El paisajista de cabecera de Marta Ortega y la preciosa iniciativa que lidera junto a su mujer por la salud mental


Tom y Sue Stuart-Smith forman un tándem de éxito, promulgando el poder de las plantas para ayudar al bienestar de las personas


Tom y Sue Stuart-Smith© @suestuartsmith
10 de octubre de 2026 a las 6:01 CEST

Algunos, quizá, lo conocieron como el paisajista de Marta Ortega -fue quien se encargó de diseñar el frondoso jardín del pazo familiar-, pero mucho antes de eso, Tom Stuart-Smith ya había logrado posicionarse como uno de los mejores en su campo. A finales de los noventa, ideó, junto al recordado Karl Lagerfeld, un jardín-homenaje, de camelias blancas, a la legendaria Coco Chanel, y se llevó bajo el brazo su primera medalla -en el Chelsea Flower Show-.

Son casi tres décadas cosechando éxitos -otro fue en el castillo de Windsor, en 2022, para celebrar el Jubileo de la reina Isabel II-, aunque puede que uno de los que más orgulloso se sienta sea el llamado Serge Hill Project para la Jardinería, la Creatividad y la Salud, que lidera con su mujer, la psiquiatra y psicoterapeuta Sue Stuart-Smith, desde hace tres años. 

Tom Stuart-Smith recibiendo un premio© REDES SOCIALES
Tom Stuart-Smith recibiendo un premio

Juntos forman el tándem perfecto. Él es el experto en crear idílicos paisajes; ella, en salud mental y, también, en jardinería. Porque Sue promulga y confía en el poder que tienen las plantas para transformar tu vida y hacerte sentir mejor.

El corazón de su iniciativa -sin ánimo de lucro- se encuentra en Hertfordshire, al norte de Londres -donde creció Tom y cerca de donde ahora se encuentra su residencia-. Allí tienen un jardín -que se gestiona de manera orgánica-, una biblioteca única de plantas vivas y un huerto -diseñado por el arquitecto Ben Stuart-Smith-, que funciona como un centro de recursos educativos para escuelas primarias y secundarias locales, organizaciones juveniles y entidades benéficas de salud mental.

La idea es sencilla: estar en contacto con la naturaleza puede cambiar por completa la salud y el bienestar de las personas.

Tom y Sue Stuart-Smith© @suestuartsmith
Tom y Sue Stuart-Smith en el campo

Cuestión de 'buena suerte'

Decía Tom en una entrevista que cree que él llegó al mundo del paisajismo por un golpe de buena suerte. Había crecido en un entorno académico, así que la idea de hacer cualquier cosa relacionada con la jardinería le resultaba tremendamente remota.

Se formó en Zoología para darse después cuenta de que, si seguía por aquel camino, acabaría convirtiéndose en un “pésimo científico”. “No era uno de ellos”, concluía, así que sólo quedaba dedicarse a lo que de verdad le apasionaba, estudiando Arquitectura del paisaje y Diseño en la Universidad de Mánchester.

En 1998, fundaría su propio estudio. Pero no todo son plantas. También es un entusiasta de la música clásica -su mayor fuente de inspiración, asegura- y que considera el “alimento de los jardines”.

Sue trabajando en su jardín© REDES SOCIALES

"El libro más sabio en años"

Sue, por su parte, estudió Literatura Inglesa en la Universidad de Cambridge, para después pasarse al mundo de la medicina. Trabajó durante muchos años en el Servicio Nacional de Salud británico -el conocido como NHS- y llegó a ser responsable clínica de psicoterapia en Hertfordshire. 

Escribió un libro, La mente bien ajardinada, que en España salió a la venta en 2021, una obra que marcó un antes y un después en su carrera. En Reino Unido salió un año antes, en plena pandemia, y causó auténtica sensación. Tanto es así que Stephen Fry llegó a definirlo como “el libro más sabio que he leído en muchos años”.

Un retrato de Sue Stuart-Smith© REDES SOCIALES

“La jardinería tiene que ser para compartir. Es algo intrínseco: si creas belleza, la belleza debe estar ahí para ser compartida”, aseguraba en una entrevista, y más allá de esa belleza, lo ve como un santuario o un refugio.

“Apareció con mucha fuerza en muchas entrevistas cuando trabajaba en proyectos de salud mental”, confesaba a Verde es vida. “Es una sensación de seguridad primordial para las personas que se están recuperando de un trauma, por ejemplo. Alguien que padece un trastorno de estrés postraumático se siente casi arropado por el jardín: es un lugar seguro y tranquilizador, donde no se siente atrapado ni demasiado encerrado”.