"Nadie llega a la cima siendo uno más": la lección de uno de los directivos más poderosos del mundo sobre por qué el talento no es suficiente


James Quincey, quien fue director ejecutivo de Coca-Cola durante casi una década y hoy ocupa el cargo de presidente ejecutivo, desmonta uno de los grandes mitos del trabajo: para él, no basta con ser bueno; hay que resistir, arriesgar y diferenciarse


El ex CEO de Coca-Cola compara su carrera con "algo parecido al juego del calamar": sobrevivir, insistir y no caer antes que los demás© Getty Images
Ana Merodio - Redactora senior de actualidad
15 de abril de 2026 a las 19:10 CEST

En un momento en el que cada vez más personas buscan estabilidad, propósito y motivación en su trabajo, una de las figuras más influyentes del mundo empresarial lanza un mensaje que va justo en la dirección contraria. Se trata de James Quincey, quien fue director ejecutivo de The Coca-Cola Company durante casi una década y hoy ocupa el cargo de presidente ejecutivo.

El ex CEO de Coca-Cola compara su carrera con "algo parecido al juego del calamar": sobrevivir, insistir y no caer antes que los demás© Getty Images,
El ex CEO de Coca-Cola compara su carrera con "algo parecido al juego del calamar": sobrevivir, insistir y no caer antes que los demás

 Para él, llegar a lo más alto no tiene tanto que ver con el talento como con algo mucho más duro: resistir.

Así lo resume con una comparación tan inesperada como reveladora: ascender en una gran empresa es, en muchos casos, "cuestión de supervivencia". "Algo parecido al juego del calamar", declaraba en una entrevista reciente en la London Business School, una de las escuelas de negocios más prestigiosas del mundo, especializada en formación de directivos, liderazgo y finanzas. 

Lejos de ser una simple broma, la idea refleja una realidad incómoda: el éxito profesional no siempre depende del talento o de tener un plan perfecto, sino de aguantar, adaptarse y seguir adelante cuando otros se quedan por el camino.

No gana el mejor, gana el que resiste

El propio directivo lo explica sin rodeos al hablar de su trayectoria. Su ascenso no fue el resultado de una estrategia milimétrica, sino de algo mucho más simple: mantenerse en pie mientras otros caían.

"Se podría decir que es cuestión de supervivencia. Simplemente saqué cara cada vez que la moneda salió disparada después de 20 rondas de trabajo, y por lo tanto soy el único que queda".

La reflexión rompe con una idea muy extendida: que el éxito es cuestión de talento puro. En realidad, según su experiencia, tiene más que ver con la perseverancia que con la perfección.

James Quincey, consejero delegado de Coca-Cola, porta la antorcha olímpica durante el relevo de los Juegos de Invierno de Milán-Cortina 2026, el 6 de febrero de 2026 en Milán, Italia© Getty Images
James Quincey, consejero delegado de Coca-Cola, porta la antorcha olímpica durante el relevo de los Juegos de Invierno de Milán-Cortina 2026, el 6 de febrero de 2026 en Milán, Italia

El verdadero problema no es el talento

En ese contexto, lanza una advertencia clara para cualquiera que quiera avanzar profesionalmente:

"Nadie llega a la cima siendo uno más del montón. En cada trabajo, tendrás que destacar por algo"

Es decir, cumplir no es suficiente. Adaptarse, asumir riesgos y diferenciarse se convierte en una condición casi obligatoria.

Y eso implica aceptar cosas con las que, en muchas ocasiones, no estemos de acuerdo.

El consejo más simple

Más allá de la estrategia o la ambición, su recomendación es sorprendentemente directa:

"Haz algo que te motive a levantarte por la mañana. No hay trabajo más difícil que el que no quieres hacer".

Una frase que conecta con una realidad cada vez más extendida y que no es otra que el desgaste de quienes trabajan en algo que no les gusta y sin motivación.

Porque, en el fondo, no hay reto profesional más complicado que sostener en el tiempo algo que no te interesa.

"El trabajo forma parte de la vida", dice el exdirectivo de Coca-Cola, que ve el equilibrio laboral como una idea engañosa© Getty Images
"El trabajo forma parte de la vida", dice el exdirectivo de Coca-Cola, que ve el equilibrio laboral como una idea engañosa

¿Conciliación familiar?

Su visión también choca con una de las grandes tendencias actuales: la conciliacion familiar.  

De hecho, lo cuestiona abiertamente:

"Todo este tema del equilibrio entre la vida laboral y personal, que me parece una frase un tanto extraña, porque hasta donde yo sé, el trabajo forma parte de la vida, no es algo aparte".

Un planteamiento que contrasta con lo que muestran los datos: cada vez más trabajadores, especialmente los más jóvenes, priorizan el tiempo personal incluso por encima del salario.

Una idea incómoda en un momento clave

En un mercado laboral cambiante, con nuevas generaciones redefiniendo sus prioridades, este mensaje no deja indiferente.

Porque plantea una pregunta de fondo: ¿se puede llegar a lo más alto sin entrar en esa lógica de "supervivencia"?

La respuesta no es sencilla. Pero lo que sí parece claro es que, más allá del talento, hay un factor que sigue marcando la diferencia: la capacidad de seguir adelante cuando el camino se complica.