Para muchos pasajeros, embarcar en un vuelo implica acatar una serie de reglas que se han vuelto simplemente rituales: ponerse el cinturón, poner el respaldo en posición recta y, naturalmente, encender el modo avión en el teléfono móvil. No obstante, esta última indicación continúa causando incertidumbres. ¿Es verdaderamente imprescindible en la actualidad?
Un antiguo piloto de Iberia ha esclarecido de manera definitiva este asunto, centrándose en la verdadera razón que hay detrás de este motivo, la seguridad.
Una medida preventiva, no un capricho
El excomandante explica que el origen de esta norma reside en las interferencias potenciales que los aparatos móviles podrían ocasionar en los sistemas de avión. Las interferencias eran una inquietud genuina para los equipos de comunicación y navegación en épocas anteriores.
La tecnología aeronáutica ha avanzado considerablemente y los sistemas están mucho más resguardados en la actualidad. No obstante, esto no quiere decir que el riesgo haya desaparecido del todo.
El piloto lo resume con claridad: es imposible prever cómo las nuevas tecnologías se relacionarán con los sistemas del avión. Por esta razón, encender el modo avión continúa siendo una medida preventiva esencial.
El verdadero problema: pequeñas interferencias
Contrario a lo que muchos creen, si no se activa el modo avión, el avión no se caerá ni ocurrirá ningún error catastrófico. Sin embargo, puede generar distracciones en momentos cruciales, lo cual es igualmente importante.
Cuando un móvil está en modo avión, busca continuamente conectarse a antenas terrestres mediante la emisión de señales de radio. Esto puede generar interferencias que se manifiestan, por ejemplo, en pequeños fallos de los sistemas o en ruidos en los auriculares de los pilotos.
A pesar de que estos cambios son menores, adquieren importancia en etapas críticas como el despegue o el aterrizaje, cuando la tripulación debe concentrarse al máximo.
El efecto multiplicador, cientos de móviles a la vez
El ex piloto de Iberia también subraya que no es un único aparato, sino la suma de todos ellos.
No hay inconveniente con un solo teléfono móvil, pero en un avión viajan decenas o hasta cientos de personas. El nivel de interferencia potencial se incrementa cuando múltiples dispositivos transmiten señales simultáneamente.
Este “efecto acumulativo” es exactamente lo que fundamenta que la norma sea obligatoria y no opcional.
Especialmente importante en condiciones adversas
El consejo es aún más pertinente en circunstancias de visibilidad reducida, en las que los pilotos se basan casi únicamente en los instrumentos para manejar el avión.
En estas situaciones, cualquier tipo de interferencia, aunque sea mínima, puede producir distracciones o malentendidos que dificultan la maniobra.
Por eso, la aviación se basa en un principio esencial: erradicar cualquier riesgo, no importa cuanto de pequeño sea.
Regulación y seguridad: una norma internacional
Activar el modo avión no es solo una sugerencia de las compañías aéreas. Es parte de los protocolos fijados por entidades de seguridad aérea.
Por ejemplo, en Europa se requiere que los aparatos estén en modo avión durante las etapas cruciales del vuelo, como el despegue y la llegada a tierra. Esto respalda la idea de que no es una regla arbitraria, sino un procedimiento creado para asegurar un ambiente controlado.
Tecnología en evolución, normas que se mantienen
Aunque actualmente es posible usar WiFi en el avión o incluso conectarse a redes sociales durante el vuelo, el modo avión continúa siendo esencial.
El motivo es simple, la tecnología está en un continuo proceso de cambio. Por ejemplo, la llegada del 5G ha renovado la discusión acerca de potenciales interferencias con ciertos sistemas aeronáuticos, lo cual reafirma la importancia de conservar esta medida preventiva.
Un gesto mínimo que aporta máxima seguridad
El piloto mismo ha declarado que activar el modo avión es una tarea fácil que ayuda a reducir cualquier riesgo.
Puede parecer un detalle sin importancia, pero es parte de una serie de medidas que se han implementado para garantizar la máxima seguridad en cada vuelo.
Recuerda que la próxima vez que oigas el aviso previo al despegue no es un mero asunto formal, es una acción sencilla que contribuye a que todo ocurra como debe, aunque no lo percibamos.






