivir el ambiente de un día grande de fútbol… y se encontraban rodeados de colegios mayores en plena zona universitaria. El nuevo nombre puso fin a ese equívoco y añadió un toque cultural al barrio.
Un legado que sigue latiendo
Hoy, mientras el nuevo Metropolitano se prepara para una noche grande, el recuerdo del estadio original sigue vivo en Madrid. No queda ni una grada, ni un muro, ni un vestigio físico. Pero podemos decir que su espíritu permanece dibujado en el mapa, en la memoria de los vecinos y en la historia del club.





