A la hora de definir el rumbo de su vida, ¡Sunday Rose Kidman-Urban lo tuvo claro desde muy joven! La chica de 18 años es la mayor de las dos hijas que comparten Nicole Kidman y Keith Urban; la menor es Faith Margaret Kidman-Urban, de 15 años.
La diferencia clave entre Sunday y Faith:
Mientras que Faith aún lleva una vida privada, en la que viaja ocasionalmente con su madre para alguna que otra aparición puntual en la semana de la moda, Sunday ya trabaja como modelo profesional, desfilando en la pasarela para marcas como Dior, Miu Miu, Schiaparelli y muchas más.
Sin embargo, cuando se gradúe del instituto el año que viene, Sunday espera alejarse del mundo de la moda para adentrarse en la dirección cinematográfica, siguiendo los legendarios pasos de su madre, pero, en su caso, detrás de las cámaras.
"El cine siempre me ha fascinado, en especial la dirección", contó recientemente la joven a Vogue Alemania. Señaló, además, que lo descubrió como una forma de diferenciarse de su hermana pequeña cuando iban a visitar a su madre a los rodajes.
"Cuando mi hermana o mis amigos estaban allí, solían quedarse sentados mirando otras cosas, mientras que yo siempre me quedaba embobada fijándome en el monitor de previsualización porque ese trabajo me tenía completamente cautivada", explicó.
El amor de Sunday por el cine:
Sunday ha hablado de la admiración que siente por cineastas como Greta Gerwig, Emerald Fennell y Osgood Perkins, e incluso cita To Die For (Todo por un sueño), la película dirigida por Gus Van Sant con la que su madre ganó el Globo de Oro en 1995, como su favorita.
Cuando no está sobre la pasarela, Sunday, está haciendo los deberes o escapándose al cine local en Nashville. "Una de las cosas que más me gusta hacer es ver películas sola. Tenemos un cine pequeño cerca y me encanta ir allí a ver películas de las que no sé nada de antemano, ir sin expectativas", comentó con entusiasmo.
Consciente de sus oportunidades y ventajas:
La modelo habló de los valores que su madre siempre les ha inculcado, tanto a ella como a su hermana pequeña, especialmente en lo que respecta a no dar por sentados los privilegios de los que disponen.
"Soy muy consciente de que se me están dando oportunidades que no todo el mundo puede tener, y estoy agradecida de poder aprovecharlas", reflexionó con sinceridad Sunday.
"Por eso, cuando estoy trabajando, me aseguro de dar siempre lo mejor de mí, no llegar nunca con una actitud negativa, por muy cansada que esté o por mucho jet lag que tenga, y tratar a todo el mundo con respeto".
El futuro de Sunday en la moda y el cine
En cuanto a sus preocupaciones del futuro, afirma: "Bastantes cosas. Sobre todo en mi último año de colegio, hay mucha presión en distintas áreas. Creo que es la incertidumbre, el no saber dónde estaré dentro de 10 años".
"Tengo algunas ideas de dónde me gustaría estar, por ejemplo como cineasta en París, pero nunca se sabe. Me preocupa no saber qué pasará con mis amistades. Después de este año, cada uno tomará su propio camino; esa es probablemente mi mayor preocupación en este momento".








