Una tormenta invernal de una magnitud rara vez presenciada ha creado una situación de emergencia en la región noreste de Estado Unidos, además de dejar imágenes impresionantes. Más de 40 millones de personas se han mantenido en estado de alerta debido al temporal, que ha causado nevadas récord, interrupciones del servicio eléctrico, anulación masiva de vuelos y la paralización casi total de localidades como Nueva York.
Las autoridades ya la consideran como una de las tormentas más fuertes de los últimos años, y en ciertos lugares podría estar entre las cinco más intensas que se han registrado en la historia reciente de la Gran Manzana.
Una tormenta histórica que colapsa la costa este
Desde Pensilvania hasta Massachusetts, el fenómeno ha impactado a múltiples estados y se ha agravado durante el fin de semana. En varias zonas, se han acumulado entre 30 y 60 centímetros de nieve; por otro lado, en ciertos lugares, la nieve ha alcanzado más de dos pies de profundidad.
Uno de los focos del temporal ha sido la ciudad de Nueva York. Calles, parques y construcciones icónicas han quedado cubiertas por una capa blanca, con imágenes que han sido difundidas a nivel mundial. La nieve ha llegado a más de medio metro en ciertas áreas de Central Park, y las ráfagas de viento han hecho que el entorno urbano se convierta en una verdadera tormenta.
El fenómeno ha sido caracterizado por los meteorólogos como una “ciclogénesis explosiva” o “bomba ciclónica”, un proceso que hace que la presión atmosférica disminuya rápidamente, lo que ocasiona nevadas intensas, vientos fuertes y condiciones extremas.
Emergencias, prohibiciones de viaje y millones afectados
Varios estados proclamaron el estado de emergencia debido a la seriedad de las circunstancias. En Nueva York, el alcalde Zohran Kwame Mamdani, comunicó la prohibición de los viajes no esenciales en las horas más críticas y se cancelaron las clases, el transporte público y muchas actividades culturales.
Asimismo, Broadway suspendió funciones y miles de trabajadores se quedaron en casa. Se buscaba simplificar la tarea de los equipos de emergencia y prevenir incidentes en calles y carreteras con hielo.
Con el objetivo de remover la nieve y preservar vías importantes, como hospitales y centros de emergencia, las autoridades movilizaron a miles de trabajadores. En ciertos lugares, hasta se brindaron empleos temporales pagados para colaborar con estas tareas.
Caos en los transportes y vuelos cancelados
La caída del sistema de transportes ha sido uno de los efectos más evidentes. Más de 5.000 vuelos se han cancelado en un solo día, lo que ha perjudicado a aeropuertos importantes como Newark, Boston, JFK y LaGuardia.
En total, miles de pasajeros se han quedado tirados debido a que miles de conexiones aéreas y ferroviarias han sido suspendidas. Mientras que las vías y los caminos permanecían cerrados por motivos de seguridad, el transporte público también ha funcionado con restricciones severas.
Las condiciones fueron tan extremas que en ciertas áreas se presentaron vientos semejantes a los de un huracán. Esto causó una distribución de la nieve muy irregular y acumulaciones enormes en pocas horas.
Cortes de luz y récords meteorológicos
Más de 500 mil empresas y hogares en varios estados se han quedado sin electricidad debido al temporal. Las empresas de energía han alertado que el restablecimiento completo podría demorarse varios días, debido a la caída de árboles y al deterioro de las infraestructuras.
En localidades como Providence, se han establecido marcas de nieve sin precedentes; en otras zonas, la tormenta ha sido comparada con los peores eventos meteorológicos de los últimos diez años.
Un invierno especialmente duro
Este temporal sucede después de un invierno particularmente riguroso en Estado Unidos, con múltiples oleadas de frío extremo y tormentas que han ocasionado ya emergencias y víctimas. Según los expertos, en las semanas siguientes podría haber una repetición de fenómenos extremos relacionados con el clima.
A pesar de que la tormenta empieza a amainar, las autoridades continúan insistiendo en la importancia de mantener la precaución. La vida diaria seguirá siendo complicada durante varios días debido al hielo, las bajas temperaturas y la acumulación de nieve.
Por el momento, las fotografías de Nueva York totalmente enterrada bajo una capa de nieve, con calles desiertas y paisajes casi fantásticos, ya se han convertido en un episodio ineludible del invierno; para muchos, la verdadera “nevada del siglo”.














