Que tener padres famosos te abre muchas puertas es algo innegable, y Sunday Rose Kidman-Urban lo ha vivido en su propia piel. Con 18 años ya ha vivido experiencias que muchos solo pueden soñar, o que solo consiguen tras años y años de carrera. La hija de la estrella de Hollywood, Nicole Kidman, y del reconocido cantante de country, Keith Urban, ha posado para la portada de noviembre de Vogue Alemania y ha concedido una entrevista en la que cuenta todo sobre ser hija de personas tan conocidas.
"Soy muy consciente de que se me presentan oportunidades que no todos pueden tener, y estoy realmente agradecida de poder aprovecharlas. Por eso, cuando estoy en el trabajo, me aseguro de dar siempre lo mejor de mí, nunca llego con una actitud negativa, por muy cansada o con jet lag que esté, y trato a todos con respeto", ha asegurado en su conversación con Vogue. Desde su debut en París con Miu Miu hasta pisar las emblemáticas escaleras de la Met Gala, Sunday reconoce ser consciente de su suerte, y afirma esforzarse al máximo en cada trabajo y tener clara la responsabilidad que conlleva su posición. La joven no niega el privilegio de sus apellidos, pero lo que es seguro es que intenta trazar su propio camino y construir una identidad que la defina como profesional.
Debutó a los 16 años en la capital de la moda
"Desde que tenía 14 años y por fin descubrí lo que era, no paraba de insistirle a mi madre". Su interés por las pasarelas surgió cuando era aún muy pequeña, pero Nicole Kidman le puso la condición de esperarse hasta los 16 años, y así fue. En octubre de 2024 debutó por todo lo alto: abrió el desfile de la temporada primavera-verano 2025 de Miu Miu en la Semana de la Moda de París. En sus declaraciones al medio citado anteriormente, menciona "llegar allí y pensar que sabía muchísimo sobre el mundo del modelaje, pero en realidad no sabía nada", y asegura que se siente inspirada por todo el trabajo y personas que hay tras la pasarela asegurándose de que todo salga bien: "¡Es una locura!".
A partir de ese momento su carrera se catapultó, y comenzó a colaborar con firmas de alto prestigio como Dior o Calvin Klein. Este 2026 ha seguido ampliando su presencia con apariciones en las semanas de la moda de Nueva York, Milán y París, trabajando con profesionales del nivel más alto de la industria.
Su gran aparición en sociedad
Aunque siempre ha estado rodeada de las figuras más importantes de Hollywood, acompañaba a su madre a rodajes y eventos, el pasado 4 de mayo marcó un antes y un después. Acompañó a la actriz a, nada más y nada menos, que la Met Gala, pero esto fue mucho más que una aparición, simbolizó su entrada oficial en el círculo de los grandes rostros y dejó de ser únicamente "hija de".
Su vida lejos de los focos
La modelo vive y estudia en la tranquila ciudad de Nashville, Tennessee. Allí está terminando sus estudios y es el lugar al que vuelve después del ritmo frenético que adquiere su vida cuando está trabajando: "No importa adónde viaje, por ejemplo, a Europa para modelar, cuando vuelvo a Nashville, siempre me siento como en casa y conozco a casi todo el mundo", explica en la entrevista.
Cuenta que trata de ser trabajadora y no procrastinar y llevar sus estudios al día, ya que pasa mucho tiempo fuera de casa. Además confiesa que disfruta de ir a clase y de su rutina de alumna: "Creo que el colegio es lo que más me mantiene con los pies en la tierra cuando estoy modelando", a lo que añade que ha "encontrado la manera de disfrutar del modelaje, de viajar y de vivir todas estas experiencias increíbles con gente maravillosa", y luego volver a su casa y su día a día como estudiante.
Tampoco ha tenido la necesidad de ocultar quienes son sus padres, sostiene que, aunque seguramente la mayoría lo sabe, su entorno le permite relacionarse sin ser el centro de las conversaciones y llevar una vida tranquila lejos de su otra vida.
Este último curso de Sunday tiene un extra de importancia, ya que está preparando sus solicitudes para la universidad. Aunque asegura que quiere tomárselo con "calma y disfrutar" junto a sus amigos, no pierde de vista el futuro tal y como ha explicado en el citado medio.
Le interesa el cine... pero de forma diferente a la de su madre
Ha explicado también que, después de la universidad, le gustaría explorar el mundo del cine, algo que inevitablemente nos recuerda a Nicole. "El cine , y especialmente la dirección, siempre me ha fascinado". Ha señalado cómo "siempre estaba mirando el monitor de previsualización" cuando iba a ver a su madre en los rodajes, completamente fascinada del trabajo que había detrás de cámaras. Es algo que disfruta en su tiempo libre y que, sin duda, le apasiona: "Una de mis cosas favoritas es ver películas sola. Tenemos un pequeño cine cerca, y me encanta ir allí y ver películas de las que no sé nada de antemano, sin ninguna expectativa", cuenta en declaraciones a la revista.
Sea como sea su futuro, lo que es seguro es que, entre cámaras, pasarelas y viajes, no pierde de vista sus estudios ni sus obligaciones. Es consciente de que sus padres le han abierto muchas puertas, y quiere aprovecharlo para encontrar su lugar, sin olvidarse de dónde viene.








